Obispo de Cádiz Zornoza hace un llamamiento al laicado y la actividad misionera

  • El Mes Misionero Extraordinario y el Congreso de Laicos marcan el curso pastoral de la Iglesia

El obispo de Cádiz, Rafael Zornoza Boy. El obispo de Cádiz, Rafael Zornoza Boy.

El obispo de Cádiz, Rafael Zornoza Boy. / Lourdes de Vicente

La importancia del laico comprometido y de ser misionero de la Iglesia marcará el curso que también comienza ahora la Diócesis. El obispo, Rafael Zornoza, ha publicado una carta pastoral de cara a este inicio que estará marcado por la convocatoria mundial del Mes Misionero Extraordinario (este octubre) y por el Congreso Nacional de Laicos (el próximo febrero). Y es precisamente sobre estas dos celebraciones donde pone el acento Zornoza, trasladando la “responsabilidad de proclamar el Evangelio a todos los hombres”.

“Todos deberíamos vivir en un estado permanente de misión”, afirma el obispo, que indica que el objetivo del Mes Misionero Extraordinario es “cultivar el encuentro personal con Cristo, acercándose al testimonio de los santos y de los mártires, incrementando la formación misionera con la catequesis, el conocimiento de la palabra de Dios, y poniendo en práctica acciones de caridad misionera”, y que se muestra confiado de que la celebración del mes de octubre “ha de dar mucho fruto”. “Ser misionero no es un adorno para un cristiano, sino que está en el corazón mismo de la fe de cada bautizado, si se ha encontrado verdaderamente con el Señor”, dice Zornoza.

Respecto al congreso nacional, el obispo reseña que busca “impulsar la conversión pastoral y misionera del laicado, signo e instrumento del anuncio del Evangelio al servicio de la sociedad, a quien acompaña en sus anhelos y necesidades, especialmente a los más desfavorecidos”. Y para ello, recomienda “profundizar en la vocación bautismal y en dimensión socio-política de la fe para vivir la misión con alegría y esperanza”.

Reconoce Zornoza que es momento de impulsar “un proceso de discernimiento donde poder escuchar al laicado”, uniendo los laicos ya asociados (por su pertenencia a movimientos y asociaciones de la Iglesia) con los no asociados, y sin olvidar la necesidad de “renovación pastoral de las parroquias”.

Estas dos celebraciones van a marcar un curso en el que la Diócesis ya ha comenzado la elaboración de un nuevo plan pastoral, en el que la figura del laico y el papel del misionero estarán presentes en las propuestas de ese nuevo programa diocesano de Pastoral “que oriente con realismo nuestros principales esfuerzos para que, en comunión, vivamos la misión que el Señor nos confía”.

Y antes de abordar ese nuevo plan, Zornoza invita con motivo de ese inicio de curso a dar un impulso a esas actividades de pastoral puestas en marcha en la diócesis en los últimos años. “Revisemos la vida de cada parroquia y arciprestazgo asentando las experiencias pastorales iniciadas o comenzando las que no se llegaron a comenzar”, pide el obispo en la carta pastoral que ha publicado con motivo de este inicio de curso.

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