La reordenación de la plaza de Sevilla no estará antes de 10 años

El desarrollo de cádiz

Todos los proyectos se encuentran paralizados y sin plazos de ejecución debido a los recortes en las inversiones · A punto de culminar las obras provisionales para mejorar los accesos a la estación

La reordenación de la plaza de Sevilla no estará antes de 10 años
La reordenación de la plaza de Sevilla no estará antes de 10 años
José Antonio Hidalgo/ Cádiz

10 de junio 2012 - 01:00

La plaza de Sevilla, uno de los recintos urbanos más degradados de la ciudad, comienza a mejorar su fisonomía. El derribo de la Comandancia de Marina está a punto de culminar, ubicándose en su lugar un espacio peatonal además de permitir el reordenamiento del tráfico, caótico en este viario desde hace años; a la vez, se encuentra muy avanzada la reforma en los accesos a la estación del ferrocarril, abriendo un nuevo espacio abierto en la esquina con la avenida de Astilleros.

Estas mejoras tienen, sin embargo, un carácter provisional pues se han planteado con la idea de mejorar la imagen de una zona tan vital en la trama urbana de cara a los actos del Bicentenario, especialmente los que se van a desarrollar durante el verano y los previstos en noviembre con la Cumbre Iberoamericana.

La provisionalidad y limitación en el espacio de todas estas obras evidencian, sin embargo, el fracaso administrativo que ha supuesto el Plan Plaza de Sevilla, ideado hace más de una década y del que apenas se ha ejecutado la obra de la nueva terminal ferroviaria que, por si fuera poco está inconclusa tanto en el edificio del vestíbulo como en la recuperación de la terminal de 1905. Y más, el edificio de Sanidad Exterior, uno de los que hay que derribar junto a la Casa del Mar, se encuentra ahora en un proceso de obras en su estructura, indicativo de su continuidad en su actual ubicación.

Así, analizando todo lo que queda por hacer no es descabellado plantear un horizonte de al menos una década para ver completado todo el Plan de Sevilla. Hasta el equipamiento que tenía visos de iniciar su ejecución de forma inmediata, la estación de autobuses financiada por la Junta de Andalucía, está pendiente de la refinanciación de las inversiones por parte de la Consejería de Obras Públicas, y eso que el proyecto ya estaba aprobado y sólo se estaba pendiente de la firma del convenio entre el Ayuntamiento y la administración regional. Así, lo mismo se le da vía libre de forma inmediata que se pone en la lista de espera.

Pendiente de concretar este último caso, sí hay proyectos dependientes de las administraciones implicadas en el Plan cuya perspectiva de inicio se cuenta por años de espera.

Especialmente tocada está Adif. Lo que ahora ejecuta, con carácter provisional, se ha logrado gracias a las presiones de la alcaldesa, Teófila Martínez, ante la dirección de la empresa pública para adecentar la zona de cara a los actos del Doce. Pero Adif ya ha asumido que el mercado no está preparado para sacar adelante el Plan de Vialia y convertir la vieja terminal en un área de comercio y ocio. Junto a ello está la apertura del edificio del vestíbulo, cerrado desde hace seis años. Fuentes de la propia compañía ferroviaria reconocían a este diario hace unos meses que éste era un edificio "desmesurado" para las necesidades que tenía Cádiz. Por si fuera poco, la estructura debe crecer en lo alto con un hotel para el que no hay ni proyecto ni, mucho menos, candidato a gestionarlo. De esta forma son dos operaciones que aún tardarán unos años en ponerse en marcha, y otros tantos en ejecutarse.

Pero además, en manos de Adif está la construcción de un aparcamiento subterráneo, para unas 200 plazas, en la plaza que se abre en el acceso a la terminal. La idea era que estas obras estuviesen ya en ejecución. Por contra, lo realizado se ha limitado a una urbanización superior para adecentar la zona. Y nada más.

Si para todas estas obras se depende de las cada vez más escasas posibilidades inversoras de Adif, aún peores son las perspectivas de ver pronto cómo se levantan, en la futura avenida de Astilleros, los edificios destinados a oficinas y locales comerciales, con una edificabilidad de 23.804 metros cuadrados. Esta promoción debe ser impulsada por la propia empresa ferroviaria, que en un principio quería viviendas para obtener plusvalías con los que financiar la operación. Pero si el mercado inmobiliario se encuentra muy tocado por la crisis económica, aún peor está el de oficinas, pues por lo que respecta a Cádiz se encuentra totalmente colapsado con la oferta que ya existe en el resto de la ciudad. Ante ello, es más que lógico pensar que serán estos edificios los últimos que se levanten de todo el Plan de Sevilla y que incluso su conclusión, en el caso de ejecutarse, se alargue aún más allá de la próxima década.

Claro que por retrasos le podía ganar la línea del tranvía metropolitano que la Junta de Andalucía tiene previsto construir entre Cádiz y Jerez a través del puente de la Constitución de 1812. Si ya hay problemas para agilizar las obras de la línea entre Cádiz y Chiclana, ya en construcción en buena parte de sus tramos, más los hay para la que aún no hay ni proyectado.

Junto a los bloques destinados a oficinas, en la avenida de Astilleros también se deberán de reubicar las actuales sede de la Casa del Mar y Sanidad Exterior. Aquí tampoco hay ni proyecto ni dinero. Hay que tener en cuenta que en cuanto a prioridades el Estado aún tiene por levantar en Cádiz la nueva sede de la Subdelegación en la avenida de Andalucía y que acumula años de retraso.

Todo ello deberá de tener en cuenta el diseño de la nueva avenida de Astilleros que sustituirá a la actual. Ésta sí una competencia del Ayuntamiento, que no se aclara con el aparcamiento subterráneo, sin nadie que quiera ejecutarlo.

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