"Si los bloques se hunden más, no protegerían"
El jefe de la Demarcación de Costas asegura que afrontar el invierno sin actuar en la muralla "es ponerla en riesgo crítico".
La Demarcación de Costas asegura que sumergir más los bloques "no serviría para nada" a la hora de proteger a la muralla. El jefe de este organismo en Cádiz, Patricio Poullet, convocó a primera hora de la mañana de ayer una rueda de prensa en el paseo de Santa Bárbara para explicar la actuación que está llevando a cabo para proteger la muralla por los destrozos causados en los últimos meses e incluso los periodistas que lo quisieron pudieron bajar para ver 'in situ' el estado del lienzo de la muralla y la desaparición de la zapata.
En este sentido, el jefe de la Demarcación de Costas tiene muy claro que si se afrontara la próxima temporada de invierno con la llegada de nuevos temporales en la situación en la que se encuentra actualmente sería "ponerla en un riesgo crítico".
Poullet explicó que habían detectado desde principios de año que se habían producido daños en la zapata, lo que llama "un colapso", al haber desaparecido unos 25 metros de zapata y abrirse un boquete en el lienzo de la muralla de más de dos metros de altura y que entra unos cuatro metros en profundidad, después gira otros nueve hacia la derecha y, por último, sube hacia arriba.
A ello se le une que en la parte que todavía queda de zapata en pie se está produciendo una separación del lienzo de la muralla, por lo que puede correr la misma suerte y han aparecido algunas grietas transversales.
Desde que se detectaron los problemas, hasta que se ha hecho el diagnóstico, el proyecto y se ha conseguido la financiación, Poullet explica que los daños iban aumentando.
El responsable de Costas afirma que la primera medida que se decidió tomar fue la de reconstruir el tramo de 25 metros de zapata que había desaparecido pero se llegó a la conclusión de que "no era suficiente para garantizar que no hubiera daños en el futuro", por lo que se optó "por la medida más universal, colocar bloques que disipen la energía del oleaje" para así proteger la muralla. Esta medida reconoció, se hace no sólo para proteger el lienzo sino que también tienen en cuenta en cuenta que detrás hay un aparcamiento subterráneo. Sin embargo, descartó que la muralla haya podido influir en el parking y también viceversa, que la construcción del aparcamiento subterráneo hace unos años haya influido en lo daños "porque por el tipo que es, no se ve que haya habido un esfuerzo de dentro hacia fuera, sino al contrario de fuera hacia adentro".
Poullet asegura que el lugar en el que se está actuando es de los más delicados "porque el fuerte oleaje rompe perpendicularmente y toda su energía rompe de frente a la muralla. Todo este golpeo durante años produce estos daños".
El responsable de Costas añadió que el método que se utiliza en estos casos para proteger la muralla es con elementos que sean capaces de disipar la energía antes de su impacto. Esto se puede hacer con elementos granulares de gran tamaño, bien con una escollera cuando es posible "o cuando el oleaje es muy alto, recurrir a la piedra artificial, que en este caso son los bloques".
Además de los bloques y la reconstrucción de la zapata, la Demarcación de Costas también tiene previsto inyectar hormigón en el boquete enorme que hay en la muralla y en las zonas de la zapata que está aún de pie en las que hay grietas. Mientras tanto, se buscarán sillares para que la parte exterior quede en mejores condiciones, aunque la parte en la que está el boquete quedará tapado por la zapata una vez que se reconstruya ésta.
Poullet recalcó ayer que la solución que se ha tomado "es la misma que todas las personas que se han ido encargando de la protección de la muralla". En este sentido, recordó que la zapata fue un añadido que se puso en los años 80 y que a los lados del lugar donde se han producido los daños, "hay bloques desde hace más de 50 o 60 años".
Costas mantienen que los bloques están semisumergidos, es decir, parcialmente durante la pleamar y al descubierto durante la bajamar. Ahí reitera que si se ponen más profundos no sirven para nada y, además, "para poder hacerlo habría que separarlos diez o 12 metros de la muralla" y tampoco tendría ningún efecto protector".
La Delegación de Cultura ha enviado un requerimiento para que los bloques no superen la arista superior de la zapata, al igual que lo ha hecho el Ayuntamiento, algo que cumplirán moviendo los bloques que sean necesarios, "aunque reconoce que una fila más de altura sería lo ideal".
Poullet comentó que se tratará de buscar "compatibilizar la integración paisajística y la seguridad de la muralla, por lo que se llegará a ese punto de acuerdo, de equilibrio".
En la rueda de prensa explicó que se van a haciendo actuaciones puntuales en las muralla de todo el litoral marítimo "pero no existe un programa de mantenimiento continuo". Ahora de hecho está previsto arrojar también bloques a una zona del campo del Sur que no los tiene y se está redactando el proyecto de restauración del lienzo de la muralla en la zona.
El jefe de la Demarcación de Costas calificó el estado de la muralla como de "madurez avanzada" y apuntó que quizás "habría que pensar en algo parecido a la Junta de Muralla que existía hace muchos años".
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