Lo que llegó de Santa Cruz

17 de enero 2026 - 03:04

Los seguidores del concurso del Carnaval de Cádiz no salen de su asombro por la caradura o tal vez la inconsciente ingenuidad de un grupo tinerfeño. Se han plantado en el Falla con un repertorio hecho a su aire, con escaso arte y un empeño desbordante al límite del suicidio social. La carcajada incontenible de la conductora de Onda Cádiz, Mirian Peralta, pasará a la historia viral.

Los canarios piaron una serie de letrillas con el tipo de romanos (lo más trillado), Los Legía con G, sin mucha idea de lo que hacían y dónde se presentaban. Una cosa es que con la libertad de convocatoria se pueda sumar cualquier grupo con pretensiones y otra cosa es forzar sueños sin haber consultado, siquiera, el Youtube como guía.

Durante los 80, cuando en cada localidad comenzaba a celebrarse una fiesta que en Cádiz se había cantado incluso en tiempos de represión, llegaron al Falla agrupaciones de lugares pintorescos, tal vez a un puñado de kilómetros, donde la afición se había gestado a golpe de oído en la radio y cassettes de Izquierdo. La bisoñez inocente era hasta perdonable.

Con la ‘globalización’ del Carnaval gaditano, con los vídeos de Canal Sur, en esa ambición general por aumentar el espectáculo en lo musical y audiovisual, surgieron alumnos aventajados desde geografías ‘apartadas’ como Sevilla. Hay que tener valor, poca vergüenza, simple desconocimiento para seguir yendo sin repertorio a un sitio que lleva medio siglo por delante de todos los talents de la tele y varios siglos por encima de todos haciendo el humor.

stats