Suceso
Muere una mujer víctima de violencia de género en Olvera

La revista 'Motociclismo' premia a Alberto Lavié en su concurso de diseño de BMW

El certamen consistía en diseñar una moto partiendo de la base de la BMW NineT

El diseño ganador está basado en la R32 de 1923 de Max Fritz.
A.C.R.

Cádiz, 05 de octubre 2017 - 08:16

Alberto García Lavié es un apasionado de las motos y de los coches, sobre todo de la marca BMW. "Desde pequeño me interesaba la pintura y esto se une también a mi pasión por el mundo del motor", explica Lavié.

Por este motivo decidió participar en el concurso de diseño que lanzaba este verano la revista española Motociclismo y que finalmente le hizo ganar el primer premio.

Lavié presentó hasta cinco bocetos de motos diferentes de la marca BMW. En este caso el primer premio se lo llevó "la herencia de la clásica de BMW NineT".

El también ingeniero naval partió del diseño de esta moto clásica para crear 'der alte Herr' (el viejo señor), "en homenaje del primer ingeniero de BMW, Max Fritz, quien creó la R32 de 1923 en la que me inspiré", asegura Lavié.

Con un pequeño lápiz del 3H se puso manos a la obra a crear la moto de sus sueños. "Ellos te dan el Bastidor de la BMW NineT y también el chasis o estructura y tu puedes cambiarla o dejarla tal cual".

En cuanto a la maneta de los frenos, el ingeniero decidió mantener su modelo original, mientras que el resto de la moto lo ha ido diseñando a su forma y estilo personal.

Confiesa sentirse muy orgulloso de haber ganado este premio por su "pasión por la marca BMW y el diseño". Para él, este galardón es muy importante ya que mezcla arte e ingeniería, sus dos profesiones.

Entre los premios que repartía la revista se encontraba un reloj suizo, una bicicleta de montaña y un móvil. Pero para Lavié más que lo material lo que más valor tiene "es el reconocimiento de BMW y que puedan fijarse en ti artísticamente".

6 Comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Sobre Dios | Crítica

Siete sesiones con Dios

El Renacimiento oscuro | Crítica

La némesis y el espejo

Lo último