LA QUILLA
He de confesar que me satisface la sentencia del tribunal de lo contencioso que da la razón a la Junta sobre el bar de La Caleta. Le llaman quiosco, otros le llamaron chiringuito. No sé si alguien se ha pasado por allí, pero es un artefacto de enorme peso y ocupación. De quiosco nada, es un bar en toda regla dejado caer en un espacio público de especial singularidad. De los tres que tenía previsto el equipo de gobierno el único que se quedó fuera fue el de Santa María del Mar. El de los antiguos cuarteles de Varela, Lumen, sigue abierto. La dueño hace el tradicional alegato de los puestos de trabajo. Las actividades clandestinas también dan puestos de trabajo.
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