El capitán Carlos Rivera pilota un vuelo de altura en Concert Music Festival
El artista mexicano hizo escala en Sancti Petri y revolucionó a su público con un deslumbrante show
Búscate en las imágenes del concierto de Carlos Rivera en Concert Music Festival de Chiclana
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El vuelo con destino a todas partes estaba a punto de comenzar. Los pasajeros y pasajeras iban llegando a Concert Music Festival para disfrutar de un fantástico vuelo sin turbulencias. Como si de una pista se tratase, el recinto de Sancti Petri, en Chiclana, ultimaba los detalles para el despegue. Mientras tomaban asientos, una azafata de vuelo apareció en el escenario para informar de que "en breves momentos comenzaría el viaje". De esta forma, mientras los aventureros terminaban de acomodarse se proyectó en las grandes pantallas el vídeo de apertura Te soñé Tlaxcala como introducción al primer destino que visitaríamos de la mano de un gran anfitrión mexicano.
Mucho folklore mexicano para un viaje cultural y musical por varios países del mundo. Una vez que finalizó el vídeo, la expectación era máxima para darle la bienvenida al capitán de la tripulación. El aclamado y exitoso Carlos Rivera apareció en el escenario preparado para hacer disfrutar a su público de un maravilloso vuelo musical y llevarlos a Un viaje a todas partes. Junto a sus azafatas de vuelo, este capitán se entregó en el baile y puso ritmo a una noche que prometía ser perfecta.
Mostrándose ilusionado por regresar a Concert Music Festival, confesó que durante la noche pertenecía a Chiclana. «Si quieres disfrutar de pie o sentado, no importa. Pero quienes estén de pie que gocen que ya bastante estuvimos encerrados». Y con una gran sonrisa, este capitán hizo escala en México, y se entregó a un tema muy pasional como 100 años.
Carlos Rivera acercó a sus fieles seguidores la música de su país. Para él «las grandes inspiraciones son las canciones del desamor», así que «cuando hay una herida hay que echarle alcohol para que vaya sanando». Eligiendo a una fan del público, le ofreció un trago de Mezcal, una bebida típica mexicana para que saboreara México más allá de su música. Haciendo un repaso a sus momentos más mágicos de su trayectoria musical, el artista hizo un guiño con El Rey al musical El Rey León, que marcó un momento clave en su carrera hace más de diez años.
Además de este musical de Disney, el artista mexicano aprovechó para hablar sobre la tradición del día de muertos en su país y de la película Coco, donde interpreta la canción Recuérdame. Visiblemente emocionado por este momento tan especial y acompañado por algunas imágenes de la película, el cantante confesó que «esta canción siempre va a ser un homenaje para las personas que ya no están físicamente. Si les recordamos con el corazón ellos no habrán muerto, vivirán eternamente».
La luna brillaba más que nunca en el mágico entorno de Sancti Petri y no pasó desapercibida para Carlos Rivera. Con La luna del cielo, canción que escribió para su abuela, el artista mexicano viajó a Argentina y su público le acompañó en sus temas más emotivos como El Hubiera no existe. «De todos los viajes que compramos el único lugar al que no podemos ir es al pasado», explicó el cantante. Abriendo su corazón, Carlos Rivera se emocionó al hablar de que perdió a su padre hace un año y en ese momento fue cuando se dio cuenta que «la vida también te puede romper el corazón». A pesar de esos fragmentos, el artista confesó que cuando canta esta canción le gusta pensar que «todos los corazones se juntan y se acompañan entre ellos»; así todo Sería más fácil.
Digan lo que digan había muchas parejas «que contra todo pronóstico y, aunque no apostaban por ellos, aquí siguen». De esta forma Carlos Rivera defendió la apuesta por el amor y la lucha por los sentimientos a pesar de que el camino no sea fácil. Comprometido por estas emociones, el artista prometió que «seguiré escribiendo para defender el amor» porque «cuando hay un amor tan bonito como el que tengo por Chiclana, Que lo nuestro se quede nuestro». Y entre vítores interpretó este mágico tema que hizo vibrar los corazones de su público más fiel.
Dejando las emociones a un lado, la fiesta llegó cuando aterrizó en España, concretamente en la capital española donde Alguien me espera en Madrid. Este país y la ciudad madrileña le cambió la vida a Carlos Rivera, como así confesó; y que le trajo gente maravillosa «que me dejó amarlos y ellos a mí». Montando un cuadro flamenco y vestidos para la ocasión, el artista daba palmas y acompañaba en el cante a la bailaora en el tema Deja amarte, haciéndole un guiño a Sevilla. Mucho ritmo, baile espectacular con movimientos de cadera incluidos y luciéndose en el escenario, continuó sorprendiendo Carlos Rivera con Regrésame mi corazón en un viaje por Granada. El público no podía dejar de bailar tratando de seguir el ritmo de sus enérgicas coreografías.
En el ecuador del viaje, los pasajeros y pasajeras se dejaron contagiar por su energía. Y aunque tras el baile hubo canciones como Si te vas y Que nadie te diga que no puedes, que dejaron momentos para la reflexión como «el camino es la verdadera meta», el artista continuó con el viaje donde su público le acompañaba sin descanso. «Gracias a ti pude existir y valió la pena ser» y con una sonrisa se entregó a este tema tan especial. Después de esta canción alentó a sus fieles que «si alguna vez sintieron miedo y pensaron que no lograrían las expectativas y quieren tirar la toalla, quiero que sepan que no son los únicos». De hecho, para Carlos Rivera a veces uno necesita sincerarse para sacar lo que llevamos dentro y para ello brindó la canción Sincerándome para quien necesitara ese apoyo.
La siguiente escala era en Brasil y con mucha capoeira, timbales y bailes Carlos Rivera y su público se entregaron en Bendita tu vida. Con camiseta de tirantes blancas y unos pantalones dorados, el artista movía las caderas causando vértigo entre sus fans. Conectando con el público, bromeó con algunas de ellas y acabó invitando a subir a cuatro mujeres que se encontraban en las primeras filas. Además de ellas, el artista invitó a subir a una niña que celebraba su cumpleaños, regalándole así un momento único que quedará para siempre en su memoria. Acompañado por ellas, el artista interpretó y bailó el tema Cielo Azul, entregándose a su público. «Gracias por amar mi locura Chiclana» y continuó dándolo todo con Amo mi locura, Perdiendo la cabeza y Lo digo.
El viaje llegaba a su fin y Carlos Rivera regresó a Europa, esta vez a Francia, para vivir los momentos más románticos de la noche. Mostrándose cómplice con su público, el artista animó a que pusieran una Kiss Cam para que las parejas se besaran mientras interpretaba Otras vidas, creando momentos divertidos y especiales entre sus fans. Con La Carta hubo quien incluso le pidió matrimonio a su pareja, a lo que el artista respondió con el grito de “¡que viva el amor Cádiz!”.
Carlos Rivera lo dio todo en el escenario, demostrando las ganas que tenía de volver a Chiclana y sintiéndose muy arropado por su público. Un público con el que se deshizo en halagos y muestras de cariño. Además, no dudó en transmitírselo bajándose del escenario para abrazar a sus fans mientras interpretaba Solo tú y Fascinación, antes de aterrizar. Tras su deslumbrante espectáculo pudimos comprobar que el artista es guapo, seductor, carismático, sensible, que tiene una voz portentosa, unas letras que llegan al alma y que se marca unos bailes de vértigo. Todos estos ingredientes crearon la receta perfecta para derretir a sus fans y dejarles con muy buen sabor de boca, listos para el próximo vuelo musical.
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