Cultura

El Espacio Quiñones acoge la nueva Biblioteca Social Nadia Consolani

  • La Asociación de Amigos de Quiñones impulsa esta iniciativa de lectura activa y compartida

  • Carmen Bustamante ilustra el cartel de la undécima Ruta Quiñones, que será el 13 de marzo

Primera estantería de la nueva biblioteca que lleva el nombre de Nadia Consolani, la mujer de Fernando Quiñones. Primera estantería de la nueva biblioteca que lleva el nombre de Nadia Consolani, la mujer de Fernando Quiñones.

Primera estantería de la nueva biblioteca que lleva el nombre de Nadia Consolani, la mujer de Fernando Quiñones. / Jesús Marín

El Espacio Quiñones está de enhorabuena. A la confirmación de que la restauración y recuperación del Baluarte del Orejón se hará bajo el amparo presupuestario del 1,5% cultural, se une ahora la apertura de la Biblioteca Social Nadia Consolani, una iniciativa que nace modesta pero que aspira a ser grande, y el anuncio de la fecha de la undécima Ruta Quiñones, que se celebrará el 13 de marzo, estará dedicada a Carlos Edmundo de Ory y que cuenta con la firma de la pintora Carmen Bustamante en la ilustración del cartel.

Fue el propio Espacio Quiñones, en el caletero Baluarte del Orejón, el escenario de puesta de largo de esta incipiente biblioteca y de la confirmación de fecha de la ya tradicional Ruta Quiñones, que cada año sale adelante con el trabajo de decenas de personas y el impulso de la Asociación de Amigos de Fernando Quiñones, cuya presidenta, Blanca Flores, ejerció ayer de anfitriona en el acto, que contó con la presencia de la concejala de Cultura, Lola Cazalilla.

La nueva Biblioteca Social Nadia Consolani nace con casi dos centenares de ejemplares y con la notable vocación de convertirse en un vehículo de promoción de la lectura compartida, de la donación de ejemplares y, por tanto, de ser un rincón literario vivo y libre. De un quiñonero de pro recientemente desaparecido como Julio Malo de Molina, como recordó ayer Blanca Flores, ha procedido uno de los primeros libros donados a la biblioteca. Además de donaciones individuales, este espacio que ahora apenas ocupa una estantería de color rojo aspira a crecer con aportaciones ya anunciadas como las protagonizadas por las editoriales Isla de Siltolá, En Huida, Cazador y El Boletín, además de ejemplares que llegarán de la mano de la librería Manuel de Falla.

El otro objetivo de la biblioteca es, con el nombre elegido, recordar la figura de la viuda de Quiñones, Nadia Consolani, de quien Blanca Flores destacó su figura siempre en un segundo plano tras el escritor: “Una mujer culta a la sombra de Fernando, paciente, ceramista, escritora... la gaditana de Venecia tenía que tener un rincón con su nombre en este espacio”. La intención, además, es al menos una parte de la obra artística de Consolani, actualmente en la chiclanera sede de la Fundación Quiñones, pueda mostrarse también en el Baluarte del Orejón.

Llamamiento para que la obra de Nadia, notable ceramista, pueda estar en el Espacio Quiñones

En esa línea se produjo también la intervención de Mariela Quiñones Consolani, la hija de Fernando y Nadia. Así, ensalzó también la figura de su madre como persona que “lo dejó todo para acompañarle (a Fernando) en la vida” y reivindicó sin medias tintas la llegada a Cádiz de “todo lo que se pueda” de la obra de Nadia como forma de “hacer justicia a esta mujer” que, en palabras de Marieta, “enamoró a Quiñones porque se llevaba todo el día leyendo”.

Juan José Téllez, constante colaborador de la Ruta Quiñones desde sus inicios y ahora responsable cultural en el Ayuntamiento de Chiclana, confirmó que se están realizando ya las gestiones para lograr que una parte de la obra de Nadia llegue al Espacio Quiñones.

Carlos Cortés, Blanca Flores y Juan José Téllez, ante el cartel de la Ruta Quiñones obra de Carmen Bustamante. Carlos Cortés, Blanca Flores y Juan José Téllez, ante el cartel de la Ruta Quiñones obra de Carmen Bustamante.

Carlos Cortés, Blanca Flores y Juan José Téllez, ante el cartel de la Ruta Quiñones obra de Carmen Bustamante. / Jesús Marín

La otra relevante presentación del acto de ayer fue la próxima Ruta Quiñones, la undécima, que estará dedicada a Ory y se celebrará el 13 de marzo: “Presencial, semipresencial o virtual”, dijo Blanca Flores para explicar que se hará según el escenario que la pandemia y sus restricciones permitan en esa fecha. La viuda de Ory, Laura Lacheroy, agradeció la dedicatoria que convierte a la ruta en “una síntesis de dos gaditanos entrañables”.

El cartel de la ruta es obra de la pintora Carmen Bustamante, que no pudo estar presente en el acto y estuvo representada por su hijo Carlos Cortés. La artista ha pintado un óleo sobre tabla delicioso: una orilla de playa con una suave ola llegando a su final, unas pisadas sobre la arena y la proyectada sombra del muy caletero Fernando Quiñones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios