Música | La paradójica situación del mercado del elepé

Las dos caras del vinilo

Zona de discos de vinilo en la tienda La Cápsula, en Cádiz capital.

Zona de discos de vinilo en la tienda La Cápsula, en Cádiz capital. / Jesús Marín (Cádiz)

Dicen que todo lo pasado vuelve. La existencia del formato vinilo en la música ha atravesado desde los años 50 por épocas de gloria, decadencia e incluso de práctica desaparición. Una segunda oportunidad para esta manera caduca de entender el consumo sonoro resultaba, por consiguiente, inconcebible. Pero el elepé ha regresado y renace de sus cenizas de PVC para enamorar oídos de nuevo.

Defenestrado en los 90 como rey absoluto en los hogares por su hijo más rebelde, el mucho más manejable disco compacto, el vinilo, no obstante, nunca llegó a fenecer del todo. El calor del coleccionismo y la búsqueda de la ganga en tiendas de segunda mano permaneció como reducto nostálgico de la grandeza que una vez tuvo.

En esos mismos años la industria condenó al formato al ostracismo al calor de las ventas millonarias del cedé. Así, el disco de vinilo fue quedando en el olvido hasta que la crisis de la piratería en los 2000 dio la estocada final al consumo de música mundial, con una incidencia sangrante en España. Cerraron tiendas, bajó dramáticamente la compra física de compactos y se impuso la online, que aún hoy domina el panorama.

Pocos podían imaginar pues que el vinilo volvería a convertirse décadas más tarde en deseado producto musical y alentar a una decaída industria que perdió en la carencia del consumo en formato físico pingües beneficios. Ante un presente de pujante crecimiento e inseguro porvenir, el padre de la música grabada reclama su trono.

Un regreso incierto

Morriña, moda o interés real por degustar las canciones a otro ritmo, lo cierto es que la resurrección del vinilo es una realidad patente. En 2022 se han vendido más vinilos que cedés en España, algo que no ocurría desde 1991, según los últimos datos de Promusicae (Productores de Música de España) correspondientes al primer semestre y a falta de conocer las cifras definitivas del año. En concreto, un aumento del 25,6 % y unos ingresos de 13,6 millones de euros, lo que supone un 54% de las ventas físicas (44 % en el caso del cedé). Una cara A del mercado halagüeña para el sector aunque lejos todavía del consumo digital, que sigue al alza (el 87 % del mercado).

Por contra, la cara B del negocio radica en parte en la escasísima supervivencia de las tiendas de discos. En la provincia de Cádiz apenas aguantan dos negocios especializados en producto nuevo: Mala Música (Jerez) y Discos Grammy (Algeciras), amén de otros establecimientos que despachan vinilo, como La Cápsula (Cádiz), combinando el catálogo musical con la ropa y los libros.

Vinilos en la tienda La Cápsula. Vinilos en la tienda La Cápsula.

Vinilos en la tienda La Cápsula. / Jesús Marín (Cádiz)

La situación en las grandes superficies no mejora el contexto. Solo El Corte Inglés mantiene una sección de música lo suficientemente significativa y que incluye vinilos. Sin embargo, el departamento de discos del centro comercial El Corte Inglés Bahía de Cádiz ha duplicado el espacio que tenía reservado a este formato en sus instalaciones, prueba de la importancia que va recobrando.

Lejos queda ya la presencia de nombres en Cádiz como Musical JM o Tiendas Tipo. Resiste en la capital El Melli, más enfocado a la música carnavalesca y sin catálogo de vinilos, y siguen iniciativas que periódicamente recalan en la provincia para alivio de melómanos, como la Feria del Disco.

Una afición de moda

Contemplar con delectación a tus artistas favoritos en amplias portadas, colocar el rosco en el plato y hacerlo girar, cambiar la cara a las melodías entre canciones, crear una atmósfera embriagadora a través del sonido... Escuchar música en vinilo es casi un ritual, tal y como explica Cristina López. “El cedé ya no tiene sentido, la mejor calidad sonora que hay es un disco de vinilo, si está en condiciones óptimas. Te retrotrae un poco al pasado, es relajación”, cuenta esta gaditana apasionada de la música que hace una década se aventuró a montar online CÁDIZRecords, una plataforma de venta de vinilos de segunda mano que tuvo que dejar para dedicarse a la familia. “Sería mi sueño poder tener una tienda física y estar escuchando música todo el día pero ahora es algo inviable con los alquileres actuales. Con el turismo que hay en Cádiz creo que sería una buena manera de revitalizar el mercado”, relata.

