Provincia de Cádiz

La Semana Santa, un balón oxígeno para la flor cortada en una campaña agridulce

Flores en el paso de la Virgen de los Dolores, este viernes en Cádiz.

Flores en el paso de la Virgen de los Dolores, este viernes en Cádiz. / Jesús Marín

La Semana Santa de este año será un balón de oxígeno para la flor cortada en Andalucía, con la Costa Noroeste y Chipiona como zona principal, tras los dos años de la pandemia en los que no hubo procesiones, y se recuperarán los niveles de venta de 2019, aunque es una "campaña agridulce" por el fuerte impacto en este sector de la guerra de Ucrania y del paro de los transportistas en España.

El responsable de flor cortada de COAG-Andalucía, Luis Segura, ha explicado a EFE que este año se preveía muy bueno para la flor cortada, pero se ha truncado con la guerra en Ucrania, con un fuerte impacto, dado que se exportan muchas flores a Europa, y con la huelga de transportistas, que ha provocado pérdidas a los productores por no poder enviar sus productos para comercializarlos.

"En marzo ha llegado la tormenta perfecta" y ha dado al traste con varias campañas de venta como la de 8 de marzo, cuando se conmemora el Día de la Mujer y se venden muchas flores en Europa, aunque este año con la guerra en Ucrania se han frenado en seco las ventas, y también el 19 de marzo, el día del padre y de San José, y que ha coincidido con la huelga de transportistas en España.

No obstante, ha confiado en que la Semana Santa sea un balón de oxígeno ya que hay mucha demanda por parte de las cofradías y hermandades al haber este año procesiones tras dos años de suspensión de desfiles procesionales por la pandemia del coronavirus.

De hecho, ha señalado que faltan flores de Semana Santa y los clientes tienen que recurrir a importaciones de Holanda y de otros países productores porque se dejó de producir en 2021 tras las pérdidas sufridas por el sector en 2020, cuando en marzo se declaró la pandemia y tuvieron que tirarlas porque se suspendieron todas las celebraciones.

También ayudará a enderezar la campaña de venta de flores esta época del año en la que se celebran las fiestas de primavera y las ferias, así como convenciones y eventos sociales como bodas, bautizos y comuniones.

En la costa noreste de Cádiz, principal zona productora de flor cortada, se redujo a más de la mitad las hectáreas al pasar de unas 350 a 150 porque los agricultores no pudieron soportar las perdidas ocasionadas por la pandemia, mientras que en la zona del Bajo Guadalquivir se mantienen unas 80 hectáreas.

A esta coyuntura se añade la fuerte subida de los costes de producción como la electricidad, ya que producen en todo el año en invernaderos, así como los productos fitosanitarios y el plástico, entre otros.

Productores y comercializadores

Desde la asociación Asociaflor, que representa a los viveros productores y comercializadores, lamentan que el sector viva otra pandemia parecida a la de 2020, pero en vez del virus ha sido atacado por la guerra y la huelga de transporte que ha perjudicado mucho a los productos perecederos.

No obstante, fuentes de Asociaflor vaticinan que la campaña de la flor cortada se salvará en esta Semana Santa y se alcanzarán niveles parecidos a 2019 e incluso el mercado nacional tendrá que recurrir fuera porque "aquí no hay suficiente producción para surtir lo que necesita el tirón de flores" de esta festividad religiosa.

Según Asociaflor, este año 2022 arrancó muy bien en el negocio de las flores que se había recuperado en muy poco tiempo con un buen 2021, pero se truncó a finales de febrero por todos los factores citados a los que se añade la escalada de los precios, que hace que "no se compre tanto un producto no necesario".

La agricultora de Chipiona Laura Villegas ha contado a EFE que marzo ha sido catastrófico para su empresa, que exporta el 90 por ciento de la producción, ya que desde la guerra de Ucrania han dejado de comprar flores fuera de España y, además, tuvieron que tirar muchas de las por iban al mercado nacional ya que en la campaña del día del padre algunos camiones no podían salir por la huelga e incluso a algunos los apedrearon.

Juan Pérez, otro agricultor de la zona, se ha mostrado optimista a pesar de estas adversidades y ha confiado en que la campaña de Semana Santa sea positiva e incluso se superen los niveles de 2019 y se beneficien de ello las floristerías y toda las cadenas de suministros y accesorios.

En este sentido, la asociación española de floristas también baraja buenas previsiones para Semana Santa y espera volver a los niveles de venta prepandemia y, aunque están subiendo los precios de las flores, aseguran que no se nota un freno en la compra por parte de las Hermandades ni tampoco en los consumidores, que desde la pandemia han convertido las flores en un regalo recurrente y al pasar más tiempo en casa en estos dos años de menor contacto social han dado más valor a la decoración.

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