Emotivo homenaje de 'Los Martes de la Academia' a Joaquín Solís
Numeroso público, asistió al acto, donde intervino Alonso de Santos, José Manuel Albendea y Pablo Solís
La Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, dejó aparcado en la tarde de ayer el ciclo de conferencias de 'Los Martes de la Academia', para rendirle un emotivo homenaje a Joaquín Solís Muñoz-Seca, que falleció el pasado mes de marzo.
El acto fue conducido por José Luis Alonso de Santos, académico y autor teatral, acompañado por el académico José Manuel Albendea, y el hijo del homenajeado, Pablo Solís, licenciado en Ciencias Económicas. El memorial comenzó con unas palabras por parte de Alonso de Santos, donde explicó que el acto era en realidad "una reunión íntima de amigos en recuerdo a otro gran amigo". Además, leyó ante el numeroso público presente, unas líneas rescatadas del artículo que él mismo escribió en honor del fallecido Joaquín Solís, y donde se hace referencia a un texto sobre la muerte del Quijote.
No quiso despedirse sin antes recordar el "gran espíritu humano, sus ganas de trabajar y su sabiduría", entre otras cualidades que caracterizaban la personalidad del homenajeado. Por ello, este acto se realiza" tal y como a él le hubiera gustado", concluyó Alonso de Santos.
Después de esta intervención, tomó la palabra José Manuel Albendea, que como él mismo indicó, resumió la prolífica vida académica y profesional que tuvo Joaquín Solís. Comenzando por los estudios básicos, realizados en el colegio de Las Carmelitas de El Puerto, donde luego pasó a cursar el bachillerato en la Academia José Luis Poullet. Una vez terminada esa etapa, se trasladó a la capital para estudiar Ciencias Químicas en la Universidad Central de Madrid. Después, cursó varios masters en varios puntos del planeta, como California, Madrid o Ginebra, y fue profesor en Canarias.
Su vida profesional se centró en la petrolera española Cepsa, donde comenzó su andadura como trabajador en la refinería de Tenerife en 1964. Dos años más tarde fue encargado del diseño de la refinería de Gibraltar, y poco a poco fue ascendiendo dentro de la empresa. Ya en 1988 fue nombrado Director Corporativo de Tecnología. Gracias a ello, se hizo cargo de varios proyectos en Algeciras, Huelva, Tenerife, e incluso en Canadá. Además de ser el encargado de la creación de la refinería y aprovechamiento del yacimiento petrolero de Argelia, donde todos los que trabajaron en su equipo conservan un gran recuerdo de su persona. Además fue el primer ponente español en la conferencia mundial del petróleo. Una vez jubilado, Joaquín Solís se licenció en Historia, que era una de sus grandes pasiones.
La nota más sentida del homenaje vino de la mano de su hijo Pablo Solís, que habló en nombre de la familia, y quién no pudo contener las lagrimas en diferentes ocasiones al recordar a su padre.
Pablo Solís comenzó manifestando que han sido los meses más duros de su vida, ya que algunas veces parecía que su padre aún seguía con ellos, y en otras ocasiones se acentuaba el dolor de su pérdida. También resaltó que como otros tantos portuenses, Joaquín Solís tuvo que marcharse para buscar trabajo, pero que siempre regresaba a su querida tierra natal. Nunca dejó de explicar a sus hijos como era en El Puerto de su niñez. Concluyó diciendo que para ellos su padre "era un espejo donde mirarse".
También te puede interesar