Presentación del libro de María Asunción Mateo en El Puerto: “Es el relato de un amor moderno, arriesgado y valiente”
La catedrática de Literatura Fanny Rubio y la viuda del poeta presentaron en la Fundación el libro ‘Mi vida con Alberti’
María Asunción Mateo: "Para Rafael, Juan Ramón era la poesía"
Tres años ha tardado María Asunción Mateo en presentar en El Puerto su libro 'Mi vida con Alberti. Para algo llegaste, Altair', un trabajo que el propio Rafael le dejó encargado que escribiera a su muerte, a modo de memorias, poniéndole como fecha tope el año 2015. Cuando en el año 2022, subida en una escalera ordenando su biblioteca rescató una carpeta que llevaba años sin abrir, cayó al suelo un papel con el citado encargo y María Asunción se puso a llorar, lamentando haber tardado tanto en cumplir su deseo.
Tras haber presentado el libro con notable éxito en otras ciudades españolas, el martes 16 de diciembre fue el día escogido para darlo a conocer en la sede de la Fundación Rafael Alberti, con motivo de los actos conmemorativos del 123 aniversario del nacimiento del poeta, y de la mano de la catedrática de Literatura de la Universidad Complutense y amiga de la pareja Fanny Rubio.
Durante su charla, María Asunción Mateo mostró su lado más personal y dio a conocer anécdotas y muchos detalles de los que refleja en el libro, recordando cómo tras la aparición de aquel encargo de Rafael comenzó a escribir compulsivamente. “No fue nada premeditado, entre julio y octubre lo escribí como en un arrebato, quería que fuera el libro de amor a una persona de la que me enamoré como ser humano, pero que era un grandísimo poeta”.
Durante su charla con Fanny Rubio la viuda de Alberti recordó su primer encuentro en Baeza, cuando ella acudió a un homenaje a Antonio Machado con el objetivo de conocer a Dámaso Alonso, y finalmente a quien conoció fue a Rafael Alberti. “Lo conocí en abril y hasta octubre no empezó nuestra relación, me tiró los tejos desde el principio pero fue un proceso muy normal, yo tenía 42 años menos y era profesora de Literatura en un instituto de Valencia, estaba divorciada y cuando empecé a conocerlo estaba como anonadada”, relató.
En el libro María Asunción Mateo salda cuentas con el relato que durante muchos años ha tenido que soportar, de viuda negra o arribista, cuando como dijo el exsecretario de la Fundación Alberti en el turno de intervenciones del público, Enrique Pérez, “el gran beneficiado de esa relación fue Rafael”.
En el libro María Asunción Mateo desenmascara a los "viudos destronados”
También Fanny Rubio se detuvo en el hostigamiento sistemático sufrido por la autora durante muchos años por parte de círculos literarios y políticos, calculado y con resonancia mediática, que María Asunción Mateo se encarga de desenmascarar en el libro sin que hasta el momento, en los años que lleva publicado, nadie le haya desmentido. “Mientras Rafael vivió nadie se atrevió a decirle nada, pero me atacaron cuando murió, y eso es cobardía”, dijo refiéndose a este grupo de jóvenes autores como “los viudos destronados”.
Fanny Rubio realizó una disección del contenido del libro y lo calificó como “el relato de un amor moderno, arriesgado y valiente”, y dijo que “Alberti a su regreso del exilio era un poeta con la felicidad pendiente”. Señaló sobre la publicación que es “un libro muy tierno, en el que se tocan con delicadeza algunos desencuentros familiares y en el que también hay humor, aunque es muy literario y hay que leerlo con atención”.
Para Fanny Rubio “en Alberti, si no hay musa no hay poema y no hay vida”, y situó el germen del libro en la ruptura del poeta con Beatriz Amposta tras su exilio en Roma, y la nueva ilusión que supuso para él la llegada de María Asunción a su vida. Tambien se recuerda con cariño la figura de su primera esposa, María Teresa León, y se cita a otra de las novias que tuvo, la pintora Maruja Mallo, con espacio para dar a conocer a lo largo del libro cartas personales a María Asunción, conversaciones, sueños y hasta los escondites de los primeros encuentros.
La autora relató también algunos recuerdos de su vida junto al poeta, como los viajes a Argentina, Chile o Uruguay, donde la memoria de Alberti sigue muy viva.
Tampoco ocultó la que fuera esposa del poeta su malestar porque no se contara con ella para algunos homenajes recientes al poeta, llamando en su lugar a parientes más lejanos.
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