La lluvia impidió un final feliz

Ni la hermandad del Nazareno durante la Madrugá ni las dos hermandades del Viernes Santo pudieron completar sus recorridos, a causa del mal tiempo · Santo Entierro fue la hermandad más perjudicada

La lluvia impidió un final feliz
La lluvia impidió un final feliz
Teresa Almendros

08 de abril 2012 - 11:53

Un año más el Viernes Santo y la Madrugá supieron a poco en El Puerto. Si el pasado año 2011 tanto el Nazareno como la Veracruz y la Soledad decidían no procesionar debido a los malos augurios climatológicos, en esta ocasión los pasos sí que salieron a la calle, pero en los tres casos las hermandades tuvieron que alterar y recortar sus recorridos procesionales por culpa de la lluvia, aunque en algunos casos con más contratiempos que en otros.

Nazareno

En el caso de la hermandad del Nazareno, tras la decepción que vivió la tarde anterior la Humildad y Paciencia, a la que un inoportuno e intenso chaparrón prohibió finalmente salir a la calle, todo hacía ver que el tiempo acompañaría durante la madrugada del Jueves al Viernes Santo y en efecto así fue durante buena parte del recorrido.

Eran las cinco de la madrugada cuando la hermandad salía de la Iglesia Mayor Prioral, para iniciar su recorrido con toda normalidad hasta que, aproximadamente unos veinte minutos antes de las ocho de la mañana, y a la altura de un lugar tan emblemático para el Nazareno como la Pescadería, un inesperado aguacero obligó al cortejo a recogerse a toda prisa en la Prioral.

Aún así, no faltaron los portuenses que a primera hora de la mañana del Viernes Santo salieron a lo calle, como cada año, esperando poder ver la recogida de una de las hermandades más señeras de la ciudad.

En este caso la lluvia cogió totalmente de imprevisto a la comitiva, ya que los partes de las horas anteriores apenas daban posibilidades de agua durante la madrugada, pero lo que está claro es que a pesar de los avances en las predicciones meteorológicas, estas no son ni mucho menos exactas y pueden jugar una mala pasada en cualquier momento.

Veracruz

Al día siguiente, Viernes Santo, en principio las predicciones tampoco hablaban de grandes posibilidades de lluvia para la tarde, y de hecho la hermandad de la Veracruz salió con absoluta normalidad de su templo, la parroquia de San Joaquín a las siete y media. No obstante, un desagradable y frío viento ya hacía presagiar que la tranquilidad no podía ser absoluta.

Tras cubrir la comitiva la primera parte de su recorrido, el cortejo llegó hasta la Carrera Oficial en la plaza del Castillo, para continuar después hasta hacer la estación de penitencia en la Iglesia Mayor Prioral. Ya para entonces, alrededor de las diez de la noche, los partes iban dando cada vez más probabilidades de agua y el boca a boca iba transmitiendo las intenciones de la hermandad de regresar cuanto antes a su templo, para evitar riesgos mayores. De esta forma, la hermandad de la Veracruz fue la que salió mejor parada de las dos que procesionan el Viernes Santo, ya que tras cubrir buena parte de su recorrido pudo refugiarse de nuevo en San Joaquín sin sufrir prácticamente los efectos del agua.

A destacar este año en el corte jo de la Veracruz el acompañamiento musical a cargo de la banda de cornetas y tambores del Santísimo Cristo de la Luz, de Almería, que tocaba por primera vez en la ciudad, mientras que acompañando al paso de palio estuvo la asociación musical las Golondrinas, del municipio malagueño de Vélez-Málaga.

soledad

Menos suerte que la Veracruz tuvo la hermandad de la Soledad y Santo Entierro, a la que la intensa lluvia sorprendió en la calle Misericordia, tras haber salido el paso de las Escaleritas de la Carrera Oficial, poco después de las diez de la noche, no sin antes haber tenido también problemas para cumplimentar el recorrido previsto, ya que al parecer un coche mal estacionado impidió el acceso del paso del Cristo Yacente, de grandes dimensiones, desde la calle Palma hacia Cañas para entrar en la Carrera Oficial.

Este contratiempo, que sembró un gran desconcierto entre el público que contemplaba la procesión, retrasó el cortejo un tiempo precioso y cuando ya la procesión estuvo de nuevo ordenada en la calle Misericordia, sin haber pasado ni el Cristo Yacente ni la Virgen por Carrera Oficial, la lluvia comenzó a caer con gran intensidad, obligando a la hermandad a acortar camino a paso de agua hacia la Iglesia Mayor Prioral.

Se da la circunstancia, además, de que este año acababa de ser restaurado el paso del Yacente y la Virgen estrenaba además un nuevo palio de terciopelo negro.

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