Los temporales agravan la crisis sanitaria en la Sierra de Cádiz
Varios alcaldes piden refuerzos que permitan atender todos los días las necesidades de sus vecinos
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La falta de médicos es un problema endémico de la atención sanitaria en las pequeñas localidades de la Sierra de Cádiz. La situación no es nueva pero los últimos temporales y los problemas en las comunicaciones han agravado aún más una escasez que afecta sobre todo a personas mayores y enfermos crónicos que necesitan un seguimiento de sus patologías. Alcaldes y vecinos de una comarca con 19 municipios denuncian que algunos consultorios no cuentan con profesionales todos los días de la semana o se quedan sin cobertura cuando se producen bajas o vacaciones. La dificultad para cubrir plazas en zonas rurales y la escasez de sustituciones han terminado por provocar que en determinados pueblos la asistencia sanitaria necesite cada vez más de desplazamientos a localidades cercanas.
La problemática afecta especialmente a municipios de menor población, donde el consultorio local depende administrativamente de centros de salud ubicados en localidades mayores. Es el caso, por ejemplo, de pueblos como Torre Alháquime, El Gastor o Villaluenga del Rosario, donde la atención médica se presta a través de consultas programadas varios días a la semana. Cuando se produce una baja o un permiso, los vecinos deben desplazarse a centros de salud de otros municipios o esperar varios días para ser atendidos.
Fran Tenorio, delegado de CSIF Sanidad, comentó ayer a este diario que “el problema que ha surgido con los últimos temporales y los cortes de carreteras en los pueblos de la Sierra ha afectado pero se ha ido solucionando como se ha podido, evitando desplazamientos y supliéndose los unos a los otros, según donde se encontraran. Sin embargo, la falta de personal médico en toda la comarca viene de más lejos. Al ser una zona de difícil cobertura, es complicado que los profesionales acepten las condiciones que se les ofrecen. De hecho, en muchas ocasiones y en los municipios del interior de la sierra, lo que más falta son pediatras. Y es común que, en dichos pueblos, sea el médico de familia sea quien atienda las consultas de pediatría”. CSIF lleva años pidiendo al SAS que ofrezca mejores condiciones laborales: contratos más largos y estables, mejores salarios… para que la Sierra sea atractivo para los médicos “y acepten venir a trabajar aquí”.
Alcaldes de estas localidades aseguran que el problema no es nuevo, pero que se ha agravado en los últimos años por la dificultad para cubrir plazas de médicos de familia en áreas rurales. “Entendemos que hay falta de profesionales, pero no podemos permitir que nuestros vecinos tengan menos acceso a la sanidad por vivir en un pueblo pequeño”, señala Reme Palma, alcaldesa de Olvera, quien explica que “sería fundamental atender de primera mano que baje el tiempo de espera, que eso hay que hacerlo mediante un refuerzo, para que se note la disminución, y que realmente las plantillas se estabilicen con unas condiciones laborales que merezcan que los facultativos, que los médicos quieran estar en las zonas rurales”.
La alcaldesa abunda diciendo que “la realidad es que tenemos un problema anclado en el sistema, que está fundamentado en que la demora sigue sin bajar y en Olvera, en nuestro caso concreto, que no baja el tiempo de espera, que hay una demora permanente en acceder al médico de cabecera, siguen sin cubrirse las bajas, el asunto propio, el día de vacaciones y por tanto permanentemente nos encontramos con una merma de médicos diaria en el centro de asistencia sanitaria. La sanidad es un servicio básico y no puede depender de si hay o no sustituto disponible”, concluye.
El envejecimiento de la población en estas zonas agrava aún más el problema. Muchos de los pueblos de la Sierra cuentan con un porcentaje elevado de habitantes mayores de 65 años, que requieren una atención sanitaria más frecuente y que, además, tienen más dificultades para desplazarse fuera del municipio.
Para una persona joven puede ser un inconveniente tener que ir a otro pueblo, pero para alguien mayor puede convertirse en un problema serio.
Los ayuntamientos han trasladado en varias ocasiones sus quejas al Servicio Andaluz de Salud, al que piden que refuerce la cobertura de los consultorios rurales y agilice las sustituciones cuando se producen bajas o vacaciones entre los profesionales sanitarios. Los alcaldes consideran que mantener la atención médica en los pueblos es un servicio esencial para garantizar la calidad de vida de los vecinos y para evitar que continúe el proceso de despoblación que afecta a muchas zonas del interior.
En este sentido, recuerdan que la disponibilidad de servicios básicos como la sanidad o la educación es clave para fijar población en el territorio.
Diversos colectivos sanitarios llevan tiempo alertando de la dificultad para cubrir plazas de medicina de familia, especialmente en áreas alejadas de los grandes núcleos urbanos.
Entre los factores que explican esta situación se encuentran la sobrecarga asistencial, las condiciones laborales y la falta de incentivos para ocupar plazas en municipios pequeños o con menor población. Muchos profesionales prefieren optar por destinos en ciudades o áreas con mejores comunicaciones y mayor oferta de servicios.
Ante esta situación, desde el ámbito municipal se reclama que las administraciones adopten medidas específicas para garantizar la atención sanitaria en el medio rural. Entre las propuestas que se plantean figuran la mejora de las condiciones laborales, incentivos para los profesionales que trabajen en zonas rurales o la creación de sistemas que permitan asegurar sustituciones de manera más rápida.
Mientras tanto, los vecinos de los pueblos más pequeños continúan dependiendo de un sistema que, según denuncian, funciona con dificultades cuando falta personal sanitario. En la práctica, esto significa que una baja médica o unas vacaciones pueden dejar durante varios días sin consulta a todo un municipio.
En una comarca marcada por la dispersión geográfica y la baja densidad de población, mantener la atención sanitaria en los pueblos sigue siendo uno de los grandes retos para las administraciones públicas. Para muchos vecinos de la Sierra de Cádiz, la presencia de un médico en el consultorio local no solo es una cuestión de salud, sino también una garantía de que su pueblo continúa teniendo futuro.
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