Desarrollo portuario | El puerto de Cádiz aprueba el borrador de su nuevo Plan de usos La APBC impulsa un equilibrado plan que mira al puerto y a la ciudad

  • El documento destina 335.000 metros para actividades comerciales y de ocio y un millón de metros para preservar la actividad portuaria

  • El uso residencial queda del todo excluido

La APBC impulsa un equilibrado plan que mira al puerto y a la ciudad

La APBC impulsa un equilibrado plan que mira al puerto y a la ciudad / d.c. (Cádiz)

El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) aprobó ayer la formulación inicial del Plan Especial del Puerto de Cádiz. El documento es esencial para sacar nuevos desarrollos urbanísticos con un gran calado urbano. La operación, si se ejecuta en tiempo y forma, va a ser esencial para el futuro más inmediato de la ciudad aunque, lógicamente, su desarrollo va a necesitar unos cuantos años para convertirlo en una realidad total.

Este viernes quedará grabado en la historia del puerto de Cádiz como una jornada en la que a la vista de su nueva morfología, la nueva distribución de las actividades portuarias, la merma de algunos tipos de tráficos y la construcción del nuevo muelle de contenedores ha planificado una fórmula que equilibra a la perfección la convivencia de la ciudad con la supervivencia de la actividades portuarias. Así tendrá contento tanto a la ciudadanía que ahora se va a encontrar con una inimaginable expansión de una ciudad acotada por el mar y la comunidad portuaria se asegura su futuro con nuevos y más recursos económicos que harán posible una mejora de sus infraestructuras y, así, una mejora en su competitividad de cara a los nuevos mercados.

Para ayer mismo, la presidenta convocó un Consejo de Administración extraordinario para  aprobar la formulación inicial del Plan Especial del Puerto de la Bahía de Cádiz, no sin antes haber atado y bien atado con el Ayuntamiento una "sintonía" necesaria para que este plan se convierta en un proyecto de progreso y de futuro, unidos a la generación de empleo y de riqueza para todo el entorno de la Bahía de Cádiz.

A la presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, Teófila Martínez, ayer le brillaba especialmente la mirada. Después de tener que abandonar el Ayuntamiento tras las elecciones de 2015 se ha vuelto a convertir en artífice del futuro del puerto y firme colaboradora en la expansión de la ciudad que se encuentra ahora con 335.000 metros cuadrados de suelo por el que pasear y en el que confiar de cara al futuro para esa generación de puestos de trabajo.

Lo difícil era contentar a todos, pero parece que el equipo que ha colaborado en la elaboración de este plan lo ha conseguido. Tendrá contenta a una comunidad portuaria que necesita de los tráficos de mercancías y de los barcos para su supervivencia y a una ciudad que ahora se topa de repente con una oportunidad histórica de crecer. El primer Plan Especial del Puerto de Cádiz se aprobó de forma definitiva por el Ayuntamiento de Cádiz el 5 de noviembre de 2004 en desarrollo del PGOU de 1995. "Ahora han cambiado muchos las cosas". Tras la construcción de la nueva terminal de contenedores, "el nuevo plan tiene que dar cobertura legal para los usos de los suelos sobrantes en ese cambio tan importante con vistas al proceso de integración puerto-ciudad".

Martínez recuerda que “cuando hace un año cogí la Presidencia me planteé como objetivo apartar o resolver esos obstáculos que impedían el crecimiento de la actividad económica del puerto y la mejora de su capacidad de competir para aumentar la actividad portuaria". Pero otro claro objetivo era tener cuanto antes aprobado este plan especial. Todo lo demás parece encarrilado, según Teófila Martínez: el tren para La Cabezuela, el secado del túnel, la pavimentación tanto del acceso a la terminal como de la propia terminal. 

Pero la ex alcaldesa considera que el plan es "una pieza importante" del que sólo se tiene de momento el borrador, que, una vez aprobado junto al preceptivo estudio medioambiental tendrá que contar con la aprobación por parte de la administración competente que es la Junta de Andalucía.

Cierto es que José Luis Blanco puso la primera piedra de este plan cuando en 2014 contrató a la urbanista Teresa Bonilla para que empezara con los estudios previos de la Delimitación de Espacios y Usos Portuarios (DEUP). A partir de ahí, ya en 2016, acordó con el Ayuntamiento de José María González 'Kichi' para iniciar un proceso de participación ciudadana de cara a dar uno de los primeros empujes al proceso de integración puerto-ciudad.

A partir de ahí se presentaron tres propuestas plagadas de atractivas infografías "que ahora pueden llamar a engaño y frustración cuando vean que el plan especial incluye tipos de edificaciones, usos, etcétera. Un plan de usos es como una ficha de planeamiento que determina las infraestructuras y los usos y poco más...".

El documento garantiza y salvaguarda el espacio destino a la actividad netamente portuaria, que asciende a 1 millón de metros cuadrados, al mismo tiempo que propone 335.000 metros cuadrados para la relación del puerto con la ciudad. Eso sin contar la superficie que surgirá con la segunda y tercera fase de la nueva terminal de contenedores.

