Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

La fe y la razón

Estoy expectante a ver si va a soltar alguna lagrimita caso de que se recomiende la suspensión de las procesiones

Dijo una vez Massimo D´Alema, primer ministro de Italia por el Partido Democrático "la fe es un don divino y yo no lo tengo". A mí me debe pasar lo mismo, no tengo el don de la fe. Digo más: solo creo en el Cholo Simeone. Eso sí, admiro a los creyentes que contra toda evidencia van a marchamartillo con sus ideas en plan "muera yo y los filisteos". Quizás yo sea más de meter los dedos en la llaga tipo Santo Tomás el incrédulo que de las cinco vías del de Aquino. El hermano mayor de una cofradía sevillana se extrañaba que le preguntaran por un besamanos a la virgen de su Hermandad "las manos de la virgen son inmaculadas así que no puede transmitir ninguna enfermedad". Ya ven, la fe mueve montañas, es más fuerte que toda evidencia científica, moviliza más que las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. A pesar de las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y de todos los médicos, los hermanos van a retirar sus túnicas y a recoger eso que llaman papeleta de sitio o como se diga, que yo ya me hago un lío entre el argot cofrade gaditano y el sevillano. Como dios siempre ayuda a los buenos, cuando son más que los malos, seguro que no abandona a su rebaño ante la adversidad, "in God we trust" dicen los billetes de dólar. Largas colas para las sillas de la Carrera Oficial y el alcalde, tan dado a la ideología cuando se trata de Pemán, defiende a "los vecinos y vecinas" que llevan todo el año esperando la Semana Santa. Una de cal y otra de arena, como debe ser. Al fin y al cabo él mismo ha querido mostrar al público que es capaz de retirar el crucifijo el día de su toma de posesión y luego acompañar a su madre en la penitencia del Nazareno que "muchos votantes nuestros llevan tatuado en el pecho" según confesó. José María González debe ser un hombre de fe porque solo una persona con mucha fe en el futuro de la Humanidad traería cuatro hijos al mundo en un alarde de fecundidad propio de un Alberto Closas del siglo XXI, a lo mejor como ejercicio de solidaridad con aquellos que tenemos que pasar en fecha próxima a cobrar nuestra jubilación . Será por eso que se ha dejado bigotón tipo años 80.

Martín José quedó atrapado en Israel y no sabemos si ya ha vuelto de lo que ellos llaman "tierra santa" , lo que es Israel y Cisjordania para el resto. Estoy expectante a ver si va a soltar alguna lagrimita caso de que el Gobierno recomiende la suspensión de las procesiones. LLORECA no defrauda, siempre con algún motivo de queja, siempre alerta para hacer caja aunque perezca el mundo.

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