La táctica de la tierra quemada
Sociedad Problemas con los alquileres
Un propietario relata el estado lamentable en el que encontró el piso tras ejecutarse una orden de desahucio la pasada semana, con montañas de basura, ropa tirada por cualquier lugar e insectos muertos
Un cementerio de moscas muertas en el lavabo y una montaña de arena y piedras en el baño. Trozos de galletas esparcidas por el suelo de toda la casa. El piso pegajoso y la cocina con un olor nauseabundo de no haber limpiado durante un buen tiempo. Unos calzoncillos en mitad del pasillo es sólo la representación de toda la ropa que ha quedado en el suelo como si se hubiera producido una huida precipitada. Bolsas apiladas, cartones en unos sofás que no recomiendan su uso, placas de ordenadores por todos lados y botellas de cerveza y refrescos abiertas a lo largo de la casa. En la tercera planta de la plaza de San Juan de Dios número 10 no se puede dar un paso sin encontrar basura. Y eso que ya han sacado numerosos desperdicios estos días. El síndrome de Diógenes al fin y al cabo es una enfermedad. Aquí simplemente es vandalismo, la tierra quemada. Lo que yo no pueda disfrutar que no lo hagan los demás.
Juan Antonio, el propietario, no podía dar crédito cuando entró en su vivienda el pasado 3 de febrero, después de que se ejecutara una orden de desahucio debido al impago de la renta desde el mes de junio del año 2010. En octubre, viendo que seguía sin cobrar y que ni siquiera había interés acudió a un abogado que presentó una demanda por impago. El 21 de diciembre se celebró un juicio y el inquilino, que vive con toda su familia, no acudió al juicio. Finalmente se decretó la orden de desahucio que se ejecuta el 1 de febrero.
"No pienso alquilar el piso jamás. Me he vuelto un descreído". Esta había sido la vivienda en la que la familia de Juan Antonio había vivido numerosos años. Una vez que se mudó a otra casa frente al Paseo Marítimo, decidió ponerla en alquiler a través de una agencia de fomento, que es la que busca al inquilino. Desde el principio hay problemas para el cobro y en vez de pagar la renta el día 7 la van retrasando todos los meses hasta que en el mes de mayo de 2009 pagaron el último recibo.
Hubo tantos problemas para pagar que no se llegó a renovar el seguro que se pone en estos contratos para los casos de impago.
Pero la tierra quemada no sólo es la porquería esparcida por toda la casa. Juan Antonio denuncia que también se han llevado tres muebles provenzales y una cama, por lo cual habrá otro proceso judicial. Otro estaba prácticamente desmontado, pero finalmente se ha salvado de la quema.
Juan Antonio afirma que se siente "indefenso" y que toda esta historia le va a costar al final por lo menos 2.000 euros entre abogados, el notario que levantó acta de cómo estaba la casa y los servicios de limpieza que ha tenido que contratar para que desaloje toda la basura y lo ponga en estado de revista.
Esta semana ya los servicios municipales de sanidad han llevado a cabo una desinfección de la casa, pero ni aún así se ha ido el olor. Y es que hay mucha basura acumulada.
Juan Antonio lamenta la situación en la que quedan los propietarios antes estos casos y lanza un mensaje para navegantes: "A cualquiera puede tocarle algo así".
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