Actos Museo de Cádiz

Los ciudadanos de Gades también disfrutaban de la buena mesa

  • Dolores López de la Orden cuenta en su conferencia 'A propósito de una cuchara romana hallada en Cádiz' las curiosidades en torno a la gastronomía en la época esplendorosa de Gades

Cuchara romana localizada en un solar del barrio de Santa María. Cuchara romana localizada en un solar del barrio de Santa María.

Cuchara romana localizada en un solar del barrio de Santa María.

El escritor romano Marcial denominaba a Gades la iocosa. La ociosa Gades, esa ciudad marcada desde tiempos pretéritos por la fama de ser alegre. Un lugar donde a sus ciudadanos les gustaba divertirse y, en ese afán, también ocupaba un lugar privilegiado comer y beber. Así lo narra la conservadora del Museo de Cádiz, Dolores López de la Orden, en alusión a la conferencia que ha impartido este miércoles en la Casa Pinillos bajo el curioso título A propósito de una cuchara romana hallada en Cádiz. 

Precisamente el hallazgo reciente de esta cuchara de bronce en un solar de la calle Troilo del barrio de Santa María es la percha de esta ponencia "en torno a las costumbres culinarias y la gastronomía romana", explica Dolores López, que seleccionó este objeto depositado recientemente en el Museo. Una cuchara que fue restaurada y que puede verse en una vitirina "junto a otra muy similar de la época de Pelayo Quintero".

La restauradora ha aprovechado esta pieza para hablar "de la cubertería, de los productos que se consumían en la época y cómo se servía la mesa, además de las costumbres a la hora de sentarse". Añade que no ha cambiado tanto la cosa desde aquella época, pues ha hablado de productos que consumían los romanos como "aceites, vinos e incluso atún, que del mismo modo se capturaba a través de almadraba". Además del garum, "que también se comercializa hoy en día y está muy de moda".

La mayoría de las casas de Gades eran pudientes y hacían banquetes con cubertería y vajilla de lujo

En cuanto a las costumbres ha comentado que "no son las mismas en una casa familiar de clase modesta, que en un banquete de un ricachón para sus invitados. De modo que los más modestos no podían permitirse el lujo de tener ciertos productos en la mesa y una vajilla de plata, por ejemplo". Si bien, añade, "la mayoría de aquel Gades era pudiente y sí que ofrecían banquetes con piezas de lujo y vajillas especiales". 

La conferencia se enmarca en el ciclo El esplendor de Gades que este mes de octubre se lleva a cabo en el Museo de Cádiz con la puesta en marcha de actividades vinculadas a esta época. El pasado septiembre se centró en el mundo fenicio

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