"La integración no le resta al puerto capacidad de actividad portuaria", asevera la presidenta de la APBC, antes de describir el uso que se planifica en el borrador aprobado en la mañana de este viernes. De los 355.000 metros cuadrados que quedarán liberados tras el traslado de los contenedores desde el Reina Sofía hasta La Galeona, 149.000 metros se destinarán a espacios libres varios, zonas verdes, un tanto que representa el 45% del total del suelo que, en su día, Teófila bautizó en una pugna eterna con el entonces presidente de la APBC, Rafael Barra, como suelos de oportunidad.

De esos 180.000 metros, 15.000 metros serán unos aparcamientos que acogerán entre 1.200 y 1.500 plazas. Otros 21.000 metros se destinarán a usos náutico-deportivos. Este aparcamiento se plantea en altura y adosado al paseo Pascual Pery Martínez y no requeriría, según la responsable de la APBC mucha inversión y vendría a solucionar el problema del aparcamiento que sufre la población de esa zona del casco histórico de Cádiz. 

Este plan, según Teófila Martínez, comprende una zona comprendida entre la ubicación del nuevo Punto de Inspección Fronteriza (PIF) y la Plaza de Sevilla de uso portuario pero destinada a la comercialización. Ahí no habrán edificaciones salvo las que se acuerden con la autoridad local tales como equipamientos culturales o lúdicos, "siempre que éstos no sean edificios de gran altura sino construcciones acordes con las necesidades de la ciudad para determinados usos comerciales y de ocio". Algo así como el edificio de la terminal de cruceros satélite ubicada en el Muelle Comercial sería el tipo de construcción permitida por el plan en esa zona del puerto.

Esos 149.000 metros cuadrados que quedarán libres permitirían a un gaditano entrar andando por la Plaza de Sevilla y llegar al borde de la dársena a la altura del Club Náutico. En el plan se contempla una permeabilización de la verja que permitiría a los ciudadanos incorporarse cuando quiera a ese paseo que podría tener como destino la zona de Pascual Pery. Tanto el tranvía como el carril bici podrán llegar, igualmente, hasta esa misma zona de la ciudad, tal y como contempla este plan especial, y los pocos coches que circulen por esos espacios lo harán a una velocidad reducida: a no más de 30 km/h.

En el documento se plasma un paseo Pascual Pery totalmente peatonal y con zona verde e incluirá un mirador a la ciudad, con vistas a la Alameda y al mar, "algo que se convertirá en un nuevo atractivo para que los gaditanos hagan suyos esos espacios. Teófila Martínez habla también de la necesidad de "embellecer" esa zona de manera que se convierta en una prolongación de la Alameda Apodaca. 

A su vez, también cerca de la zona del Club Náutico se contempla una zona para conciertos o para cualquier actividad que necesite espacios abiertos.La edificación que contempla el plan de debate entre edificios de planta baja más dos alturas que se pintarían en una zona más cercana al Muelle Ciudad hasta edificios de planta baja más seis alturas, que se podrían ubicar en el corazón de lo que ahora es el Reina Sofía, ubicado a un nivel diferenciado en comparación con el paseo Pascual Pery.La presidenta habla de construcciones pero vuelve a recordar que el plan excluye de manera taxativa el uso del suelo para la construcción de viviendas y, por contra, abre casi sin límites la posibilidad del establecimiento en la zona de más hoteles.Todo este planteamiento cuenta ya con el visto bueno del Ayuntamiento, tal y como quedó refrendado en el último encuentro mantenido entre el alcalde José María González 'Kichi' y la ex alcaldesa del Partido Popular, que vino a destacar la "buena sintonía que reina ahora entre las dos administraciones'.

MEDIDAS MEDIO AMBIENTALES

Este plan especial al que aún le queda la aprobación final por parte de la Junta de Andalucía contempla una imposición destinada  tanto para la zona de integración como para la de actividad portuaria. Y es que todas las infraestructuras y todos los servicios deberán ser energéticamente autosuficientes. No habrá cargas de aguas residuales a las redes de la ciudad, contarán con su propia depuradora y tendrán su propia estación de transformación de energía eléctrica.

El agua de esa depuradora se podrá usar para baldear y regar jardines , para que sea lo más sostenible posible. Habrá, a su vez, medidas para la mejora de la calidad del aire en todo el entorno del plan especial, así como un plan de prevención contra la contaminación lumínica y acústica. A todo esto se sumaría un estricto control de los vertidos tanto para esa zona de integración puerto-ciudad como del resto del muelle destinado a actividad portuaria.

La zona destinada exclusivamente a actividades económicas  contará con 67.000 metros cuadrados y una edificabilidad bruta máxima de 1,25 de cuerdo con el Ayuntamiento.

El tipo de edificaciones en este espacio serán inmuebles aislados con grandes espacios que separen unos de otros, aunque todo ser irá viendo a medida que vayan surgiendo las necesidades, siempre con el respaldo de estrictos estudios de detalle. "Por ejemplo, imaginen que viene un concesionario que quiere una empresa de nuevas tecnologías o para despachos y quiere tantos metros y lo quiere en esa franja, se hará un  estudio de detalle para ver si lo que necesita encaja en las normas aplicables en ese espacio".

Allí será compatible también, por ejemplo, alguna edificación singular para un equipamiento cultural publico "que podría promover o bien la Junta o la Diputación o incluso el Ayuntamiento porque esa zona necesitaría contenidos que atraigan hasta la zona al público, no sólo para trabajar sino también para disfrutar" y "no como ahora que la gente llega hasta Pascual Pery sólo para coger el coche".

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