Arte
El cartapacio de Antonio Raphael Mengs
"Para hacer El Amor Brujo, Falla se inspiró en los que él llamaba el canto primitivo andaluz, el flamenco, para, después fantasear, imaginar y volar sonoramente". El musicólogo José Ramón Ripoll adelanta las líneas principales de El Amor Brujo y el Flamenco a cien años de su estreno, una conferencia que imparte a partir de las ocho y media de la tarde en la peña La Perla de Cádiz y que estará salpicada por las cuatro canciones de la centenaria pieza del maestro gaditano interpretadas por Carmen de la Jara.
"Si Falla se inspiró en el flamenco para hacer esta pieza nosotros haremos el camino inverso, a partir deEl Amor Brujo de Falla, Carmen, en este caso, lo trasladará de nuevo a ese canto primitivo andaluz", explica el conferenciante.
Ripoll recuerda que para Manuel de Falla en ese canto primitivo andaluz "sólo se enmarcaban la seguiriya, la soleá, la toná y el polo" porque "el resto de expresiones flamencas para él eran derivados". El musicólogo y escritor gaditano también tratará en su conferencia "en tono muy divulgativo", apunta, sobre "la historia y los antecedentes de El Amor Brujo y, sobre todo, sobre la relación de Falla con el flamenco", explica.
Ripoll recuerda que la primera toma de contacto de Falla con el flamenco fue a través de su tata, su niñera, La Morilla, "una mujer de la sierra que le cantaba romances y pregones desde pequeñito". Sin embargo, el conferenciante defiende que "no es probable" que Falla, ya en su juventud, pudiera entrar en contacto con el ambiente flamenco de la ciudad porque "era un niño bien, un señorito y, entonces, los ambientes flamencos estaban muy mal vistos".
Fue en Madrid, con su maestro Felipe Pedrell, y después en París, con los consejos y veredictos de Isaac Albéniz, cuando Falla fue orientado hacia la construcción de una verdadera música española que, partiendo de las raíces más auténticas, fuera capaz de adoptar un lenguaje europeo y contemporáneo.
Falla se fue acercando poco a poco al flamenco hasta llegar a ser uno de los valedores "del famoso Concurso del Cante Jondo de Granada, en 1922, importantísimo evento que supondría el rescate de un arte condenado a la marginación y al olvido por los gustos musicales de la época"; aunque antes, como apostilla Ripoll, ya habría descubierto la armonía del mundo del flamenco a través de L'acoustique nouvelle, de Louis Lucas, un manual del siglo XIX que le desveló los principios de la modulación como una práctica habitual procedente de los pueblos de Oriente.
De todas estas cuestiones, además del contexto histórico del propio Amor Brujo, hablará Ripoll esta tarde dentro de los actos del XIII Festival de Música Española de Cádiz.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios