Graves deficiencias en los juzgados de Barbate Barbate condenado

  • Las graves carencias de medios materiales y personales en el partido judicial del Barbate reflejan la más que evidente necesidad de crear un tercer juzgado

Cientos de piezas se acumulan, año tras año, en el archivo del juzgado de Barbate. Cientos de piezas se acumulan, año tras año, en el archivo del juzgado de Barbate.

Cientos de piezas se acumulan, año tras año, en el archivo del juzgado de Barbate. / Julio González

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Cuando uno lee que los juzgados de Barbate están colapsados por la sobrecarga de trabajo y la falta de medios humanos y materiales, puede llegar a pensar:Más de lo mismo. Otro para la lista. Cuando uno ve in situ, con sus propios ojos, el estado en el que se encuentran estas dependencias judiciales, comprende que la situación en la que trabajan allí a diario jueces, fiscales y funcionarios es verdaderamente lamentable, lo que, a fin de cuentas, no sólo afecta a estos operadores jurídicos, sino también a los ciudadanos y a la forma en que se les imparte Justicia.

En una visita que ha realizado este periódico al edificio que alberga los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción números 1 y 2 de Barbate –junto a la decana del partido judicial, la magistrada María de los Ángeles Subías–, hemos comprobado que esta sede funciona “con carriles de arena cuando lo que necesita, y con urgencia, son autopistas”, según uno de los funcionarios preguntados.

Accedemos al edificio principal bajo unas escasísimas medidas de seguridad y llegamos a la sala de espera. Allí, en una pequeña estancia, ‘conviven’ los distintos usuarios de la Administración de Justicia, desde un vecino que acude al Registro Civil a inscribir a su bebé hasta un detenido que va a ser enviado a prisión de forma preventiva por tráfico de drogas. Uno sentado junto al otro. Separados, como mucho, por unos diez centímetros de distancia.

Entramos ya dentro de los propios juzgados. Hay mucho ruido, tanto dentro como fuera de las dependencias judiciales. Martillazos, gritos, tráfico... Todas las mesas –una de ellas remendada con cinta adhesiva tal y como se aprecia en la fotografía– están hasta arriba de expedientes. Los funcionarios atienden al público sin descolgar sus teléfonos, que no paran de sonar. Pensamos que estamos en el Juzgado Mixto número 1, pero no. Una habitáculo de no más de 20 metros de largo por seis o siete de ancho alberga los dos juzgados, el 1 y el 2, sin que exista una separación real física entre ambos. “No hay ni un tabique que permita cierta intimidad, aunque sólo sea para garantizar que haya una acústica que posibilite escuchar bien y con concentración suficiente aquellas declaraciones que hay que tomar”, pone de manifiesto la juez decana de Barbate, también titular del Juzgado de Primera Instancia en Instrucción número 1 de esta localidad. Eso sin dejar a un lado “la protección de datos y la intimidad, que quedan en entredicho”, denuncian los sindicatos Staj, Csif y USO SPJ.

Numerosos expedientes en las dependencias judiciales. Numerosos expedientes en las dependencias judiciales.

Numerosos expedientes en las dependencias judiciales. / Julio González

Esta obligada unión entre los dos juzgados no es, ni de lejos, la peor deficiencia del partido judicial barbateño. Ambos órganos comparten, además, una única sala de vistas que las dos magistradas titulares deben ir alternándose para celebrar sus correspondientes juicios. Y para más inri, dentro de esa sala de vistas se encuentra el también único sistema de videoconferencias disponible en la sede judicial.

La lista de carencias continúa. No hay ascensor, si no un montacargas. Cuando llueve, se producen filtraciones que han llegado a afectar a expedientes además de dejar los aseos inutilizados. Las víctimas de violencia de género no disponen de una sala especial. Tienen que ser protegidas en una minúscula habitación sin ventilación cuya función real es la de ser la sala de abogados.

Y seguimos. El despacho de los fiscales presenta grietas. Hay problemas con los aires acondicionados. Los sistemas de seguridad son mínimos. Los calabozos son diminutos. Los juzgados están ubicados en la planta baja de un bloque de vecinos, con todo lo que eso conlleva...

A la izquierda, la ventana a través de la cual se realizan las ruedas de reconocimiento. A la izquierda, la ventana a través de la cual se realizan las ruedas de reconocimiento.