Su afición a coleccionar vinilos antiguos se convirtió a la postre en una manera de lograr beneficios. Fue un tocadiscos, regalo de su marido, el que prendió la mecha de una afición que persiste. “Compraba discos en el rastro, en internet, por lotes porque no podía adquirirlos individualmente y había algunos que no me gustaban, así que decidí venderlos y por ahí comencé”, cuenta esta fan de Madonna.

"Sería mi sueño poder tener una tienda física pero es algo inviable con los alquileres actuales"

Reconoce Cristina López que “cuando empecé poca gente compraba vinilos y ahora casi todo el mundo tiene un tocadiscos en su casa. Hoy en día el que compra de verdad es porque tiene un equipo antiguo, de los buenos”. Destaca, en este sentido, que “todo está de moda, vuelve lo antiguo y se aprovechan de eso, juegan con la nostalgia. La gente de mi edad, sobre los 30-40 años, suele trabajar y tener poder adquisitivo para dedicar dinero a aficiones como esta”.

Al respecto Jose Moreno, responsable de la tienda La Cápsula, cuenta que “tengo la sensación de que el vinilo está creciendo, lo noto tanto en los fabricantes como en el cliente que se acerca a preguntar y termina haciendo sus propias colecciones, gente muy aficionada a la música”. La Cápsula cumplirá en febrero cinco años abierta al público y la inclusión de la música en su espacio viene de la determinación del propio Moreno. “Me preguntaba por qué en otras ciudades de Andalucía había tiendas de discos y en Cádiz no. Estoy contento por haber apostado por ello”, asevera.

“En parte al auge es por moda. Queda monísimo posar con el tocadiscos en las redes sociales"

Los discos suponen para La Cápsula aproximadamente “un 25 % de las ventas generales” y se centran en estilos que van del indie, al jazz, reggae, blues o rock. “No me planteo cambiar, tanto por espacio como por la gente que viene y se identifica con estos estilos”. Un “público fiel que suelen ser hombres de mediana edad, aunque también chicas jóvenes que buscan rock o gente de fuera que pide que se los mande por correo”, explica Moreno.

Este perfil del consumidor de vinilos también se repite en otros establecimientos. “La media de edad es de 40 años aunque suelen ser de toda clase. Hay más meneo en verano porque Algeciras es un lugar de paso, no hay tanta afluencia como en otros sitios”, explica Carlos Simón, de Discos Grammy.

Entre los artistas más demandados en su tienda están “los clásicos” como Queen, el Back in Black de AC/DC o Pink Floyd, pero también “pelotazos como Taylor Swift”, cuyo último disco “salió en cuatro formatos distintos y se vendió mucho”. Empero, matiza Simón, “se venden más cedés que vinilos como novedades”.

“El vinilo es el formato estrella. Está viviendo un resurgimiento que no esperábamos cuando se encontraba ya casi extinguido"

Por su parte Álvaro Campelo, responsable de Mala Música, señala que el cliente ahora es “mas heterogéneo, hay chavales que vienen a la tienda a ver discos”, aunque reconoce que parte de este auge responde a la “moda” ya que “queda monísimo posar con el tocadiscos en las redes sociales. Espero que no se quede en eso y esta tendencia dure, el objeto físico es importante –confiesa– y, sin duda, aunque hay un pequeño repunte de la venta del vinilo cuando hace año y medio o dos estaba fuera del mercado, el cedé, el formato físico, ya no interesa para nada”, lamenta el dueño de un negocio que existió también en Cádiz capital y todavía resiste en Jerez.

Incide en esta idea Simón, al decir que “hay varios públicos, el de toda la vida al que se le antoja un vinilo y pasa por la tienda y otro que usa las portadas de artistas que se están promocionando para hacerse fotos en Instagram”.

Desde El Corte Inglés Bahía de Cádiz corroboran la sensación general. “El vinilo es el formato estrella. Está viviendo un resurgimiento que no esperábamos cuando se encontraba ya casi extinguido. Se ha convertido en un producto de moda aunque no sabemos qué pasará en el futuro porque las materias primas son caras”.

