¿Y si la feria no sale a cuenta?

DE FERIA EN FERIA

Los “temporeros” de la fiesta demandan más controles y una regulación más exigente que impida los abusos

Lo habitual del trabajo en la feria es: “Muchas horas y muy poco dinero”

Cocna de una caseta de feria a pleno rendimiento
Cocna de una caseta de feria a pleno rendimiento / C.P.

A finales de este mes de abril, Vejer y Rota serán de las primeras localidades de Cádiz en retomar la normalidad festiva. Comienza el calendario de las ferias de la provincia después de dos años de absoluta sequía de vinos, caballos, albero y lunares en la calle. Hay ganas de diversión y oportunidades de trabajo para muchos de los “temporeros” que van de feria en feria con el mandil a cuestas.

Las barras y cocinas de las casetas que se instalan en los reales suponen oportunidades laborales para el sector de la hotelería, que demanda más controles y, sobre todo, mejores ofertas. Aunque siempre hay excepciones, el rebujito laboral se mezcla con muchas horas de trabajo y sueldos muy bajos.

Hace unos días, una oferta laboral para trabajar en la Feria de Sevilla encendía las redes sociales. Y aunque parece ser “un bulo” que se ofrezca 450 euros por trabajar toda la feria, 12 horas al día - según aseguró el presidente de la patronal de los hosteleros de ferias de Sevilla- la realidad no está muy alejada, tal y como cuentan quienes lo viven año tras año.

Vanessa Moreno. Trabajadora en ferias

"Ya no se paga como antes y existen muchos abusos"

Vanessa Moreno tiene 41 años. Es jienense aunque hace más de una década que reside en El Puerto, y la hostelería es el sector principal de su curriculum. Es una habitual en muchas de las ferias de la provincia, pero está muy desanimada porque “ya no se paga como antes y existen muchos abusos”. Se ha ofrecido para trabajar en la temporada de las ferias, pero “lo que me llega es inasumible”, dice una mujer que acaba de empezar a trabajar en un bar en el que cobra “cinco euros la hora, con un contrato de doce horas semanales, que ni de lejos son las que trabajo”.

Dice Vanessa que ya ha descartado todas las ofertas que llegan para la Feria de Sevilla. “Entre 14 y 16 horas por 400 o 500 euros, sin sitio para descansar y, por supuesto, sin contrato”, lamenta. Asegura que en el sector hay mucho fraude y que cada vez se paga menos, aunque depende de cada feria y de cada caseta. “Yo he trabajado en una caseta de la Feria de El Puerto, de un club deportivo y me han pagado unos 800 euros. No era para tirar cohetes, pero al menos había buen ambiente de trabajo”, recuerda. Sin embargo, también se ha labrado experiencias en la Feria de Olvera, "donde cobré 400 euros por toda la semana”.

Preparativos de la Feria de Primavera en una imagen de archivo
Preparativos de la Feria de Primavera en una imagen de archivo / C.P.

Las condiciones varían dependiendo de quién gestione cada caseta. “Las que llevan un catering sí suelen hacer contratos, pero a través de empresas de trabajo temporal (ETT) y cuando hay intermediarios, al final acabas cobrando menos”. Por eso, pide que se regularice el tema, que exista mayor control para que “no se abuse de la gente que está desesperada por trabajar y se acaban agarrando a un clavo ardiendo”. Dice tener la sensación de haber retrocedido una década en cuestión de sueldos y condiciones.

Loli Cañete. Feriante

"Se habla mucho del paro, pero es que la gente no quiere trabajar en la feria”

Loli Cañete es feriante. “Nací en un puesto de la feria”, explica sonriente. Reconoce que trabajar en la feria es duro, aunque es algo más que normal para ella, que junto a su familia no conoce otra cosa. Cuando habla de empleo tiene claro el mensaje: “Se habla mucho del paro, pero es que la gente no quiere trabajar”.

