fernando santiago

Ofendiditos

Cádiz es tan intransigente y tan reacia a los comentarios fuera de la corriente mayoritaria como cualquier otro lugar

Como el Selu, después de 45 años de periodismo y 25 años como columnista de este periódico puedo asegurar que hay , al menos, tres graves problemas en Cádiz: 1Déficit alarmante de comprensión lectora, como concluye el Informe PISA. La gente no entiende o no quiere entender. 2 Una falta alarmante de sentido del humor, lo que es llamativo en una ciudad que presume de lo contrario. Vivimos enfadados con el mundo. Mucho carnaval y mucho dibujito para al final estar en permanente ofuscación. 3 Cada vez hay más fanáticos, vivimos en una sociedad "hooliganizada" donde grupos de todo tipo estigmatizan a cualquiera. En este ámbito de falta de inteligencia los grupos de afinidad en guasap o en las redes sociales se dedican a la caza y captura del disidente. Mucha gente tiene miedo de expresar sus puntos de vista no salte la jauría. Salvo los que tengan la piel dura, la mayoría prefieren no opinar , la libertad de expresión estrecha su campo por la acción de los inquisidores de turno, los que reparten lecciones de moral a diestro y siniestro. En su día alguien pensó que las redes sociales eran un espacio democrático donde cualquiera podía expresar sus puntos de vista, nadie reparó en que era un negocio de Elon Musk, de Marc Zuckerberg o de tantos otros. Las redes sociales se han convertido en un estercolero donde algún indocumentado que otro hace sus deposiciones para que los colegas le den a un "me gusta" o confirmen lo expresado.

Después de años de escribir a contracorriente tengo que decir que Cádiz es tan intransigente y tan reacia a los comentarios fuera de la corriente mayoritaria como cualquier otro lugar. Eso de la Ciudad que Sonríe o el territorio de la gracia es mentira, una patraña más que nos creemos en un ejercicio masturbatorio. Si se te ocurre decir que ir por la calle Ancha con la camiseta del Cádiz, en gargajillos, calzonas y las gafas de sol en la cabeza es hortera, pueden perseguirte como si estuvieras mentando a la madre. Si quieres contar la diferencia entre cómo nos educaron y cómo educamos nosotros, saltan los lobos de la moral dispuestos para prender la pira en la plaza pública para quemar a quien no comparte la opinión oficial, precisamente los enchufaos de turno no se miran a sí mismos. Si dices que Juan Carlos Aragón fue un genial autor con una vida irregular, los juancarlistas te arañan. Si se te ocurre decir que da igual si se carga al hombro o a costal, eres un traidor . Da igual que se digan feministas, que se crean de izquierdas o de derechas, que sean obreros del metal,padres de alumnos de la concertada, socios del Club Náutico,del Casino o aficionados a los toros, sale el Torquemada de turno. Cádiz de ciudad tolerante a fanática.

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