Lunes Santo: La tarde más difícil

Lunes santo

Fue una jornada complicada. La lluvia arreció a las cuatro y media de la tarde. Afligidos optó por suspender su estación de penitencia. Medinaceli y Ecce Homo retrasaron sus salidas y, pasada la medianoche, fueron sorprendidas por un gran chaparrón

Lunes Santo: La tarde más difícil
Lunes Santo: La tarde más difícil
Arturo Rivera

31 de marzo 2010 - 10:12

Poco tenía que ver el panorama que ayer ofreció el Lunes Santo con el esplendor -y el calor- de la primera jornada. Estaba anunciado. Los partes meteorológicos apuntaban lluvia segura para este segundo día de la Semana Santa. La probabilidad de precipitaciones alcanzaba hasta el 80 por ciento, según los datos del Instituto Nacional de Meteorología. Los distintos partes del tiempo coincidían y la jornada cofrade parecía condenada con antelación. Afligidos optó por no salir. Medinaceli y Ecce Homo lo hicieron y se vieron afectadas por un fuerte aguacero tras la medianoche.

La mañana fue de lo más inestable, aunque no cayó ni una sóla gota. A veces, el sol -y hasta el mismo calor del Domingo de Ramos- hacían acto de presencia. A veces, el cielo se cerraba por completo y las negras nubes amenazaban con romper en lluvia en cualquier momento. La duda era patente en el interior de los templos, pero todavía en esos momentos se confiaba en que la jornada, a pesar de todo, aguantaría el tirón .

Pero la lluvia llegó. Lo hizo, además, en el momento oportuno. Poco antes de las cuatro y media de la tarde arreció un fuerte chaparrón. No dejó de llover hasta pasadas las cinco. A esa hora, por la calle Real podían verse algunos hermanos de la archicofradía del Medinaceli, dirigirse presurosos hacia la Iglesia Mayor Parroquial, esquivando los charcos y pasando junto a los palcos empapados de la Carrera Oficial.

A esa hora, no obstante, todavía no se había adoptado una decisión. La junta de los Estudiantes -la primera en salir- se reunía en el Cristo. El vocal del día del Consejo se desplazaba hasta el templo.

De momento, la lluvia había parado. Y hasta brillaba un sol que secaba en cuestión de minutos los charcos. Pronto, se transmite al Consejo de Hermandades una propuesta: una petición de prórroga de una hora para la salida de los Estudiantes que pretende hacerse extensiva también a Medinaceli y Ecce-Homo. El Lunes Santo, simplemente, empezaría una hora más tarde. La propuesta resultó bien acogida por las tres cofradías. En la plaza Madre Teresa de Calcuta, el público aguarda. Los nazarenos son llamados al interior del templo para formar la procesión. Sin embargo, de nuevo, negras nubes hacieron acto de presencia pasadas las seis de la tarde. La junta de gobierno de Afligidos, en vista de que la jornada continúa igual de inestable, tomó la decisión de no realizar su estación de penitencia. La cofradía se quedó finalmente dentro del templo.

Medinaceli y Ecce Homo, no obstante, continuaron con la prórroga pactada. De nuevo, luce el sol y la archicofradía del Cautivo, en torno a las siete y cuarto de la tarde, media hora después de la hora fijada para su salida procesional, decide echarse a la calle. Y lo hizo a las ocho menos cuarto, para entrar en Carrera Oficial minutos después.

En la Pastora, donde también se vivieron momentos de incertidumbre, se aguardaba una mejoría de la tarde. Pasadas las siete, la junta de gobierno toma por fin la decisión de efectuar su salida procesional a las ocho, una hora más tarde de lo previsto. Eso sí, la cofradía anuncia que no modifica su hora de recogida, con lo que intentará acelerar su ritmo en la calle.

La salida de Medinaceli causó expectación. La plaza de la Iglesia y la calle Real estaban llenas de gente. El palio de la Trinidad salió de Carrera Oficial poco después de las nueve de la noche. A esa hora, Ecce-Homo acababa de pisar Real. Se notaba el hueco de Estudiantes. Con partes que anunciaban lluvia para la noche, el Lunes Santo continuaba su ritmo. Eso sí, sin los Afligidos y una hora más tarde.

Todo se frustró cuando a medianoche, un fuerte chaparrón sorprendió a las dos hermandades en la calle. Ambas tuvieron que correr para refugiarse en sus templos bajo un intenso aguacero.

stats