Se basa en un anuncio que publicó hace más de dos meses y que apenas ha tenido respuesta. ‘Se busca personal de interno en las ferias, para puesto de hamburguesería y patatas asadas. De abril a octubre. Se ofrece sueldo más comida y cama. Ferias de Andalucía, en la parte de Cádiz, Sevilla y Málaga’, recoge su anuncio. “Los españoles no llaman”, asevera. Y matiza la nacionalidad porque sí que recibe muchas llamadas de personas inmigrantes muy interesadas en el trabajo pero “no las puedo contratar porque no tienen permiso de trabajo”.

Parece que Loli lee la mente, porque se apresura a responder la pregunta principal. “¿Que cuánto pago, no? Pues mira, entre 1.000 y 1.100 euros, con el alojamiento y la comida, con un contrato de seis meses”. Señala que es un sueldo según el convenio vigente, que han mejorado porque incluye dieta y alojamiento, “pero nos cuesta mucho trabajo encontrar a gente que quiera hacer la temporada”.

De hecho, en muchas ocasiones se ve obligada a ir contratando a personal en cada localidad que va recorriendo, y que eso genera mucho caos. “Pensábamos que después de estos años de parón, en los que lo hemos pasado tan mal sin ingresos y cargando impuestos sobre las espaldas, íbamos a tener más respuesta a la oferta, pero no ha sido así”, lamenta.

Sandra. Trabajadora en ferias

"Es un chorro de horas por poco sueldo, pero no me queda más remedio"

Sandra, una jerezana de 49 años, va a trabajar en la próxima edición de la Feria de Sevilla por 100 euros el día. "Entro a las diez de la mañana y salgo al cierre. Es un chorro de horas por poco sueldo, pero no me queda más remedio. La necesidad obliga", comenta. "Te da rabia, porque te pagan mal, pero es que hay quien lo hace hasta por menos dinero", explica resignada.

La mujer no hará el trayecto de ida y vuelta entre Jerez y la capital hispalense a diario porque su contrato incluye el alojamiento en un piso que compartirá con otras mujeres en su misma situación laboral. "Es una experiencia nueva para mí. Estoy un poco expectante porque no sé cómo serán mis compañeras. En cualquier caso, no creo que nos dé tiempo de charlar ni de convivir. El trabajo que supone una feria es tremendo", manifiesta Sandra desde la experiencia, pues ya ha estado detrás de los fogones de otras ferias, como la de Jerez o la de Rota, donde le pagaron menos que ahora. "Fueron unos 70-80 euros por día, 800 en total al incluir las jornadas de montaje previas al evento".

Sin haber empezado aún a cocinar en la Feria de Sevilla, Sandra sigue buscando puestos en las ferias venideras de la provincia de Cádiz. "Después de dos años sin celebraciones, creo que las ferias van a ir muy bien esta primavera. La gente tiene ganas de fiesta. Ahora bien, los caseteros se muestran reacios, se excusan en que no saben cómo va a ser la acogida de público y usan ese pretexto para ofrecerte menos dinero", critica.

Francisco, un cocinero con amplia experiencia hostelera, ya tiene cerrado su contrato para trabajar en la caseta de una hermandad durante la Feria de Jerez. "Tengo 49 años y llevo más de 20 trabajando en las distintas ferias de la provincia de Cádiz. Después de dos años de parón por la pandemia del Covid-19, celebro que vuelvan a retomarse estos festejos tan necesarios para las economías de muchas familias gaditanas", comenta.

Francisco. Cocinero

"Jamás he visto a un inspector en una caseta"

El cocinero explica que su jornada laboral se prolongará durante ocho días. "Uno lo dedicamos al montaje y a la preparación, y el resto, ya nos metemos en faena". Cada día, calcula, cobrará unos 200 euros, aunque le consta que hay caseteros que están pagando mucho menos, unos 120 euros por día. "Por ese dinero, no merece la pena. En la feria se echan 18 horas diarias o más. No has terminado un servicio cuando ya estás preparando el siguiente. Es un no parar".

Francisco considera necesario "regular los horarios y los sueldos" de los empleados que, de alguna forma u otra, intervienen en la puesta a punto de las ferias. "Trabajas 18 o 19 horas pero solo estás asegurado 2 o 4. No es de recibo. La Inspección de Trabajo debería intervenir en este asunto. En los 20 años que llevo dedicándome a las ferias, jamás he visto a un inspector en una caseta", critica.

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