Alberto Pulido, poeta y estudiante de la UCA: "La medicina cura, pero sólo la poesía tiene el poder de sanar"
El autor y alumno de 5º de Medicina en la Universidad de Cádiz presenta su primer poemario, 'Retales de un cuerpo cosido', este 6 de marzo en su Facultad
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Hay una imagen –“antes de escribir siempre tengo una imagen en la cabeza”– que a Alberto Pulido no se le olvidará “jamás”. Hacía prácticas en el área de infecciosos del Hospital Puerta del Mar cuando le tocó visitar a un paciente en la zona de aislamiento. En tres semanas sólo los facultativos estaban en contacto con el enfermo, y enfundados en un traje EPI al completo. Bien. Alberto, ahora estudiante de 5º de Medicina y a punto de presentar su primer poemario, entró “con todo el miedo” junto a la doctora a ver al paciente. Ella esperó, observó y, de repente, se quitó el guante del traje de protección y posó su mano sobre el hombro del enfermo cuyo rostró, “automáticamente, cambió”. “Cuando salimos de la sala, la médico me dijo, si no eres capaz de quitarte el guante cuando un paciente lo necesita, te has equivocado de profesión”.
Esa pulsión humana y humanística que mueve la ciencia es, en cierta manera, la que le da la convicción para afirmar que “la medicina cura, pero sólo la poesía tiene el poder de sanar”. Y es en esa “emulsión” entre una disciplina y otra en la que se mueve el autor de Retales de un cuerpo cosido, que se presenta este 6 de marzo, a partir de las 18.30 horas, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz, donde estudia este sevillano de Marchena.
Un joven que “siempre” ha escrito porque sólo se comprende y comprende el mundo “escribiendo”. Incluso como descanso de las páginas de los manuales de su exigente carrera, Pulido tiene abierta una página de word en el ordenador donde escribe “las ideas que se me van ocurriendo”, las que luego darán lugar a sus poemas. Lo que no se esperaba es que un conjunto de ellos, recorridos por “un hilo conector” que le daban sentido como obra conjunta, fuera escogido por la editorial Talón de Aquiles como obra publicable. “El día que me dijeron que aceptaban el manuscrito fue el día más feliz de mi vida, y te aseguro que, afortunadamente, he tenido muchos días felices”, asevera entre risas.
Y es que en Retales de un cuerpo cosido se erige como un compendio tan íntimo como social donde “el amor, la muerte, la introspección, la vida y todo lo que me perturba” se dan cita “desde el punto de vista humano y clínico, paradójicamente”, explica el poeta.
“Una parte importante del poemario se llama Poesía de hospital, que no es la más extensa, pero sí la más íntima y más pura”, explica sobre una obra estructurada en siete apartados que, “y como algo muy atípico”, describe, cuentan con una pequeña introducción del autor de cada parte.
Junto a Poesía de hospital, Cuerpo y memoria; Amor, ausencia, olvido y rencor en forma de llanto; Mi casa, mi origen; El vino y sus consecuencias; Por si mañana no estoy; y Una carta con olor a fin de año –que es un único poema dedicado a mis padres– dividen el libro que Pulido cierra también con otro poema como epílogo, A mis queridos Reyes Magos.
Un libro que es vida “vida propia, pero que también puede ser asumida por los demás”, un conjunto de poemas que, como sus dos vocaciones, funcionan “como la sinergia en las moléculas", que "cada una tienen un valor determinado pero, cuando se juntan, no es que sumen esos valores, sino que se multiplican; eso es la medicina y la poesía para mí”, aduce.
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