El empeño del hambriento

Golf l Open de Andalucía

Gabriel Cañizares, hermano de Alejandro, irrumpe con una tarjeta de 64 golpes y se coloca cuarto, a tres del liderato · Álvaro Quirós salva el corte por los pelos

Gabriel Cañizares, durante el recorrido de ayer.
Gabriel Cañizares, durante el recorrido de ayer.
Ismael Touat / Málaga

27 de marzo 2010 - 05:02

El hambre agudiza el ingenio. Cita de viejo cuño, será que tiene cierta parte de verdad. Queda patente estos días en el Parador Málaga Golf, donde se celebra el Open de Andalucía. Ahí, Gabriel Cañizares, hijo del mítico José María (cuatro participaciones en la Ryder Cup) y hermano de Alejandro, está dando una muestra de pundonor diario. Lo hizo en la apertura, en la que firmó 69 golpes, uno bajo par, y reeditó éxito ayer, con una gran tarjeta de 64 para un acumulado de -7, cuarto a tres impactos de los nuevos líderes Oosthuizen y Hutsby. Porque el madrileño no posee la tarjeta del Circuito y ve en esta cita la ocasión de llamar la atención de los venideros, que no se olviden de él. No le duele salir al encuentro de posibilidades en Japón o Myanmar, pero el deseo es hacerse un hueco en Europa.

Gabriel, así, se convirtió en el mejor español del Open a falta de las jornadas de hoy y mañana. No porta la consideración de malagueño como Alejandro, más joven y criado en Manilva, adonde se afincó el progenitor. Como si lo fuera. Protagonizó una actuación forjada de solidez (nunca superó el par) y tuvo su momento de gloria en el hoyo 12, en el que se apuntó un albatros. Decía luego que la suerte se alío un poco con él, lo que no apocaba su felicidad. Algo más satisfecho respecto a su primera vuelta acabó Gonzalo Fernández-Castaño, no del todo contento entonces. Terminó la de ayer con 66 impactos y se puso a cuatro de la cabeza. El que estaba radiante era Santiago Luna, otro que no ceja en su empeño de resistir. Acompañado de su hijo Marcos, caddie eventual, finalizó el recorrido con -6, resultado que no gozaba desde 2005. Afinó con el putter para ponerse a siete impactos del liderato y salvar la honra hispana hasta la irrupción vespertina del mayor de los Cañizares. A seis se encuentran Pablo Larrazábal y Carlos del Moral.

Las referencias malacitanas, por contra, no disfrutaron de un buen día. Especialmente Pablo Martín Benavides, fuera del corte tras hacer +5. Cerró el hoyo 15 en ocho golpes insalvables. Abatido, acabó con un birdie insuficiente. Tampoco pasaron Carlos Rodiles ni el segundo Cañizares presente en el Open. Éste no fue el caso de Miguel Ángel Jiménez, cuya bola cayó en el surco de una rueda que casi le obliga a centrarse en su faceta de organizador. Álvaro Velasco y el gaditano Álvaro Quirós estuvieron a punto de marcharse a casa hasta que el corte fue instalado en el par. Se quedó fuera el otro de nuestra provincia, Raúl Quirós.

Bajo un sol más fuerte y un viento discontinuo, la jornada transcurrió con un número más notorio de público. El respetable, la mayoría extranjero, jaleaba el acierto con el putt del vigente campeón, Soren Kjeldsen. No obstante, su tarjeta de 67 impactos no le bastó para hacer frente a la contundencia de Oosthuizen y Hutsby. El suráfricano y el inglés compartieron registro de 63 golpes, uno más del récord del Parador, propiedad de Jiménez. El danés está a dos del primer puesto, muy fuerte en las quinielas. Le echa el aliento Gabriel Cañizares. Tiene dos días para asaltar el Open y ganarse varios billetes de avión que meter en el bolsillo.

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