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L a imagen de la Virgen María instalada en la Galera Real española, buque insignia de la Santa Liga en la Batalla de Lepanto en 1571, fue restaurada recientemente por un equipo dirigido por José María Gálvez , encontrándose expuesta en el Museo Naval de Madrid.
La talla, conocida como Virgen del Rosario o Virgen de la Victoria fue un regalo de los aliados venecianos a don Juan de Austria, quien al finalizar su vida militar donó la imagen que le había acompañado a la Cofradía de las Galeras situada en la desaparecida iglesia de San Juan de Letrán, en El Puerto de Santa María, que estaba situada en la plaza del mismo nombre y cuyo espacio, en la actualidad, alberga unos pisos de la Armada Española. La plaza de San Juan fue conocida por haber albergado en su centro uno de los últimas fuentes públicas, el Pilón de San Juan.
En 1854 la imagen tendría un nuevo emplazamiento: la Academia de Guardias Marinas de San Fernando. En la vecina ciudad fue restaurada hace 169 años por Flores Loma, según documento encontrado en el interior de la escultura donde puede leerse 'Esta imagen es la que llevó don Juan de Austria en Lepanto. La restauró el artista Flores Loma en el mes de septiembre de 1854'.
La Virgen de la Galera Real, embarcación que atacó directamente al buque insignia otomano 'La Sultana' con Alí Pachá a bordo, muerto en la batalla, es una valiosa reliquia de un acontecimiento que cambió la historia del Mediterráneo, acontecimiento que inició el declive del poderío turco. La Liga Santa que comandó don Juan de Austria estaba formada por una colación cristiana formada por el Reino de España, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya.
En la Batalla de Lepanto participó Miguel de Cervantes, donde resultó herido sufriendo pérdida de movilidad de su mano izquierda, siendo conocido a partir de entonces como 'el Manco de Lepanto' quien, por cierto, como proveedor de víveres de la Armada visitaría El Puerto en numerosas ocasiones tal y como sostenía el catedrático de Lengua y Literatura, Manuel Martínez Alfonso, ciudad a la que cita en su novela ejemplar 'Las Dos Doncellas'.
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