Cádiz

"La Dirección es cómplice"

  • Profesionales de distintas especialidades y categorías del Puerta del Mar relatan la manera de actuar del jefe de Cirugía General Sus denuncias se producen tras conocerse el estudio que revela irregularidades en esta Unidad

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Es vox populi desde hace tiempo en el Hospital Puerta del Mar, pero nadie, ni dentro ni fuera del Servicio, se atreve a denunciar públicamente lo que ocurre en la Unidad de Cirugía General y Aparato Digestivo. Tras conocerse el estudio presentado por profesionales de Anestesia del propio centro que revela graves irregularidades en Cirugía General desde la llegada de su actual director, José Luis Fernández Serrano, algunos profesionales de distintas especialidades y categorías -todos con una amplia y contrastada trayectoria en el hospital- se han decidido a hablar con este periódico. Aseguran estar indignados con las respuestas que han dado la dirección del hospital y el propio SAS, que han quitado importancia a los datos publicados y se han negado a hacer una investigación -que sin embargo el Parlamento andaluz ha aprobado solicitar por mayoría después de las denuncias señaladas en este periódico-; pero les puede el miedo, el temor a represalias, según dicen ellos mismos. De ahí que no quieran que se les identifique. Pero existen, tienen nombres y apellidos que constan en este periódico, y hablan de una actuación que, más allá de las prácticas de un responsable de Servicio, tienen serias consecuencias en la atención sanitaria a la población.

Todos los profesionales que han querido hablar con este diario destacan el "acoso laboral" que sufren los cirujanos de la Unidad que dirige el doctor Fernández Serrano. Uno de ellos detalla que éste "amenaza con la continuidad de contrato a todo aquel que se atreve a expresar una opinión contraria a su criterio y gestiona todas las guardias y vacaciones de los cirujanos, hecho que parece emplear a modo de premio o castigo, según convenga". Asegura que en 2014, cuando los sindicatos denunciaron la situación de esta UGC en la Delegación de Salud, "él hizo un escrito apoyando su propia gestión y presionó a todo el servicio para que lo firmara". De ahí el miedo que tienen los cirujanos a denunciar públicamente la situación que viven y que no hayan querido pronunciarse, aunque a este periódico le consta su grave descontento.

Personal sanitario de quirófano cuenta que este director de Unidad controla todas las intervenciones que se realizan, de tal manera que coarta la libertad de criterio de los cirujanos de su Servicio. "Tienen órdenes de llamarle ante cualquier complicación en los pacientes operados para ser él quien decida si debe reintervenirse con carácter urgente y, aún peor, en qué momento y qué técnica debe realizarse. Todo ello por teléfono y sin valorar el criterio del facultativo que está viendo al paciente y conoce con mayor profundidad su estado", señala un especialista, añadiendo que en más de una ocasión se ha visto aparecer al doctor Fernández Serrano en una operación en la que él no intervenía porque "iba a comprobar si los cirujanos estaban haciendo lo que él había dicho".

Otro profesional habla incluso de mal trato de este médico no sólo hacia sus cirujanos, sino también a los pacientes y sus familiares. Recuerda haber visto insultar a un familiar de un paciente al que quería dar el alta encontrándose mal.

Porque otra de las prácticas del doctor Fernández, según unmédico del centro, es obligar a los cirujanos a dar altas precipitadas "con la única finalidad de mejorar las estadísticas del servicio, sin importarle la salud de los enfermos". Detalla que es constante el alta hospitalaria de pacientes con mal estado general, fiebre, sin tolerar alimentos, con drenajes purulentos y/o colecciones (bolsas de líquido) en el interior del abdomen que maneja a menudo de forma ambulatoria con curas, punciones y cualquier medio que evite el ingreso. Pero todo esto no lo refleja en el informe del alta. El testimonio de este facultativo es uno de los más duros respecto a la actuación del jefe del servicio, ya que asegura que "falsea las historias de los pacientes y no hace caso a pruebas diagnósticas que hablan de posibles complicaciones", añadiendo que luego estos pacientes suelen volver al hospital a los pocos días por el Servicio de Urgencias: "Es raro el día que no llega una complicación de Cirugía General a Urgencias", asegura. Y cuando esto ocurre, "el doctor Fernández Serrano lucha por que los inevitables reingresos de pacientes se hagan en cualquier otro Servicio que no sea el suyo, enfrentando con ello a los médicos de su Unidad con todos los demás del hospital que sugieren la opción razonable de ingreso a cargo de quien mejor debiera saber tratar la complicación".

Desde elpersonal sanitario de quirófano se denuncia que obliga a los facultativos a usar técnicas quirúrgicas desaconsejadas por las sociedades de cirugía, a pesar de que existen métodos que mejoran los resultados en ciertas intervenciones y que están disponibles. "Tenemos aparatos que aumentan la seguridad del paciente, ¿por qué no deja utilizarlos?", se cuestiona un profesional, que asegura que con estas prácticas, "estamos volviendo a los años 20, quirúrgicamente hablando". Otro añade que, como consecuencia, "en los últimos años se están dando complicaciones que antes eran inusuales. Y en cosas muy básicas, como apendicitis o cilecistitis. Es cierto que las complicaciones entran dentro de lo normal, pero no en la cantidad y frecuencia que está habiendo, en muchos casos con resultados fatales".

Un facultativo destaca que otros cirujanos no quieren operar con él "tanto por su trato como porque tiene una formación quirúrgica deficiente". Personal sanitario de quirófano añade que limita el material de sutura y, para ahorrar, utiliza material de peor calidad. Otro profesional cuenta también que no suele hacer pruebas de imagen en planta para el control de la evolución del paciente "para evitar el gasto".

Hay que destacar que todas estas declaraciones de los profesionales del Hospital Puerta del Mar coinciden con muchas de las supuestas irregularidades que se pusieron de manifiesto en el estudio realizado por los profesionales de la Unidad de Anestesia del propio centro.

Los especialistas con los que hemos hablado consideran que todo lo que ocurre "es consecuencia del modelo de gestión impuesto por el SAS, que no tiene que ver con la práctica médica. Se valoran más las cosas que no tienen que ver con la asistencia al enfermo, como llevar puesta la tarjeta identificativa. También se valora disminuir los costes y la estancia hospitalaria", detalla uno de ellos, quien señala que muchos jefes son nombrados a dedo, y algunos de ellos son buenos, "pero el modelo de gestión que siguen se basa en números". Sería este modelo "que antepone el dinero al enfermo" el que favorecería la manera de actuar del doctor Fernández, según los denunciantes: "Todo por cumplir objetivos y mirando la productividad", aunque para ello haya incluso que faltar a la verdad, dicen.

Es en este aspecto donde los profesionales del hospital encuentran una "complicidad" por parte de los responsables del hospital. Aseguran que les duele que la dirección consienta las prácticas del director de la UGC de Cirugía General y "se le proteja. La dirección es cómplice de lo que está ocurriendo porque se le ha dado muchos datos para que investigue y no está tomando medidas. Con esta actitud, se está desprestigiando al servicio de Cirugía y a todo el hospital", declara un profesional.

Otros cuentan que hay pacientes que ya conocen la situación y piden operarse en otros hospitales de la provincia. Y confiesan, como detalle significativo, que ninguno de los médicos del centro se opera en el Puerta del Mar; tampoco sus familiares. Además, algunos especialistas derivan a sus pacientes a otros hospitales cuando tienen que realizarse una intervención compleja.

Respecto al estudio entregado desde la Unidad de Anestesia, un especialista señala que "lo han hecho por la seguridad de los pacientes. Están cumpliendo el Juramento Hipocrático".

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