Fútbol | Segunda División B El Cádiz B, testigo de la vuelta de Agné

  • El Córdoba llega con un técnico que vivió una de las peores crisis deportiva e institucional del club amarillo

Agné alza orgulloso la bufanda del Cádiz el día de su presentación en diciembre de 2012. Agné alza orgulloso la bufanda del Cádiz el día de su presentación en diciembre de 2012.

Agné alza orgulloso la bufanda del Cádiz el día de su presentación en diciembre de 2012. / Jesús Marín

Al ya por sí atractivo Cádiz B-Córdoba del próximo domingo (11:30 horas), que el filial afronta tras empatar en Algeciras (1-1), hay que añadir el regreso de Raúl Agné, entrenador del conjunto blanquiverde. El de Mequinenza vuelve a El Rosal, donde empezó todo como preparador del Cádiz en diciembre de 2012.

Agné no consiguió logros brillantes como responsable del vestuario cadista si estos apuntaban al ascenso a Segunda A, pero le tocó remar contra una corriente brutal por la profunda crisis deportiva e institucional que le tocó vivir como entrenador del primer equipo amarillo.

Llegó en diciembre de 2012 para tomar el relevo a Ramón Blanco, quien dio la vida en su último servicio por el Cádiz de sus amores sin que la suerte le acompañara. Agné encontró en Blanco al mejor apoyo previo a su desembarco en un proyecto creado para el ascenso y que se desinflaba hasta el punto de pelear por evitar el descenso a Tercera. Realmente al final el gran reto del hoy entrenador del Córdoba fue evitar esa debacle, lo que consiguió con el triunfo en Sanlúcar (0-3) en la penúltima jornada de Liga.

Evitar el descenso a Tercera, el cambio de dueño y meses impagados marcaron su etapa

Aquella campaña Agné tuvo que ‘navegar’ con una plantilla que para nada tenía el potencial que en verano anunciaban a bombo y platillo los italianos de Sinergy y la familia Manzano. Hasta 30 futbolistas pasaron por el equipo y fueron muy pocos los que se salvaron. El fracaso resultó casi generalizado. Dentro de la decepción, quedan para el recuerdo nombres que marcaron esa triste tendencia como Sipo, Edison Torres, Garretas, Bermúdez, Nico Varela o Vergara, entre otros.

Agné tuvo la opción de enderezar el proyecto en el mercado de invierno con Álex Granell, Peragón, Josete o Carlos Álvarez, entre otros, aunque para su pesar fue con vistas a salvar la categoría. Lo logró y se ganó seguir otro curso en el que ‘explotó’ el club, institucionalmente hablando. Subasta de las acciones, adiós de los italianos, entrada en acción de Vizcaíno y Pina, jugadores y empleados sin cobrar... etc.

El complejísimo entorno no ayudó al aragonés, que hizo lo que pudo en uno de los momentos más críticos en la historia del club. Vuelve casi seis años después y sabe que nada tiene que ver con lo de entonces. Dejó al Cádiz en Segunda B y hoy es su filial el que compite en esa categoría.

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