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La monarquía británica, en su momento más vulnerable tras la detención de Andrés

Carlos III no puede retirar a su hermano de la línea sucesoria, en la que ocupa el octavo lugar

La Policía registra la antigua casa del ex príncipe Andrés en Windsor

Agentes de la Policía británica en el acceso a la casa en la que fue detenido el jueves el ex príncipe Andrés. / Tolga Akmen / Efe
Viviana García (Efe)

20 de febrero 2026 - 15:14

El arresto y posterior liberación el jueves de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano de Carlos III, sitúa a la monarquía británica en su momento más vulnerable, con una reputación en declive, mientras que se abre un interrogante sobre si esta centenaria institución podrá superar su peor crisis en casi un siglo.

El escándalo del expríncipe Andrés por sus pasados vínculos con el pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein se añade a la lista de controversias que salpicaron a la Casa Windsor desde que el rey Eduardo VIII abdicó el 10 de diciembre de 1936 para casarse con la divorciada estadounidense Wallis Simpson.

Aunque la mayoría de estos revuelos estuvieron más relacionados con escándalos de alcoba, el arresto del antiguo duque de York, por presunta conducta inapropiada en cargo público cuando fue enviado comercial del Gobierno, aporta otra dimensión a la crisis al tratarse del comienzo formal de una investigación policial, que puede desencadenar en un proceso judicial contra el expríncipe.

El arresto de ayer fue el primero en más de 300 años de un miembro de la familia real. Antes de Andrés fue el rey Carlos I de Inglaterra, detenido en 1647 y ejecutado dos años después por su deseo de ignorar al Parlamento para mantener el poder absoluto.

En la actual crisis, los comentaristas, los medios y los británicos se preguntan si Carlos III tenía desde hace tiempo conocimiento de las andanzas de Andrés con Epstein y por qué tardó tanto tiempo en quitarle a su hermano todos los títulos y honores -recién el año pasado-, y obligarlo a salir de la mansión de Royal Lodge, en Windsor (a las afueras de Londres), por la que apenas pagaba renta.

La crisis da alas al movimiento republicano

Este caso ha dado alas al movimiento republicano, que desde hace años cuestiona la labor de la familia real y pide la abolición de la monarquía para sustituirla por un jefe de Estado democrático.

El actual director de Republic, Graham Smith, aseguró que el arresto del expríncipe ha sido resultado de la actuación de su organización.

"Denunciamos a Andrés a la Policía cuando otros se mostraron reacios a actuar", afirmó Smith en su cuenta de X, y aseguró que los abogados de Republic seguirán investigando los presuntos delitos y aportarán información a las fuerzas del orden en "las próximas semanas y meses".

"Hay motivos para creer que, en relación con algunos delitos, otros miembros de la realeza de alto rango podrían ser testigos materiales y también podrían haber cometido delitos. La policía debe seguir todas las pruebas dondequiera que conduzcan", agregó.

Smith dijo hoy, en un encuentro con la prensa extranjera, que los menores de 50 años en el Reino Unido se inclinan ya por una república mientras que los jóvenes de veinte años están creciendo en hogares cuyos padres están a favor de acabar con la monarquía.

Para el líder del Partido Verde, Zack Polanski, hay "muchas preguntas por responder."

"Debemos esperar a que el proceso legal avance, pero diría que realmente necesitamos una investigación legal completa" y "qué sabían otras personas" de lo que estaba pasando, afirmó a los medios.

El primer ministro británico, Keir Starmer, dejó claro ayer que "nadie está por encima de la ley" al referirse al caso Epstein.

Para Robert Hazell, profesor en la Unidad de Ciencias Políticas del University College London (UCL), la mala conducta en un cargo público es un "delito vago con una definición compleja, y la policía tendrá que revisar una gran cantidad de documentos antes de decidir si existen pruebas suficientes" para que el antiguo duque de York sea acusado.

Dificultades para retirar a Andrés de la línea sucesoria

Hazell admitió que el rey no puede retirar a su hermano de la línea sucesoria, en la que ocupa el octavo lugar.

"El Parlamento británico tampoco puede destituir a Andrés de la línea de sucesión; requeriría el acuerdo de los otros 14 países del mundo que tienen al monarca británico como jefe de Estado. Por esa razón, es muy improbable que suceda", opinó este experto.

Sobre la suerte de las dos hijas del antiguo duque, las princesas Beatriz y Eugenia, Hazell señaló que ellas no han hecho nada malo, por lo que "no hay razón para que pierdan sus títulos."

El jueves, Carlos III reaccionó al arresto diciendo que la ley "debe seguir su curso", pero su estrategia ha sido interpretada como un intento de separar a la "manzana podrida" de la familia real a fin de salvar el cuerpo del Estado.

Pese al escándalo, encuestas recientes de la firma YouGov indican que el 64% de los británicos sigue apoyando la monarquía.

En la calle, un británico, que no quiso identificarse, aseguró que el arresto ha sido bueno, "creo que enseña que nadie está por encima de la ley y que hay que arrestarlo por sus acciones. Y es importante que la ciudadanía británica vea que no importa lo rico o poderoso que seas siempre tendrás que respetar la ley. Si haces algo ilegal tienes que pagar por ello".

Otro ciudadano, que prefirió mantener el anonimato, afirmó que se sabía desde hace tiempo las relaciones de Andrés con Epstein y era "una vergüenza" para el país.

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