El Puerto / Concentración de Apoyo a los Mayores de la residencia de Valdelagrana

Un apoyo moral para seguir adelante

  • Decenas de personas se concentran frente al centro Puerto Luz en solidaridad con los residentes afectados por el Covid

  • Los asistentes ofrecieron aplausos y frases de aliento para animar a los mayores confinados

Familias enteras acudieron para mostrar su apoyo y su solidaridad con los mayores confinados por el coronavirus en la residencia de Valdelagrana.

Familias enteras acudieron para mostrar su apoyo y su solidaridad con los mayores confinados por el coronavirus en la residencia de Valdelagrana. / Andrés Mora Perles

Decenas de vecinos de Valdelagrana, portuenses y personas de otros lugares de la provincia, sobre todo de Jerez, se sumaron a la concentración organizada frente al centro de mayores Puerto Luz en la tarde de este domingo, para mostrar su apoyo, solidaridad y cariño a los residentes, que llevan semanas confinados en el edificio, donde a finales de agosto se produjo un brote masivo de coronavirus que ha afectado a 23 trabajadores y 106 ancianos, de los cuales ocho han fallecido en el Hospital Santa María del Puerto. El acto de apoyo se organizó en 24 horas a través de las redes sociales, siendo ampliamente secundado, sobre todo por los vecinos de esta urbanización de El Puerto de Santa María, muchos de los cuales tienen o han tenido algún familiar en la residencia.

Residentes asomados a un balcón del centro Puerto Luz, responden al cariñoso aplauso de los vecinos. Residentes asomados a un balcón del centro Puerto Luz, responden al cariñoso aplauso de los vecinos.

Residentes asomados a un balcón del centro Puerto Luz, responden al cariñoso aplauso de los vecinos. / Andrés Mora Perles

En la concentración se vivieron momentos emotivos, aplausos y frases de aliento, a los que respondieron los residentes desde las ventanas, acompañados por el personal sanitario y cuidadores, ataviados con Equipos de Protección, que también secundaron los aplausos. Aunque coincidió con las ocho de la tarde, en esta ocasión las palmas dadas por los asistentes se prolongaron durante cinco minutos, produciéndose imágenes de solidaridad y palabras de aliento dirigidas hacia la residencia: “¡Ánimo, venga, arriba!”.

“Nos preocupa el Covid, pero también su estado emocional, porque son personas vulnerables”

Muchas de las personas participantes hacía ya tiempo que no veían a sus mayores. Es el caso de María Isabel Domínguez, cuya tía paterna, Isabel, de 86 años de edad, vive en una las habitaciones que se asoma a la avenida Río San Pedro, donde fue la concentración, y a los patios de deporte de un colegio cercano. María Isabel acude todos los días al centro de mayores Puerto Luz, para llevarle cosas que su tía necesita, pero las tiene que depositar en la entrada y es el personal el que se encarga de subirlas a la habitación. Ayer, acudió con su marido Francisco, encontrándose allí con otros familiares que asistieron al enterarse de la convocatoria. “Estoy emocionada, porque hace más de 20 días que no veo a mi tía”, confesaba, mientras la saludaba de manera efusiva y ella le respondía desde el balcón de su cuarto. “Estoy contenta, porque ella está bien, dentro de que es positivo. Esto es un apoyo a las personas que están aquí, un apoyo emocional de todos los vecinos de Valdelagrana para que ellos sigan adelante”.

El acto tuvo un carácter emotivo y a la vez un mensaje de apoyo moral y aliento para los afectados. El acto tuvo un carácter emotivo y a la vez un mensaje de apoyo moral y aliento para los afectados.

El acto tuvo un carácter emotivo y a la vez un mensaje de apoyo moral y aliento para los afectados. / Andrés Mora Perles

Durante el acto, una mujer que ha venido con su marido y una hija rompe a llorar. Su marido explica a este diario que tienen muchos amigos y conocidos en la residencia “y sabemos que están pasándolo muy mal. La madre de mi mujer estuvo dos años, y murió el año pasado. Los residentes están pasando una situación crítica, porque tienen una barbaridad de contagios. Hemos venido por solidaridad, sabiendo que el bicho pulula dentro”, confiesa.

Mila Maldonado tiene también a su madre en el centro de mayores, aunque ella no está preocupada sólo por el Covid: “Nos preocupa el estado emocional, porque además todas son personas vulnerables y están 24 horas aislados en su habitación. Nos preocupa la soledad y la incertidumbre”.

Sanitarios y cuidadores recibieron también el apoyo de los vecinos. Sanitarios y cuidadores recibieron también el apoyo de los vecinos.

Sanitarios y cuidadores recibieron también el apoyo de los vecinos. / Andrés Mora Perles

Por su parte, Beatriz Sereijo, una de las promotoras del acto, se muestra optimista: “Esperemos que esto sea para ellos una fuente de energía. En una situación así lo que uno quiere darles es mimo. Es de las cosas más bonitas que he visto”, confiesa satisfecha por la respuesta de los vecinos

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