A la izquierda, la ventana a través de la cual se realizan las ruedas de reconocimiento. / Julio González

Mención especial merece el archivo, “porque no hay por dónde cogerlo”, se muestra muy clara Noelia Sánchez, una de las Letradas de la Administración de Justicia (LAJ) de Barbate. En dicho archivo se han ido acumulando, año tras año, innumerables piezas, documentos y objetos (véase la imagen) hasta tal punto que es imposible andar entre sus abarrotados pasillos con olor a humedad sin tropezar con algo. Pues bien, ese laberinto con síndrome de Diógenes es el que tiene que atravesar cualquiera persona que acuda al juzgado para llevar a cabo una rueda de reconocimiento. Encima, el archivo ha devorado, con su infinidad de enseres, la sala donde se realizan las referidas ruedas de reconocimiento a través de una minúscula ventana opaca no muy bien situada en altura y custodiada por centenares de procedimientos.

A estas pésimas infraestructuras hay que sumar las carencias en materia de personal. Los números así lo reflejan: la plantilla de funcionarios, sobre todo interinos, es la misma que hace 30 años; el Juzgado Mixto 1 de Barbate ha acumulado tres meses sin una gestora procesal penal; ahora esperan la incorporación de una gestora procesal civil, una vacante que ha costado mucho cubrir, pues se han requerido 14 llamamientos para ello (es decir, 13 personas han renunciado antes a esta plaza); y como dato significativo, en los últimos tres años han pasado por el Juzgado Mixto 2 de Barbate siete jueces entre titulares y sustitutos.

Estas cifran evidencian, por un lado, que Barbate es un destino “evitable” y “poco atractivo”, pues “todo el que puede irse, se va”, explica Santiago Muñoz, otro LAJ. Por otro lado, ponen de relieve que la plantilla carece de estabilidad, “cuando la temporalidad no es una buena aliada para la Justicia”, apuntan desde la Fiscalía Provincial de Cádiz.

Con este diagnóstico, no resulta extraño que jueces, fiscales, LAJ, funcionarios y sindicatos muestren, todos a una, su más profundo desacuerdo con las condiciones en las que tienen que desempeñar su trabajo. “La carencia de medios humanos y materiales, de la que se da cuenta constantemente a la Junta de Andalucía sin obtener respuesta, es absoluta”, afirma la juez Ángeles Subías.

Una mesa remendada con cinta adhesiva. Una mesa remendada con cinta adhesiva.

Una mesa remendada con cinta adhesiva. / Julio González

“Este partido judicial, en su origen, era más tranquilo. Sin embargo, las circunstancias han cambiado mucho”, asevera Subías. “Hoy la casuística de Barbate se concentra fundamentalmente en dos tipos de asuntos, salud pública e inmigración. Así, por ejemplo, cuando arriba una patera a la costa, se ponen a disposición judicial muchos ciudadanos extranjeros –que no delincuentes– cuya situación en el territorio nacional es irregular. Hablamos de 30, 40 o 50 inmigrantes que tienen que ser atendidos inmediatamente porque hay unos plazos que cumplir. Y lo cierto es que las instalaciones de Barbate no están preparadas para avalanchas como las que hemos vivido el pasado verano”.

El mismo colapso se repite si explota una operación contra el narcotráfico. “Son causas con presos –30 hemos llegado a tener– a las que se les intenta dar toda la urgencia posible, ya que hay que personas privadas de libertad sin una condena en firme. Esa celeridad se consigue gracias al reparto de trabajo y al sobreesfuerzo de la plantilla”, indica la decana.

La posible unión de los partidos judiciales de Chiclana y Barbate está sobre la mesa

Después de realizar esta radiografía al partido judicial de Barbate, la búsqueda y aplicación de medidas que pongan fin, o al menos palien, sus graves deficiencias se antoja urgente. “La solución no pasa por nombrar a un funcionario de refuerzo, no pasa por pequeños parches. Lo que hace falta es crear un tercer juzgado, por supuesto, acompañado de unas instalaciones dignas”, subraya la juez decana de Barbate, que añade que “en tanto que no se haga efectiva la creación de ese tercer juzgado, es necesario nombrar a un magistrado de refuerzo para cada uno de los juzgados del partido”.

Ese tercer juzgado, aseguran desde los sindicatos, ya está en marcha, “pero las marchas en Justicia son muy lentas”, critican.

Actualmente, hay una propuesta más ambiciosa encima de la mesa para solventar las deficiencias de las sedes judiciales barbateñas. Se está barajando la posibilidad de unificar el partido judicial de Barbate con el de Chiclana para que ambos compartan medios, personal e instalaciones y, sobre todo, para que se repartan el amplio volumen de trabajo que soporta sobre todo Barbate. Esta fusión ya tiene un precedente, con visos de prosperar, en la provincia de Cádiz, en concreto, en el Campo de Gibraltar. En dicha comarca, el plan pasa también por unir los partidos judiciales de Algeciras, La Línea y San Roque con el objetivo último de agilizar la Justicia. ¿Por qué no hacerlo también en Barbate?

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