División de opiniones ante la apertura de la avenida Bajamar

La Policía Local se ve obligada a vigilar la zona ante la afluencia de vehículos no autorizados, aunque la presencia de los agentes no está siendo permanente

Un autobús transita por la avenida, que se ha abierto al paso de vehículos públicos.
Un autobús transita por la avenida, que se ha abierto al paso de vehículos públicos.
Teresa Almendros / El Puerto

26 de octubre 2010 - 01:00

El pasado fin de semana muchos de los viandantes que circulaban por la avenida de la Bajamar se mostraban sorprendidos por la apertura de la calle al paso de vehículos públicos, ya que hasta hace escasas fechas y desde la conclusión de las obras de reforma, a principios del pasado verano, la zona había permanecido absolutamente reservada al uso peatonal. El caos de tráfico sufrido en el centro con el inicio de las obras de la sexta fase de Urbanismo Comercial, y el cierre de uno de los carriles de la avenida Micaela Aramburu al paso de vehículos, llevaron al Ayuntamiento a tomar la decisión de reabrir la Bajamar antes de lo previsto al paso de taxis y autobuses, una medida que ha sido aplaudida tanto por la empresa concesionaria de los autobuses urbanos, GDF, como por el colectivo de taxistas. Así se lo hicieron saber días atrás desde dichos colectivos a la concejala de Medio Ambiente, Blanca Merino.

Sin embargo, nunca llueve a gusto de todos y muchas de las familias con niños que este pasado fin de semana optaban por los bares de Bajamar como una alternativa segura para el ocio criticaban la decisión municipal, ya que como señalaban algunas de ellas, aunque el tráfico esté limitado a taxis y autobuses ya no se puede estar tranquilo si se acude con niños a la zona. Y es que el pasado fin de semana, además de los taxis y autobuses fueron bastantes los vehículos particulares que optaron por saltarse a la torera las señales de prohibición y accedieron a a la zona restringida, sin ningún tipo de impedimento ni control ya que las cámaras que en el futuro controlarán el acceso de los vehículos autorizados aún no están funcionando. Así las cosas, la Policía Local tuvo que acudir ayer a la zona, como ya hiciera el domingo, para evitar en la medida de lo posible el tránsito de vehículos no autorizados, aunque la presencia policial no es constante y el civismo suele brillar por su ausencia.

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