Comercio

Las tiendas de deportes en Cádiz: una carrera de fondo

  • El cierre de Deportes Perico evidencia la fragilidad de un sector que, agobiado por internet y las grandes superficies, se ha centrado en el calzado y la moda

Raúl Rodríguez, propietario de Sports Marine. Raúl Rodríguez, propietario de Sports Marine.

Raúl Rodríguez, propietario de Sports Marine. / Lourdes de Vicente

Antes de existir internet y las grandes superficies, la ropa deportiva se compraba en comercios tradicionales. Ahora, los dos grandes enemigos de este sector se están llevando por delante establecimientos de siempre. El último ha sido Deportes Perico en la calle Rosa, en La Viña. Los que siguen en pie se mantienen contra viento y marea gracias, mayormente, a lo que apunta desde Sports Marine su propietario, Raúl Rodríguez: "la clave es el mostrador". Esto es, la atención personalizada y, en su caso, la especialización.

“Esto está muy difícil y cuesta mucho dinero. Hay marcas que piden compras mínimas con precios muy altos que no podemos asumir, no les interesan las tiendas pequeñas y por eso hemos dejado de vender ciertas marcas”, indica Cristóbal Cornejo, que abrió Deportes El Balón en 1993. El negocio deportivo tiene “muchas zancadillas y la más grande es la de internet. Luego vienen los clientes aquí porque han comprado unas zapatillas y se les ha roto”. Dice lo mismo que Raúl Rodríguez en cuanto a la cercanía que ofrece un comercio de siempre. “Después de Reyes nos viene gente rebotada, enfadada con fallos en lo que han comprado por internet. Eso es un punto a nuestro favor”, destaca. “Vienen a que les arreglemos cosas que han comprado en grandes superficies o por internet, porque lo barato sale caro”, coincide Rodríguez. “Sí, internet es un gran enemigo, y los mismos fabricantes montan tiendas online con precios muy bajos”, añade.

Lo cierto es que las tiendas de deportes han virado hacia otro tipo de ventas al no poder competir con internet y las grandes áreas. “Esto era antes una tienda de deportes, ahora es una tienda de moda, calzado y complementos”, explica Cornejo. En Sports Marine “el gancho es la pesca”, una especialidad que siempre ha trabajado. “Pero también moda de calle porque la ropa deportiva es ya para las grandes superficies. Aquí siempre hemos tenido marcas surferas”, apunta Raúl Rodríguez. “Explicamos cómo se montan los aparejos de pesca y los clientes nos dicen que deberíamos cobrar por las explicaciones”, señala para refrendar que estos negocios se defienden con el trato cercano. Raúl añade que “la formalidad con los proveedores” ha sido otra de las claves para subsistir.

Agustín Rodríguez, el fundador de Sports Marine en 1971 y padre del actual dueño, que ha heredado el negocio, recuerda la clave para seguir en la brecha: “Echar muchas horas”. En esta tienda “hemos enseñado a los clientes a pescar, incluidas personas de relevancia en España”. Agustín, que se jubiló en 2011 y que abrió este negocio después de trabajar en la recordada tienda Sports Play, evoca: “Fuimos los primeros que trajimos Nike a Cádiz. Me enseñaron esta marca como novedad en un Salón de Deportes al que asistí en Barcelona y yo llevaba ya años vendiendo esta marca”. La historia del descubrimiento de nuevas marcas tiene su gracia. “Un amigo me dijo que se iba de vacaciones a Estados Unidos y que si quería algo de allí. Le dije que se fijara en el calzado deportivo que usaban. Con su cámara de video filmaba los pies de los peatones. Así trajimos Nike o New Balance a principios de los 80”, cuenta.

En Sports Marine estuvieron “siempre innovando”. Y eso que eran tiempos de bonanza para el comercio tradicional. Ahora, con tanta competencia, tienen que multiplicar sus prestaciones para no entregar la cuchara y seguir ofreciendo eso que los 'enemigos' no pueden ofrecer a los clientes.

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