Cádiz

Un chorro de fallos e infracciones

  • La caída ya de dos vehículos a las fuentes evidencia el continuo caos circulatorio de una plaza que quizá debió ser concebida exclusivamente para el peatón

EN la noche del lunes se formó un gran revuelo en torno a una de las fuentes de la plaza de San Juan de Dios, que parecía el llamativo escenario de la presentación de un nuevo modelo de un coche de alta gama. El accidente que sufrió el turismo que cayó en una de estas fuentes era ya el segundo en los últimos meses. Posiblemente, esto no se deba más que a pura casualidad, aunque muchos todavía intentan averiguar cómo un coche puede acabar dentro de una fuente entre tantos pivotes, árboles y obstáculos. Pero el hecho de que sea el segundo chapuzón de un vehículo viene a demostrar que San Juan de Dios es un auténtico caos circulatorio. Una pequeña ciudad sin ley donde coches y motos circulan, estacionan y maniobran prácticamente sin ningún criterio. Basta observar la plaza desde cualquier punto durante diez o veinte minutos, a cualquier hora del día, para comprobar esto.

Las continuas infracciones de circulación que se producen en San Juan de Dios podrían deberse a la intromisión un tanto forzada del vehículo en una plaza que tras su reurbanización debía haber quedado como peatonal. De hecho, muchas son las quejas sobre el trazado del tramo abierto al tráfico, que obliga a complicadas maniobras debido a los árboles y a los pivotes de granito (más de uno de los cuales suele romper algún turismo o camión tras colisionar con el mismo). Especialmente, los usuarios ponen el punto de mira en la palmera situada en la esquina de San Juan de Dios con Ramón de Carranza, junto al acceso al estacionamiento subterráneo. "El que lo puso ahí habría que darle un premio", comentaba ayer irónicamente un taxista en la parada de esta plaza. Ciertamente, este árbol complica en exceso las maniobras, hasta el punto de que impide el paso de ciertos vehículos de bomberos, que en alguna ocasión han quedado atrapados en este punto, teniendo que ir marcha atrás y, lo más importante, retrasando su llegada a alguna urgencia.

Algunas de las infracciones que se suceden de forma más habitual, casi ya con normalidad, son los coches que circulan desde la calle Lázaro Dou hacia la derecha para salir a la Avenida del Puerto, zona por la que únicamente pueden transitar los taxis (según una señal colocada al final de esa calle Lázaro Dou). También es habitual que haya coches y camiones estacionados en plena plaza, mientras sus propietarios realizan alguna gestión en una zona cercana. Menos habitual, aunque se dan casos también, es que un turismo particular circule de Lázaro Dou hacia la izquierda, cosa que únicamente pueden hacer los taxis.

Lo cierto de todo esto es que los conductores que acceden por primera vez a la plaza se encuentran en una zona llena de pivotes y con un suelo uniforme, sin saber a ciencia cierta por qué carril o vía pueden o no circular. Y en alguna ocasión, esa falta de conocimiento y esa indecisión han terminado con el vehículo bañándose en una de las fuentes.

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