Más de 70 portuenses se revisan la vista gratis con la iniciativa 'Miradas solidarias'

Gracias a este proyecto, impulsado por la Fundación Multiópticas, Multiópticas Díaz y la Cruz Roja Española, adultos y niños de colectivos vulnerables han podido obtener unas gafas graduadas

Voluntarios de Cruz Roja y la fundación Multiópticas.
Voluntarios de Cruz Roja y la fundación Multiópticas.
Mila Alarcón

31 de octubre 2018 - 14:45

La iniciativa 'Miradas solidarias', impulsadas por la Fundación Multiópticas, Multiópticas Díaz, ha llegado a El Puerto. Después de dos años, y con la ayuda de Cruz Roja, la conocida óptica portuense ha podido celebrar en El Puerto esta campaña que tiene como objetivo facilitar una revisión de la vista gratuita a todas aquellas personas que se encuentren en una situación de vulnerabilidad. "Esta campaña se lleva realizando desde el 2011. Hemos ido a otras muchas ciudades, pero somos muy consciente de la realidad que se vive aquí ", explica Helena Díaz, socia de Multiópticas Díaz. "Estábamos muy interesados en venir aquí y poner nuestro granito de arena para devolverle a la gente de El Puerto todos los años que llevan con nosotros". Así mismo, en el caso de ser necesario, la fundación Multióptica dona las gafas graduadas y una de sol a los usuarios.

En total más de 70 usuarios - 30 de ellos niños- convocados por la Cruz Roja han pasado entre hoy y ayer por la sede que la institución humanitaria tiene en la calle Aurora. "Hay que dejar claro que son familias que ya han participado en otros programas de la Cruz Roja y que sabemos que tienen necesidades reales", explica Juan Luis-Herrera, presidente local de Cruz Roja. "En general son personas que aún no han podido salir de la crisis. De hecho, sin ir más lejos, durante esta campaña nos hemos encontrado con personas que antes eran antiguos clientes de la óptica y que su situación ha cambiado", explica un poco chocada Helena. Una vez allí en la sede, Multiópticas ha montado toda una óptica para ofrecer a los usuarios la misma experiencia que si estuviera en alguna de sus propias tiendas.

Primero Lola, la óptica-optometrista voluntaria, recibe a los usuarios en el gabinete donde se les gradúa la vista. Una vez que ya saben si necesitan o no necesitan gafas, el siguiente paso consiste en elegir el modelo. Para esta tarea los usuarios también contarán con la ayuda de las voluntarias. "Estas son gafas totalmente actuales del muestrario de nuestras ópticas. Nada de gafas obsoletas ni de abuela", bromea Helena. No obstante, cuando la necesidad es real, no importa ni el color ni la forma. ""Lo que menos me interesa es el modelo. Lo importante es que pueda tener unas gafas que pueda ver", explica R. un joven de 29 años que se ha participado en este programa.

stats