Cádiz

Será una celebración con menos carne y más bebida

  • La fiesta está cambiando en los últimos años y cada vez se parece más a un gran botellón

Los carniceros del Mercado de Abasto coinciden en una misma idea: la gente consume menos carne y hace menos barbacoas en la celebración del Trofeo Carranza en las playas. El cambio de tendencia de los gaditanos y visitantes en su forma de festejar el torneo veraniego y las limitaciones impuestas por el Ayuntamiento, afectan directamente a los comerciantes relacionados con la fiesta. La carne, producto estrella de esa noche, está siendo desplazada en favor del bocadillo y las botellas de alcohol.

Los encargos de kilos de pinchitos y filetitos para la gran barbacoa del año se ha reducido por completo, "otros años había veinte o treinta encargos, y este año ninguno", afirma Curro, carnicero del Mercado. Y es que las ventas se han visto inmensamente reducidas en los últimos años , en su mayoría, al convertirse la fiesta en un macro-botellón, aunque parece que este descenso no va a afectar especialmente al negocio ya que "es sólo un día al año", tal como afirma Francisco Casado, carnicero.

Los comerciantes del sector cárnico del Mercado de Abastos coinciden en la causa principal de este abandono de la barbacoa familiar, y ese es el botellón. Carniceros como Manuel Rodríguez asegura que "las personas ya no hacen barbacoa, éstas se han transformado en bebecoas", y que esas barbacoas familiares se ha pasado a un público que "prefieren prescindir de la comida para beber más esa noche".

Otras causas claras son la crisis, o las tentadoras ofertas que ofrecen los supermercados, pero son muchos los comerciantes del Mercado que coinciden en que la venida a menos de la fiesta es producto del propio Ayuntamiento. "La alcaldesa metió la pata al querer convertir las barbacoas en récord Guiness, ahora le duele que venga tanta gente porque implica poner más dinero para limpiar las playas", afirma Eduardo, carnicero. Muchos coinciden, como Alberto Casado en que otra posible causa son "los días que está poniendo la alcaldesa".

"La cosa está floja, lleva unos años bajando. La gente suele comprar como mucho una pieza, o sino optan por el menú de los restaurantes chinos", afirma José Manuel, carnicero. Parece ser que la gente prefiere cualquier alternativa a la carne a la parrilla en esta noche de "barbacoas", y tal como afirma Manuel Rodríguez: "El consumo ha descendido porque la gente se cree que las barbacoas son en realidad el butano de su casa".

En el Mercado de Abasto la reducción de las ventas no sólo ha llegado por el cambio en la celebración, también se cree que "las ventas están fatal desde que abrió el Mercado nuevo, las obras hicieron que la gente fuese a otros sitios para comprar", comenta Eduardo, quien lleva cincuenta años frecuentándolo.

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