Escaparate vacío de la tienda Musical JM, en Cádiz, antes de su cierre definitivo en 2008. Escaparate vacío de la tienda Musical JM, en Cádiz, antes de su cierre definitivo en 2008.

Escaparate vacío de la tienda Musical JM, en Cádiz, antes de su cierre definitivo en 2008. / Lourdes de Vicente (Cádiz)

Alta demanda y escaso margen de beneficio

Finalizada ya la última campaña del Black Friday podría dar la impresión de que el balance en la venta de discos de vinilo en una de las citas consumistas del año hubiera dado más de una alegría a los comerciantes. Pero la realidad es diferente. “No es una fecha apropiada para vender, los márgenes de beneficio son escasísimos y el cliente tampoco lo demanda. En Navidad, por el contrario, si se prevén compras, tradicionalmente es buena época. El panorama es muy incierto, esta sensación de saber donde vivimos, un lugar con mucho paro, con una crisis económica potente, nos hace estar en cuarentena. El vinilo ha vivido un subidón de precios en cuatro o cinco meses y no hay suficientes fábricas”, explica Álvaro Campelo.

Con un diagnóstico similar se expresa Carlos Simón a tenor del estado presente del vinilo: demanda creciente con altos precios y poco beneficio. “Sí, es cierto que se está vendiendo bastante más y funciona mucho en épocas de regalo, para navidades o cumpleaños, pero los precios han subido mogollón y la terminación del producto es dificultosa, tardan mucho en fabricarlos. El último disco de Rosalía ha estado casi tres semanas sin stock y ahora lo han vuelto a reeditar o una reedición del grupo Kiss ha estado agotada de salida y he hablado con varios almacenistas y tampoco les ha llegado”.

"El margen de beneficio es muy chico. Al vinilo, igual que al cedé, se le ganan dos o tres euros”

El negocio de Simón no se ha acogido tampoco a las promociones del Black Friday para impulsar ventas porque “el margen de beneficio es muy chico, es absurdo subir el precio al producto para decir que está al 30 %. Al vinilo, igual que al cedé, se le ganan dos o tres euros”. Admite, así, que “en la pandemia sabía que la cosa iba a ir para abajo en tiendas físicas, la gente se acostumbró a comprar por internet sin darse cuenta de que de esta forma se destroza el comercio local. Espero que la Navidad no sea peor que el año pasado”.

Ante un engorde ficticio del sector del vinilo, Campelo responde que “no hay oferta suficiente para cubrir la demanda, pero creo que se estabilizará una vez que baje la burbuja de precios y se mantenga. La gente no puede gastarse 35 o 40 euros en un vinilo. Creo que todo puede convivir, la música física con el streaming”.

Frente a semejante realidad Jose Moreno aporta un punto de vista más positivo. “Aunque los precios han subido creo que hay al alcance de todo el mundo. Tampoco tengo muchos problemas con los plazos de distribución, los pedidos llegan a los pocos días”. El responsable de La Cápsula sí ha aprovechado el “viernes negro” para aplicar descuentos a sus productos aunque admite también que “el margen de beneficio es pequeño en los discos, las ventas han ido como siempre. Por el Record Store Day sí hice promociones especiales como los descuentos por horas”.

"Aunque los precios han subido creo que hay al alcance de todo el mundo"

Caso diferente –y obvio– es el de los centros comerciales. El Black Friday ha supuesto para El Corte Inglés Bahía de Cádiz “un aumento del 25% en las ventas de vinilo con respecto a las habituales”, cifra similar a la del auge en la venta durante el primer semestre del año. El centro comercial ya está en plena campaña navideña con esperados lanzamientos de artistas como Pablo Alborán, Vanesa Martín, Manuel Carrasco o El Barrio.

En lo que vuelven a coincidir las tiendas pequeñas es en la dificultad de montar un negocio de esta naturaleza hoy ante la realidad que atenaza al sector. “Ni se me ocurriría, los gastos son fuertes, no puedo tener empleados”, asegura Campelo. “No lo haría, antes había negocio pero ahora aguantar es difícil”, continúa Simón. “El público es limitado y el beneficio escaso. Me lo tendría que pensar. Es un proyecto muy valiente”, sentencia Moreno ante el paradójico presente del disco de vinilo.

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