Cádiz

Los hosteleros afirman que el Ayuntamiento de Cádiz pone en riesgo al sector turístico

Turistas recorriendo la ciudad.

Turistas recorriendo la ciudad. / Miguel Gómez

Cádiz va camino de cerrar un verano excepcional que incluso puede superar a las cifras de visitantes y negocio que se lograron en 2019, el mejor de la historia.

Inmersos aún en la pandemia de coronavirus, que ha frenado la visita de buena parte de los turistas internacionales y que ha mantenido en estos meses medidas estrictas en horarios y ocupación de locales, que han afectado de lleno al sector hostelero, estas excelentes cifras sirven para poner algo de optimismo a la situación de la ciudad. Y, a la vez, permiten vislumbrar una recuperación económica más rápida de lo previsto.

Tanta buena noticia se ha topado, sin embargo, con un ambiente enrarecido en una parte de la ciudad en medio de un debate sobre el modelo turístico que debe seguir la capital, el aumento de su oferta de alojamiento y las dificultades o no de acceso a las zonas más céntricas.

A la hora de hacer una reflexión sobre este debate, Antonio de María, presidente de Horeca, en una conversación con este diario, pone sobre la mesa las cifras del verano.

"Hemos vivido los meses de julio y agosto como no se recordaba, con agosto al 95% de la ocupación en todo tipo de alojamiento, teniendo en cuenta que éstos han ido aumentando en los últimos años".

Junto a ello, agosto ha supuesto grandes datos en la hostelería. En todo caso, las normas sanitarias que han limitado al 75% la ocupación en los interiores de los locales y la separación entre mesas "han reducido la capacidad de atención a los clientes entre un 30 y un 35%", dice De María.

"Todo ello ha provocado que si no se tenía reserva tanto en el almuerzo como en la cena había que esperar en la cola, lo que no habría ocurrido con una ocupación normal de todo el espacio", indica el presidente de Horeca que además destaca que "durante la mañana se ha añadido la población flotante que viene a la capital y que no está alojada en la ciudad, pero acaba consumiendo en ella".

Creación de empleo

Aunque han venido extranjeros, el turismo ha sido fundamentalmente nacional (la provincia lidera datos en el conjunto andaluz y nacional). "Muchas familias y parejas de cierta edad, teniendo en cuenta también los límites de cierre del ocio nocturno".Todo ello ha permitido crear empleo en el sector. Rechaza de forma contundente Antonio de María “"l mensaje que algunos lanzan de que el empresario prefiere ahorrarse un camarero para ganar más dinero. Todo lo contrario. Si hace falta gente para atender se contrata, porque si no es clientela que se pierde".

La previsión de septiembre en su primer tercio es positiva tanto en ocupación hotelera como en la hostelería "donde se siguen viendo restaurantes llenos a la hora de comer". Si la temperatura se mantiene, y este verano ha sido especialmente buena ante la ausencia de vientos de poniente y levante, se espera cerrar el mes con datos muy positivos.

Preocupación por el futuro inmediato

Con estos datos, el sector debería de encarar el futuro más inmediato con cierto optimismo.

Tras un inicio del año muy incierto, con las olas de Covid incrementando de nuevo los contagios, el turismo temía un año negativo tanto en alojamientos como el hostelería. Estos meses tan positivos, sin embargo, permiten ver con cierta tranquilidad el final del año, y más cuando la vacunación avanza de forma notable en España y la tasa de incidencia cae con fuerza, especialmente en Cádiz. La llegada del turismo internacional, aunque fuera de fecha, podía ser una realidad.

Este es el panorama ideal para el sector en Cádiz. Sin embargo, Antonio de María teme que decisiones que se están planteando desde el Ayuntamiento gaditano "acaben matando a la gallina de los huevos de oro, y tocando de lleno a un sector que, quieran o no, es cada vez más esencial para la economía de esta ciudad".

Uno de los problemas que menciona De María, que han sido norma este verano, es la falta de aparcamientos, especialmente con una llegada de más vehículos producto del turismo nacional (que, como ya indicaba a este diario la edil Monte Mures, viaja en su propio automóvil).

No entra De María en las restricciones de aparcamiento en el centro histórico, sino "en la necesidad de crear bolsas de estacionamiento en la entrada a la ciudad, como podían ser Talleres Faro o Navalips, con lo que hubiéramos quitado un elevado porcentaje de coches dando vueltas. Y también una mejor información de la existencia de los estacionamientos en el muelle, que muchos desconocen".

A ello une lo que considera como "un error" con el cierre a la circulación de la calle Veedor, "que es la salida natural de San Antonio".

Pero más allá, hace una reflexión sobre acciones municipales que inciden en el turismo. "La pandemia ha visualizado que Cádiz es un lugar muy apreciado y muy aceptado, y algo tiene el agua cuando la bendicen. En la campaña previa al verano, en las televisiones preguntaban a la gente dónde iban a ir, y decían Cádiz. Al final, sólo nos valoran los de fuera".

"Aquí, por el contrario –lamenta el presidente de Horeca– sólo escuchamos hablar negativamente del turismo. Es cierto que todos forman parte de una burbuja muy determinada, pero no existe un sentimiento de orgullo de lo nuestro".

Recuerda que "nos ha costado 30 años llegar hasta esta posición. Si no hubiéramos llegado ¿qué tendría ahora la ciudad para poder vivir? Y aquí están unos cuantos, dando palos al globo hasta que se caiga".

"En la última reunión con Monte Mures (edil de Turismo) le dije que estamos dispuestos a hablar y que al final nos enteramos por el Diario de las cosas que van a hacer (como la tasa por turista). Si hay una Mesa del Turismo, allí es donde hay que hablar estas cosas, donde nos deben pedir nuestro parecer y no adoptar medidas que no van en el Plan Estratégico, y medidas que acaben con el sector turístico en Cádiz", constata Antonio de María.

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