Una culminación con puntos suspensivos
Finalizan cuatro años de obras en la entrada a Cádiz con la mirada puesta en el segundo puente
Como todo proyecto, empezó por dibujarse en la cabeza de alguien. Luego viene la fase de planteamiento, de análisis de posibilidades (económicas y físicas) y finalmente, la redacción, la materialización en papel de la idea. En este caso, la propuesta partió de los diputados Salvador de la Encina y Rafael Román, que la elevaron al que actualmente es el director general de Carreteras de la Junta, Pedro Rodríguez, en una reunión en la Subdelegación del Gobierno.
De aquello hace cinco años. El proyecto tuvo buena acogida por el impacto que tendría en la Bahía y porque, según cuentan, el coste "no era tan alto como se podría pensar" y fue incluido rápidamente en los Presupuestos Generales del Estado. Así fue como en 2006 comenzó a ejecutarse el desdoblamiento de una carretera en la que no cabía un alfiler. La imagen de Cádiz, vinculada a un atasco permanente, quedará ya en la memoria, y las retenciones que puedan volver a la retina serán sólo las que se produzcan puntualmente en las horas punta de las jornadas.
La obra comenzó con la habilitación del tercer carril en el puente Carranza. El alivio empezó a sentirse y los pescadores desaparecieron finalmente de esta particular estampa gaditana. Luego llegó la triplicación de la carretera entre Puerto Real (el final de la autopista) y el enlace del Río San Pedro (a la altura de la malograda fábrica de Delphi), que pasó de dos, uno en cada sentido, a seis carriles. Fue en febrero de 2008 y en esta obra se invirtieron 9,1 millones de euros. Entonces ya cambiaron las sensaciones porque, aunque aún quedaba este tramo de peligroso estrechamiento, la entrada y la salida de la capital ya tenían fluidez y ofrecían una cara de modernidad al visitante.
Con estos últimos 2,1 kilómetros, Fomento pone fin a la conversión de la antigua N-443 en la nueva autovía CA-35, amplia y con buena distribución del tráfico. Sin embargo, este proceso de transformación del acceso a la capital aún está inconcluso, a la espera de la solución económica que el Ministerio da al segundo puente. Y es que este tramo que se pondrá en servicio el jueves no sólo comunicará con el puente José León de Carranza, sino que también tendrá una doble bifurcación hacia el segundo puente que permitirá desviar el tráfico hacia los dos extremos de la capital: el Carranza para la Avenida y el segundo puente, para el centro y el casco antiguo.
Esta parte quedará pendiente de la evolución de la obra, que hasta ahora se encuentra al 54% pero podría retrasarse hasta 2014. La zona más avanzada es la más próxima al inicio, en el Río San Pedro, donde ya pueden verse decenas de metros de la estructura con la plataforma viaria instalada.
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