Cadiz CF

Juego subterráneo

  • Pina preparaba un plan para engañar a Vizcaíno con el aparente cambio de dueño del club uruguayo IASA, propiedad de Calambur, para traer jugadores y evitar la negativa del presidente

Quique Pina trató de engañar al presidente del Cádiz, Manuel Vizcaíno, para esquivar su control y poder tener libertad para traer jugadores procedentes Institución Atlética Sud América (IASA), club uruguayo adquirido hace varios meses por Calambur Intermediaciones, empresa administrada por su hermana Elena aunque en realidad estaba controlada por él. Así queda reflejado en las actuaciones policiales en el desarrollo de la Operación Líbero. La Policía Nacional concluyó de sus pesquisas que Quique Pina estaría vinculado a una serie de empresas instrumentales carentes de actividad real administradas por sobre el papel por personas de su confianza que habrían sido utilizadas para el cobro de salarios en los clubes de fútbol y comisiones derivadas de operaciones de traspasos de jugadores. Según la investigación, a través de la interposición de estas entidades, Pina consigue un doble objetivo: dificultar a la Hacienda Pública el cobro de la deuda que ésta le exige -más de 3,2 millones de euros en ejecutiva- y minorar el importe de la cuota tributaria de las rentas que percibe.

En las actuaciones policiales quedan de manifiesto los problemas entre Pina y el presidente del Cádiz, Manuel Vizcaíno, que llevaron al consejero delegado a plantear con terceros que sea una sociedad uruguaya, con una persona de confianza, la que aparezca como propietaria del IASA para que no sea Calambur la dueña de forma directa para impedir intromisiones de Vizcaíno en las operaciones entre ambos equipos y evitar que pueda poner trabas al considerar hay una autogestión de futbolistas por parte de Pina, que sería siendo propietario -a través de Calambur- pero mediante otra empresa.

En una conversación telefónica con un tercero, Pina le contó sus intenciones: "Cuando yo haga un traspaso de IASA o un dinero, porque IASA por ejemplo va a ceder a uno de Malí ahora, pues yo voy a cobrar un préstamo como es normal, entonces el otro -en alusión a Vizcaíno- empezará a decir que hay vinculación mía, que es un club mío y yo quiero rematar y decir que hay esta sociedad que ha comprado el club -uruguayo- a Calambur".

Pina quería poner un envoltorio y hablaba de "hacer un convenio con ellos, que vengan y digan que el club tiene nuevos dueños... y le vamos a tener como un club de cualquier cosa que necesite nuestra". Llegó a plantear hacer una rueda de prensa en Cádiz con dirigentes del IASA, que debían decir que la única relación que había era un convenio entre los clubes "porque Calambur ya ha dejado de ser dueña".

Para los investigadores, Pina muestra con el club de Uruguay su forma de actuar respecto a las sociedades cuya propiedad real ostenta pero que 'coloca' a nombre de terceros de confianza.

En las actuacionese se recoge que Pina compró dos jugadores de Malí, una inversión en la que habría participado un fondo de Croacia, y la intención del murciano era ceder uno de ellos al Cádiz mediante un préstamo, pero al pensar que Vizcaíno le enviaría una carta con la advertencia de que el Consejo no aprobaría esa operación, el responsable de la gestión deportiva le podría contestar que el IASA es independiente de Calambur y pertenece a otra sociedad. Así, si el Cádiz no pagaba el préstamo, recibiría una denuncia de la FIFA.

Pina quería librarse del control de Vizcaíno y tenía claro cómo hacerlo. En otra conversación con otra persona, explicaba que "de IASA yo compro un jugador o yo cedo un jugador y le cobro dinero al Cádiz y él -en referencia a Vizcaíno- no puede solicitar nada, sin embargo él ya me mandó un burofax diciendo que la vinculación de Calambur que es dueña del Cádiz con la vinculación del IASA que es dueña de IASA, él me quiere tocar los huevos como que hay una vinculación entre las dos partes y hacer como que yo lo que estoy haciendo es utilizando al Cádiz para sacar dinero".

En otro momento de la charla dice: "Yo lo que quiero es que el club sea mío, pero que mañana cuando vaya Vizcaíno a denunciar que yo tengo vinculación con el IASA le puedan decir, no, no, aquí no tiene nada que ve Quique Pina. Yo pongo a una persona amiga mía y esta tampoco es la dueña, aparece allí pero realmente él tiene un compromiso conmigo de que el dueño soy yo".

En otro momento, Pina dice que a los de Croacia les va a explicar que van poner otra sociedad en el IASA para que nadie diga que hay autogestión y comenta que "yo cuando estaba en el Granada Gino es dueño de Udinese y Watford y entre los tres clubes hubo más de cien operaciones, y puedes tener problemas cuando alguien denuncia, mientras denuncie...".

En el Cádiz hay en la actualidad dos jugadores cedidos por el IASA, los senegaleses Momo Mbaye (en el B) y Cavin Diagné (en el juvenil).

Las indagaciones detectan además que Quique En las actuaciones se recoge que Pina y Gino Pozzo siguen manteniendo contacto y se desprende que de hecho el italiano le llega a pedir realizar la misma actividad que hacían con el Granada, en este caso con el Cádiz, pero Pina deja claro que prefiere hacer la transacción con el club uruguayo al tener todo el control en ese equipo a diferencia de la entidad cadista en la que podría tener problemas con Vizcaíno.

En la primera declaración de Quique Pina en la Audiencia Nacional, el pasado día 2, el consejero del Cádiz dijo que el propietario del IASA "es Calambur" y que "no se ha hecho ninguna operación". Negó que con este club haya realizado operaciones relacionadas con el blanqueo de dinero.

Pina dijo que "en el auto me extrañó que si tienes un club en Uruguay y traes un jugador a España y es vendido a otro club ese sea blanqueo de dinero. Ese club sólo ha supuesto gastos. Soy el primero que rompo si alguien me dice que hay un movimiento que suponga un blanqueo. El club -en alusión al IASA- ha pagado deudas con Calambur después de impuestos. Hemos confiado en la persona que está allí, que es el presidente. En mi organigrama me lleva el control económico David Navarro, pero allí -en Uruguay- no hay nadie de España".

Pina reconoció ante el juez José de la Mata que "Calambur ha invertido en dos jugadores africanos, los compra y damos inyección financiera al club para que tenga presupuesto, equipo y compre jugadores. No hay ningún fondo ni nada de fuera. Lo hace IASA. Ayudé a un club, pero no con un fondo porque no está permitido, antes de un blanqueo prefiero romper". A Calambur "le ha costado IASA unos 400.000 euros", declaró Pina antes de asegurar que el club uruguayo "no tiene ninguna" relación con Croacia. Añadió que el IASA "lo único que nos ha costado es dinero y si sigue costando tendremos que quitárnoslo. No recibo comisiones en Uruguay que tengan que ver con Croacia".

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