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Zaragoza - Cádiz CF Un muro infranqueable

  • Un gol de Lekic otorga al Cádiz CF su sexto consecutivo en un duelo marcado por su eficaz entramado defensivo

Lekic celebra el gol que marcó en La Romareda. Lekic celebra el gol que marcó en La Romareda.

Lekic celebra el gol que marcó en La Romareda.

El Cádiz CF sigue de fiesta. Se metió en el bolsillo la sexta victoria consecutiva con un nuevo triunfo en La Romareda gracias a un gol de Lekic mediada la primera mitad. Fue una victoria forjada sobre la solidez de un equipo que edificó un muro que desactivó a un rival desesperado que cuando logró disparar a puerta se topó con un inspirado Cifuentes. Vea aquí las mejores imágenes del partido

Los amarillos sumaron tres puntos al más puro estilo Cervera. Cierre de espacios, líneas juntas y salida con velocidad a la contra. En una de ellas asestó un golpe que la postre resulto definitivo. El Cádiz CF alcanzó los 26 puntos que son el espejo de una racha imponente, sinónimo de eficacia. Duerme a pierna suelta en la sexta posición a la espera de que hagan sus rivales directos el fin de semana.

La lógica imperó en la alineación diseñada por Álvaro Cervera. Si no estaba José Mari por lesión, el recambio fue Álex Fernández, que recuperó la titularidad y formó pareja con Garrido en la medular. Los gaditanos salieron con el 4-4-2 ya conocido que tan buenos resultados dio en las últimas semanas aunque en este caso empezaron a sufrir pronto las acometidas de los locales, dueños absolutos desde los compases iniciales.

El acoso de los aragoneses dejó casi sin respiro a los amarillos, que por fin despertaron y empezaron a entrar en velocidad por las bandas. Salvi, Brian y Jairo encadenaron tres centros peligrosos que compensaron el arreón inicial del opoente.

De hecho, Lekic fue el primero en poner el balón en dirección a portería con un cabezazo en el minuto 11 que atrapó Cristian Álvarez. Replicó de inmediato Marc Gual con un zapatazo que obligó a Alberto Cifuentes a repeler el balón para evitar el 1-0.

El partido caminaba a un ritmo endiablado difícil de sostener, sobre todo por parte de los aragoneses, que apretaron de lo lindo en ataque. Pero una oleada ofensiva de los blancos causó el efecto contrario. Los de Cervera defendieron con uñas y dientes un par de saques de esquina y en el segundo organizaron un contragolpe de manual que culminó con el 0-1 en el minuto 20.

Los cadistas se abrazan para celebrar el tanto de Dejan Lekic. Los cadistas se abrazan para celebrar el tanto de Dejan Lekic.

Los cadistas se abrazan para celebrar el tanto de Dejan Lekic.

Salvi, el más rápido sobre el césped, halló un pasillo en la banda derecha, corrió más de medio campo con el esférico y centró al interior del área, donde Manu Vallejo no acertó en el remate aunque el balón llegó a Lekic, que no perdonó solo delante del portero. El serbio tuvo tiempo de sobra para pensar, golpeó con la bota derecha y el cuero entró después de tocar primero en el portero y después en el poste.

El gol puso el partido como quería el Cádiz, dedicado en exclusiva a administrar la renta y a buscar la sorpresa a contramano. Llegó con peligro en algunas ocasiones y hasta marcó el segundo tanto en el 28, obra de Salvi, anulado por una supuesta falta de Garrido a Cristian Álvarez.

Fue la última intervención destacada del sanluqueño, que diez minutos después se retiró con una lesión muscular. Un serio contratiempo porque estaba desbordando por su carril natural.

Cervera tuvo claro que las opciones de victoria pasaban por una consistente estructura defensiva y sacó a un lateral derecho, David Carmona, como sustituto de Salvi. Toda una declaración de intenciones. El cordobés no sólo defendió. Tuvo el 0-2 en sus botas al filo del descanso pero tiró alto desde el corazón del área, poco después de que Cifuentes desbaratase otro misil de Marc Gual.

La segunda mitad comenzó con otro gol anulado al Cádiz en el 50, en este caso por fuera de juego de Manu Vallejo, que había marcado solo delante del portero. Respondió a renglón seguido Pep Biel con un latigazo lejano que se perdió muy cerca del larguero.

El Zaragoza atacó a tumba abierta, ya con Álvaro Vázquez sobre el césped. Pero tropezó contra un muro. Quedaba el tramo más duro para un Cádiz cada vez más agazapado en su parcela, sin conexión a la contra pese a los agujeros de la zaga local. Faltaba el último pase y el esférico volvía con demasiada rapidez a los inquilinos de La Romareda.

Con el paso de los minutos el ámbito geográfico del partido se redujo al terreno del Cádiz. En ese espacio se acumularon los futbolistas de ambos bandos salvo algún chispazo puntual, como el de Manu Vallejo en el 68 con un mano a mano que sacó el cancerbero.

Cristian atrapa un balón ante Manu Vallejo. Cristian atrapa un balón ante Manu Vallejo.

Cristian atrapa un balón ante Manu Vallejo.

Lo mejor que le podía pasar a los amarillos es que no pasara nada. Y nada pasaba aunque de vez en cuando aparecía Marc Gual para poner a prueba a Cifuentes.

Cervera apostó por Edu Ramos en la recta final pero no en lugar de un delantero, sino por Álex Fernández. Se mantuvo fiel al 4-4-2, con un bloque compacto que no dejaba cocinar a un adversario cada vez más ofuscado que dio facilidades atrás.

La creciente intranquilidad de los locales abrió una vía para la sentencia, pero los andaluces no acertaron en los últimos metros. En el 78, Un excelente servicio en diagonal de David Carmona dejó solo a Lekic frente a Cristian Álvarez pero esta vez el portero estuvo más acertado que el ariete y desvió a córner el remate.

Tuvo algunas más el equipo amarillo para ponerse con 0-2, pero no llegó el segundo y la agonía se prolongó hasta el pitido final. El último asedio de los locales a punto estuvo de desembocar en el empate. En el 91, Cifuentes sostuvo los tres puntos con una gran parada a tiro a bocajarro de Álvaro Vázquez.

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