Verano 2020

Antílopez desembarca en El Puerto con su humor irreverente y su crítica social

  • El dúo onubense atrajo hasta el Soko Live a numerosos incondicionales

  • Letras cargadas de ingenio y juegos de palabras son la base de su estilo ecléctico, todo un soplo de aire fresco

El dúo Antílopez, sobre el escenario de Soko Puerto de Santa María en la noche del sábado. El dúo Antílopez, sobre el escenario de Soko Puerto de Santa María en la noche del sábado.

El dúo Antílopez, sobre el escenario de Soko Puerto de Santa María en la noche del sábado. / Miguel Ángel González

Ellos mismos lo dicen, su estilo es no tener estilo, y es que el dúo Antílopez, formado por los onubenses José Félix López y Miguel Ángel Márquez, es realmente inclasificable.

Llevan en el mundo de la música cerca de dos décadas, pero no ha sido hasta hace pocos años cuando han dado el salto desde los garitos más recónditos a programas de televisión en prime time, como El Hormiguero o el mismísimo Operación Triunfo, donde uno de los concursantes de 2018, Miki, escogió una de sus canciones para la primera gala.

Un momento del espectáculo ofrecido por Antílopez. Un momento del espectáculo ofrecido por Antílopez.

Un momento del espectáculo ofrecido por Antílopez. / Miguel Ángel González

Pero este reconocimiento popular no les hace ninguna falta a los chicos de Antílopez, que no pueden ocultar lo bien que se lo pasan sobre un escenario. La química entre ellos es evidente y a veces el espectador no sabe si está en un espectáculo de humor o en un concierto, aunque la calidad de la música que ofrecen es incuestionable.

El húmedo calor de la noche del sábado en El Puerto les hizo sudar a base de bien, pero pertrechados de toallas y botellas de agua fueron ofreciendo su ‘chiripop’, ese estilo particular inventado por ellos en el que la crítica social, e incluso la autocrítica, siempre está presente.

Entre el público había de todo, pero eran mayoría los incondicionales de este dúo extraño, que nada más salir sus integrantes al escenario les recibieron con una gran ovación. Había incluso seguidores procedentes de su Isla Cristina natal, que se hicieron notar.

Que la música de Antílopez gusta, incluso si no has escuchado antes sus canciones, es un hecho. Se nota en el fotógrafo que mueve los pies al ritmo de la música, mientras hace las fotos de rigor, o en la voluntaria de Cruz Roja que no deja de moverse mientras está de guardia en un lateral del escenario.

Miguel y Félix ofrecieron durante la hora y media que duró el espectáculo un viaje musical por lo mejor de su trayectoria. Ataviados con camisas estampadas a juego, se atrevieron incluso con el canto gregoriano, para pasar después por todo un rosario de estilos musicales desde el reaguee de Musa en paro busca poeta hasta el Country jondo, pasando por el flamenco y la copla, con Hijos de España.

La crítica social e incluso la autocrítica son el nexo común en el batiburrillo musical de Antílopez

Pero si hay nexo común en el ecléctico repertorio de Antílopez, este es sin duda la crítica social. Los onubenses no dejan títere con cabeza y en una España en la que la actualidad parece a veces sacada de una película, no les faltan temas de inspiración.

La Casa Real y las andanzas del emérito no les fueron ajenas en el espectáculo de El Puerto, para delicias de su público y contrariedad de algún que otro asistente, que parecía no saber muy bien dónde se había metido.

Mentes rápidas y lenguas mordaces que se meten también con los entresijos del mundo de la música, con La cobradora del track, dedicada a la SGAE.

Para el final del concierto se dejaron algunos de sus temas más conocidos, como la preciosa canción Suerte, de su último disco, Dibujo libre, del que también interpretaron Polinesia y Patagonia, Game Cover, Metralla, medida y viaje y Vuélcalo to ya.

Interpretaron además, como no, Prefiero, de su disco Por desamor al arte, uno de sus himnos.

Y así, pasadas las doce de la noche, terminaba el concierto para dejar paso a la segunda parte de la noche, con la terraza del Soko ya convertida en sala de fiestas, con los sones aún de las letras de Antílopez en los oídos de los asistentes: “La suerte vuela sobre mí/ Hoy me ha venido a visitar/ No estará aquí por mucho tiempo/ Y el tiempo/ Se va”. Pues eso.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios