El futuro del Castillo de San Sebastián en Cádiz, pendiente de un convenio

Imágenes del estado del castillo de San Sebastián de Cádiz
Imágenes del estado del castillo de San Sebastián de Cádiz / Jesús Marín

La desafectación del Castillo de San Sebastián que se formalizó el martes con la firma de este trámite entre los ministerios de Hacienda y de Medio Ambiente (a través de la Demarcación de Costas) abre de par en par las puertas a esa nueva vida prevista para este recinto, que dependerá del Ayuntamiento, que es la administración que recibirá las llaves y la titularidad de la antigua fortaleza.

Fuentes municipales consultadas por este periódico han confirmado que la desafectación del castillo del Dominio Público Marítimo-Terrestre, después de haber declarado su innecesariedad hace más de una década, es el último trámite administrativo previo al convenio o la figura jurídica que determine el Estado para ceder el recinto al Ayuntamiento.

Así, con la desafectación se consigue que la titularidad del castillo pase ahora a la Dirección General de Patrimonio, que con ese trámite de innecesariedad que ya en su día se cumplimentó tiene vía libre para cerrar el acuerdo con el Ayuntamiento.

Para ello, conviene recordar que en el Pleno del mes de enero se aprobaron las condiciones en las que se producirá ese traspaso del castillo a la ciudad. Unas condiciones que ha establecido el Estado y que ha asumido, y aceptado, el Ayuntamiento.

Básicamente, son tres las principales condiciones que requiere el acuerdo. La primera, que el perímetro exterior de San Sebastián seguirá siendo competencia de la Demarcación de Costas, como ocurre con el resto de la muralla que rodea la ciudad, siendo la titularidad del interior del Castillo del Ayuntamiento. La segunda condición es que esa propiedad interior excluye el faro de San Sebastián, que seguirá estando custodiado y atendido por la Autoridad Portuaria; para ello, se establece una servidumbre de paso las 24 horas del día para acceder al faro. Y la tercera condición es que el Ayuntamiento, sin ser titular, se haga cargo del mantenimiento y los arreglos que necesite el Paseo Fernando Quiñones, al entenderse que su uso y desgaste vendrá principalmente motivado por el acceso al interior del castillo.

Con estos requisitos aceptados y asumidos por la Corporación Municipal, lo único que resta ahora es redactar el documento concreto que sustentará la cesión de San Sebastián. A este respecto, las fuentes consultadas precisan que puede realizarse mediante un convenio o con la figura jurídica que la Dirección General de Patrimonio considere más adecuada para que el castillo pase a manos del Ayuntamiento.

Lo que nadie acierta a decir es qué tiempo necesitará esa Dirección General de Patrimonio para definir, presentar y cerrar ese acuerdo definitivo con el Ayuntamiento. La cuenta atrás, desde luego, ya se ha iniciado.

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