Sevilla podrá absorber la mitad de los cruceros de Cádiz de aquí a 2013

El puerto hispalense calcula que con el dragado del río y con la nueva esclusa daría entrada a barcos de más de 2.000 pasajeros

Un crucero, a su entrada al puerto de Sevilla. En la actualidad los barcos de turistas no sobrepasan los 800 pasajeros.
Un crucero, a su entrada al puerto de Sevilla. En la actualidad los barcos de turistas no sobrepasan los 800 pasajeros.
Joaquín Benítez / Cádiz

02 de noviembre 2010 - 01:00

La inauguración de la nueva esclusa y el dragado de profundización de una parte del río Guadalquivir separan a Sevilla de ser un puerto al que acceden de forma esporádica cruceros pequeños y fluviales a servir de escala e incluso de base para embarcaciones que puedan transportar entre 2.000 y 3.000 pasajeros.

En cuanto a los plazos, en 2020 todo debe ser una realidad. 2020 pensando en que se trata de un plan director cuyos objetivos deben estar todos en funcionamiento para entonces. Pero el director del puerto de Sevilla, Fausto Arroyo, adelanta que el 90% de las infraestructuras que contempla ese plan director están ya en marcha y, de esa cantidad, el 70% están ya concluidas.

El agigantado paso dentro del catálogo de cruceros tendrá su punto de partida real de aquí a un mes y medio aproximadamente. Para aquel entonces, el puerto de Sevilla inaugurará su nueva esclusa. Para aquel entonces, la limitación del ancho (manga) de los barcos dejará de estar en los 24 metros. Para aquel entonces podrán acceder al puerto de Sevilla naves de hasta 48 metros de ancho. En proporción a esa amplitud aumenta la eslora y el calado.

Lo otro, el dragado de profundización tiene fecha, "sí o sí" para el año que viene. De esta manera, Fausto Arroyo calcula que para 2013, Sevilla podría acoger a cruceros de hasta 250 metros de eslora y con entre 2.000 y 3.000 cruceristas a bordo.

El director del puerto hispalense es conocedor de que de aquí a 2012 está todo cerrado. Las navieras suelen trabajar siempre a dos años vista y sabe que su departamento comercial debe vender con vistas a 2013. Para aquel entonces estará más que lista la esclusa, más que listo el dragado del río y el bagaje de este año y medio o dos años de apertura de miras habrá dotado al puerto de una experiencia en el mercado de cruceros que sí podría hacer temblar al puerto de Cádiz.

Se da la circunstancia de que el 60% de los cruceros que escalan en el puerto de Cádiz supera los 200 metros de eslora. El 40% restante podría tener cabida en el puerto de Sevilla, o bien conviviendo con una parada, antes o después, en Cádiz, o bien cambiando de manera definitiva el paso por los bolardos gaditanos por los sevillanos. Un tercio de los buques grandes cuenta con una eslora de entre 200 y 250 metros, pudiendo, de esta manera, tener acceso a través de la nueva esclusa y, por lo tanto, tendría posibilidad de hacer escala en Sevilla, a 400 metros del parque de Maria Luisa.

La tercera de las cuatro patas de la parte del plan referida al tráfico de cruceros, contempla dotar al puerto de Sevilla de una terminal sólo para cruceros. A día de hoy, ya cuentan con una zona en el Puerto de las Delicias en la que atracan de manera asidua los cruceros turísticos. Esto aún con dimensiones muy restringidas por las barreras que le impone al puerto fluvial (ellos prefieren llamarle puerto de interior) la propia naturaleza. En ese espacio del puerto atracan cruceros como el 'Seaburn' para el que su naviera programa incluso estancias de dos o tres días en Sevilla. "Los promotores turísticos de la ciudad les han creado paquetes que incluyen noches de ópera y tablaos. Un coche de caballos recoge al pasaje a pie de escalerilla y, tras agasajarles con una copa de vino, son llevados ya vestidos para la ocasión hasta el lugar en el que se celebre el concierto. Y después, al tablao".

El director Fausto Arroyo descarta la idea de centrar un proyecto de cruceros en la construcción de una terminal. "Es un hito urbanístico por todos deseable pero también conlleva una carga económica que, al final, termina por pagar el crucerista". El nuevo puerto de cruceros de Sevilla se construiría colindante con el de Las Delicias, en un lugar ahora en desuso, antes utilizado para la descarga de carbón. Es el conocido por ellos como el muelle del 29. El plan director actualmente vigente contempla ubicar allí una especie de maremagnum al estilo del barcelonés en la que el ocio cumpla un papel importante. "Pero allí vemos un espacio del que disfrutarán todos los sevillanos. Será un lugar abierto a la ciudad". En cuanto a la terminal de pasajeros, el puerto contempla, como no podía ser de otra manera, reutilizar alguna de las naves allí existentes para la infraestructura de paquetería o para labores de seguridad propias de un gran puerto". "Pero queremos que sea un puerto para todos del que disfrute el que llega y el que vive aquí".

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