Materiales amables con el patrimonio gaditano

Imágenes de archivo de una rehabilitación en Cádiz.
Imágenes de archivo de una rehabilitación en Cádiz. / Lourdes de Vicente
Alberto Jiménez Ruiz
- Arquitecto

25 de junio 2025 - 17:20

Hablemos de arquitectura, pero desde una perspectiva del cuidado y del respeto a nuestro Patrimonio. Concebir la arquitectura como una manifestación artística en la construcción pero sobre todo, con respeto.

La arquitectura no deja de ser la única profesión que realmente une lo artístico y lo técnico, cada uno en su justa y correcta medida. En relación a los materiales amables con el patrimonio gaditano, es un tema preocupante porque se siguen cometiendo graves errores constructivos por un conocimiento técnico deficitario. En formaciones, en el trabajo diario de arquitecto, en cursos ó en congresos se me han acercado técnicos reconociendo el poco conocimiento que tienen de estos conceptos básicos. Es como un médico ¿no? Si un médico realmente no conoce lo que le pasa al paciente y las consecuencias de lo que diagnostica, pues mal vamos ¿no?

¿Se sabe que en España existe un yeso hidráulico y que al exterior sin revestir se comporta correctamente? Este material se encuentra en Albarracín y puede ser utilizado para revestir fachadas. En Cádiz estamos aun con la mentalidad del cemento portland, que es un error constructivo al utilizarlo en el revestimiento de fachadas por las patologías que desencadenan, ampliamente conocidas.

Cuando hablamos de materiales amables en el patrimonio gaditano me refiero a materiales compatibles, que respetan el edificio. Además tengamos presente nuestra ciudad histórica y el valor arquitectónico tan importante que posee. Una capital tan distinta y peculiar al resto de las que forman la comunidad andaluza ya desde su propia concepción.

A la hora de enfrentarse a un edificio, el contenido histórico es fundamental para situarlo en el momento que se construye. Entender los sistemas constructivos propios y los materiales que se usaron en ese momento. No es difícil encontrar arenas de playa y conchas en algún edificio del barrio de la Viña de estructura de hormigón armado y por tanto no tan antiguo. La situación histórica es fundamental a la hora de abordar cualquier tipo de proyecto de rehabilitación arquitectónica en nuestra ciudad.

La construcción antigua de Cádiz son construcciones con sistemas constructivos de muros portantes heterogéneos de gran espesor y forjados de madera. La piedra ostionera aparece en algunas zonas, hasta el primer basamento de planta noble ó incluso en estructuras verticales completas. Conviene decir que estos muros se comportan bien ante el sismo, porque son muros de gran espesor que están trabados en dos direcciones, con lo cual ante el esfuerzo horizontal responden mucho mejor que otro tipo de estructuras digamos más finas.

Ahora mismo en la construcción estamos padeciendo un grave problema, simplemente enfocándonos en los temas de revestimientos. En este momento que tanto se escucha la palabra sostenibilidad, tampoco es amable ¿no?, compatible con lo que vemos a diario paseando por nuestra ciudad.

Cuando hablamos de intervenir en un edificio ya construido, en un edificio de nuestro patrimonio histórico, tal como se hizo, entonces, ¿cómo tiene que abordarse esa rehabilitación? ¿Para no destruirlo, para conservarlo, para que perdure más tiempo? Cada intervención en un edificio es un traje a medida. No hay absolutamente ningún proyecto igual, ni ningún proyecto con un presupuesto ni bajo ni alto.

En nuestra ciudad hay una serie de condicionantes, unos patrones que se repiten. Estamos en una ciudad con un 75% de humedad relativa media anual, lo que lleva a que determinados aceros inoxidables se oxiden, por poner un ejemplo que se pueda entender. Cada proyecto de rehabilitación ha de ser un traje a medida y no me refiero sólo a una rehabilitación integral sino también a actuaciones puntuales por una inspección técnica de edificio (ITE) como consecuencia de algún tipo de obra de urgencia que sea requerida por la municipalidad, etc. No se puede copiar y pegar. Que es lo que muchas veces sucede en edificios del Casco Histórico gaditano con obras menores que ejecutan directamente osados albañiles sin conocimiento técnico alguno. Es ahí donde tenemos que estar realmente los arquitectos superiores y, por supuesto, apoyados por nuestro Colegio profesional, que debe concienciar y explicar a la sociedad nuestra labor. Extremo que además está recogido en los propios Estatutos colegiales.

La formación técnica es fundamental en los revestimientos naturales con materiales como son la tierra, la arcilla, la cal y el yeso hidráulico.

El arquitecto superior se tiene que manchar las manos y saber cómo usar una llana porque si está prescribiendo un material debe tener un mínimo de destreza, de aprendizaje, de experiencia a la hora de definir una partida en un proyecto, a la hora de poder ajustar un presupuesto ó definir cuál es el más adecuado. Llegar a conocer y ofrecer una lista de opciones factibles exige una formación intensa y constante que conlleva esfuerzos económicos y hasta familiares. Seguir estudiando en sitios que pueden aportarle conocimiento. Hoy día en España hay afortunadamente Asociaciones que están muy en esta línea. Como ejemplar y cercano, se debe llamar la atención sobre el Museo de la Cal de Morón que hace una labor excepcional realizando cursos de formación por toda España enseñando técnicas constructivas tradicionales. Cursos que se desarrollan en Madrid, en Sevilla en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), en Nájera en el Instituto del Patrimonio Cultural de España(IPCE) ó en pequeñas poblaciones rurales con alto patrimonio construido. Es interesante y necesaria la mistura entre gremios que se producen en estos encuentros y la riqueza que uno puede recibir aparte de los altos conocimientos del propio curso. El arquitecto superior debe tener un cierto nivel de conciencia constructiva y compromiso social para entrar en estas dinámicas y quizás olvidarse de su supuesta ’’posición social’’.

Las normativas técnicas que los arquitectos tenemos que aplicar actualmente en la redacción de nuestros proyectos, por ejemplo el Código Técnico de la edificación (CTE), son cada vez más exigentes y más orientadas al lucro económico de un determinado sector. En dichas normativas, que provienen de Europa, aparecen soluciones tipo para cumplir técnicamente pero que son totalmente afines a sistemas constructivos tipo que venden grandes fabricantes. Este hecho no fomenta la creatividad arquitectónica del profesional ni el desarrollo de sistemas constructivos pensados desde la arquitectura. Es un error conformarse con asumir un sistema industrial para cumplir con la norma porque tenga su certificado de homologación y no ponerlo en cuestión desde el conocimiento.

En rehabilitación arquitectónica forrar un edificio de ’’corcho blanco’’, poliestireno expandido (EPS), no es sostenible. ¿La fabricación de este material y su transporte es sostenible? Además hay que decir que este material no mantiene constante su conductividad térmica en el tiempo, disminuyendo el aislamiento térmico para el que fue proyectado.

Construir con materiales naturales de kilómetro cero es factible. Utilizar materiales de proximidad como puede ser la tierra del lugar para revestir paramentos ó en sistemas constructivos portantes. La normativa española no regula la construcción en tierra lo cual es un problema más que una ventaja. Lo mismo sucede con la cal. En otros países como Francia sí que está recogida en la normativa y además hay un superintendente de la administración presente en el proceso constructivo. En este país un albañil se forma en unos siete años. En España no tenemos una formación de este tipo. En España cualquier arquitecto que termina la carrera puede al día siguiente intervenir en un monumento. En Italia al menos hay dos años de especialización obligada del arquitecto para trabajar en Patrimonio arquitectónico.

stats