'Los pimpis de Cai' o la forma más atípica de vender lo más típico

Juanlu 'Cascana' lidera a estos "animadores del patrimonio y costumbres gaditanas", de gorrilla marinera y cuplés con gracia

Juan Vargas y Juanlu 'Cascana' sostienen una maqueta del Falla vestidos como pimpis.
Juan Vargas y Juanlu 'Cascana' sostienen una maqueta del Falla vestidos como pimpis.
J.m. Sánchez Reyes Cádiz

19 de mayo 2013 - 01:00

La reseña en inglés que la guía 'Lonely Planet', de referencia mundial, hace en internet de 'Los pimpis de Cai' no deja lugar a dudas de que estamos ante una empresa turística bastante inusual: "These fun and irreverents tours take you into the gaditano world". Algo así como "Estos recorridos divertidos e irreverentes te sumergen en el mundo gaditano". Venden Cádiz de la forma más pintoresca, poco ortodoxa pero efectiva si tiene usted la oportunidad de leer su libro de visitas, repleto de agradecimientos en todos los idiomas. De las entrañas de La Viña nació la Asociación Personajes de Cádiz, entidad sin ánimo de lucro -busca dinero esencialmente para mantener sus actividades- liderada por Juan Luis Soto 'Cascana', exponente del Carnaval más libre dentro de un Concurso reglamentado. Y de este singular colectivo salieron 'Los pimpis de Cai' en el año 2008. Guías turísticos costumbristas que lo mismo te enseñan la piedra pico de La Caleta que te cantan un cuplé en la escalerilla del Oratorio de San Felipe Neri.

Después de trabajar contratados por el Ayuntamiento y la Diputación, los pimpis han tirado por la calle de en medio para ofertar sus rutas para visitar el casco histórico, el Teatro Falla, La Caleta. Un guión históricamente documentado con pinceladas carnavalescas es la oferta de estos "animadores del patrimonio y costumbres gaditanas", como les gusta denominarse según apunta el Cascana. Son atrevidos, como en el Falla. "Hemos llegado a poner gargajillos a los turistas y bajarlos a las piedras de La Caleta", apunta Juanito Vargas. No hace falta venir de fuera porque "hay muchos gaditanos que no conocen bien esta playa. Que no saben los nombres de las rocas ni le han dado nunca la vuelta al castillo de San Sebastián", añade Cascana.

Willy, Moi Camacho, Moi Botana, Manuel Jesús Gámez, Cascana, Juan Vargas, Miguelito Uvicas, Manuel Ojeda y Juanma Bocuñano vienen y van, entran y salen, pero todos, de alguna forma, integran el plantel de los pimpis. "Tenemos muchas ideas, pero somos pocos", lamenta Cascana. Sin embargo, le echan mano a todo. Dentro de poco participarán en un evento promocional de coches eléctricos. Proyectan una ruta del miedo que desembocaría en el Parque Genovés y su actividad más querida es vestir y maquillar a los turistas en su local, en la calle Paraguay, para que hagan pasacalles hasta el Falla, enseñándoles el templo de las coplas de Cádiz. "El Teatro hay que enseñarlo porque es del pueblo, no es del Ayuntamiento. Es de Cádiz, pero nos ponen muchas pegas para los permisos", critica Vargas. Hace poco se unieron a la Ruta de Quiñones. "Ahí dimos buena imagen, no es por nada", asegura Cascana. A falta de ayudas institucionales, les queda un buen trabajo de promoción ahora que empieza la temporada alta para el turismo.

¿Qué demanda un turista que requiere los servicios de los pimpis? Dice Juan Vargas que esperan "ver con nosotros cosas de Cádiz que solos no verían. Detalles, momentos". Y cuenta que si van por la calle guiando a un grupo y se encuentran, pongamos por ejemplo, a un colega que canta flamenco, lo paran para que aporte un cantecito. O un chiste si el peatón tiene gracia.

Defienden que no son "competencia desleal" para empresas turísticas. Será porque lo que hacen es tan atípico que sólo ellos pueden hacerlo.

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