El Castillo de Sancti Petri

15 de agosto 2010 - 01:00

Si este verano se ha sentado sobre la arena de la playa de la Barrosa mirando al mar y ha girado la vista hacia la derecha, habrá visto el Castillo de Sancti-Petri. Si lo ha hecho al atardecer, habrá presenciado, como otros años, una de las puestas de sol más hermosas que son posibles contemplar. Si lo ha observando con más detalle, habrá notado alguna ligera diferencia, no en su forma, pero si en su color. Lo habrá visto más blanco.

Lo que hemos visto durante tantos años no son los restos del Santuario al Dios Melkart, ni el que fue conocido en la antigüedad como el Santuario de Heracles, pues éste comenzó a perder su grandeza ya en el siglo IV. A partir de ese momento, los diferentes ataques a los que fue sometido, entre otros el de los Almorávides (integristas islámicos que dominaron Al-Ándalus desde 1086 a 1146), que buscaban los posibles tesoros del templo y la acción del mar, han hecho desaparecer en su totalidad los restos del posible santuario. El legado a nosotros ha sido a través de la historia y de los hallazgos arqueológicos.

De la construcción actual, destaca una torre de planta cuadrangular que debió ser construida en la misma época (primer cuarto del siglo XVI) que las de Campanilla y Gorda que se encuentran a continuación, siguiendo el litoral gaditano y hechas con el mismo fin: defendernos de la invasión de los piratas. La procedencia del resto de las construcciones son ya del siglo XVIII, están orientadas de norte a sur en el sentido longitudinal del caño y en sus murallas y edificaciones interiores predomina la piedra ostionera. Se proyectaron para su uso militar, debiendo, desde estas baterías, abrir fuego y recibirlo de naves enemigas provenientes del mar, impidiendo tanto su entrada al caño como el desembarco de tropas en las playas adyacentes de la Barrosa o CampoSoto.

En 1918 se realizó una intervención pública importante en el Castillo, instalando en la parte alta de la torre almenara un faro que sirve de baliza al islote, además en la terraza del faro existe un vértice de la red geodésica nacional.

En la actualidad se está interviniendo en la fortaleza , después de más de 100 años, con un proyecto de rehabilitación integral del castillo y su entorno, financiado en mas de 4,6 millones de euros por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y conducido por el ingeniero Gregorio Gómez Pina.

La carencia de protección de la estructura, de sistemas de desagües y sobretodo la inexistencia de mantenimiento durante más de 100 años ha acarreado un gran deterioro general y daños muy importantes en su estructura.

Las obras están consistiendo en rehabilitar el conjunto recuperando su fisonomía original con precisión y fiabilidad histórica. Asegurar la estabilidad del conjunto. Recuperar pavimentos y algunas cubiertas de edificios interiores. Reconstrucción de los muros perimetrales que soportan la acción del oleaje y enlucir todos los paramentos expuestos a la acción del mar y su sal. Se ha dejado sin enlucir un gran muro de sillería en piedra ostionera pues su posibilidad de conservarse es muy alta.

En el proceso de rehabilitación está resultando una tonalidad más blanca y eso nos causa sorpresa a los que lo hemos visto durante años con un color más oscuro, pero siempre lo habíamos visto deteriorado. La tonalidad original del castillo era la que podemos observar ahora, fruto de una capa final de los enlucidos con"agua de cal", que sería repuesta cada cierto tiempo, su tonalidad entonces sería de un blanco casi puro.

De todas maneras lo mas probable es que dentro de otros cien años, volverá a oscurecerse!. ¡Ah! Y que Uds. lo vean.

stats