Movilidad personal

Belgrano halla un filón en la ciudad de los 3.000 patinetes eléctricos

  • En Zonachip se reparan entre 15 o 20 de estos vehículos al día

  • Dentro de poco pondrá en la calle un centenar de ellos en alquiler desde El Trocadero

  • “La idea es que cualquiera disponga de un VMP por una cuota determinada al mes”

Uno de los técnicos de Zonachip reparando un patinete eléctrico en el establecimiento que tienen en la Glorieta Ingeniero La Cierva, 1.

Uno de los técnicos de Zonachip reparando un patinete eléctrico en el establecimiento que tienen en la Glorieta Ingeniero La Cierva, 1. / Joaquín Hernández Kiki

Después de explorar el Cádiz subterráneo y de mostrar al público algunos de sus secretos, el espeleológo y empresario cultural gaditano Eugenio Belgrano, junto a un socio, ha encontrado un filón en la superficie de la ciudad de los 3.000 patinetes eléctricos.

Más o menos 3.000, porque aunque no dejan de proliferar, no hay un censo oficial. La cifra deriva de las ventas medias de tres o cuatro grandes establecimientos y de las reparaciones diarias que afrontan en Zonachip: nada menos que entre 15 o 20 diarias, explica el emprendedor.

Porque si bien en el taller del número 1 de la Glorieta Ingeniero La Cierva también se reparan teléfonos móviles y ordenadores, el grueso del negocio lo acaparan los vehículos de movilidad personal (VMP). Y los conductores ya no son sólo veinteañeros. Hoy la mayoría tiene entre 30 y 50 años, aunque también hay pilotos de 65. Porque el patinete eléctrico ya no es un juguete, sino un medio de transporte que algunos consideran imprescindible para acudir todos los días al trabajo.

Pero la idea no surgió de repente. Después de abrir al público las Catacumbas del Beaterio en 2015; la Casa del Pirata y el Centro de Interpretación del Subsuelo en 2017, la tienda El Gaditano Errante en 2018 y de inaugurar unas rutas en barco en 2019, con la expectativa del carril bici, comienzan a organizar otras en VMP, recuerda Belgrano. Y descubre, junto a uno de sus trabajadores, especialista en estos artefactos rodantes, que apenas si existían en España establecimientos que diesen un servicio integral de venta de vehículos y de sus accesorios, de mantenimiento y de reparación, además de las de móviles, tablets y ordenadores. Ahora mismo son cinco en plan tilla, pero pronto serán más.

A día de hoy, a Zonachip llegan clientes, además que de Cádiz, de Chipiona, Sanlúcar o Rota. Van a que les resuelvan problemas relacionados, sobre todo, con las ruedas, pero también con todo el dispositivo electrónico y la batería. “Reparamos muchos pinchazos, pero también sustituimos las ruedas rígidas que suelen traer de fábrica por otras neumáticas un poco mayores, entre otras cosas, porque al no tener amortiguadores, estos vehículos pueden generar lesiones de espalda”, aclara Belgrano, quien incide en la necesidad de una revisión cada dos o tres semanas. En cualquier caso, también instalan amortiguadores en la rueda delantera.

En Zonachip aconsejan no ahorrar a la hora de adquirir un patín eléctrico y recomiendan los Xiaomi y más concretamente el modelo M365. “Con esta marca no hay problemas con los accesorios”, asegura el empresario. Y si los hubiera, disponen de una impresora 3D capaz de fabricar cualquier pieza de plástico de la que no haya existencias. “Ahora estamos teniendo ciertos problemas porque el tránsito de mercancías procedentes de China está casi paralizado por la crisis del coronavirus”, reconoce.

La demanda de patinetes eléctricos y la oportunidad del nuevo carril bici es tal que Eugenio y su socio están a punto de abrir en pocos días en el edificio El Trocadero, en la Avenida de El Puerto, Rent Patín, un establecimiento desde donde alquilarán unos 25 patinetes, además de dar los mismos servicios que en Zonachip y algunos de los de El Gaditano Errante. Estarían disponibles a un precio de 10 a 30 euros al día o de 20 euros, en el caso de que se quisiese disfrutar de ellos durante dos jornadas.

Además, estamos estableciendo convenios con hoteles, con una agencia de alquiler de coches y lo haremos con los barcos. Queremos poner cien patines eléctricos en la calle, de manera que lo pueda disfrutar quien viene a visitarnos y que el gaditano no tenga la necesidad de comprarse uno porque nosotros se lo proporcionamos con todos sus accesorios y se lo mantenemos por una cuota al mes”, explica Belgrano.

“Creo que todo esto contribuye a atraer a Cádiz un turismo de calidad interesado en nuestro patrimonio histórico artístico. Como parte del sector y defensor de ese patrimonio, estamos especialmente interesados en un turismo sostenible para que Cádiz no se nos convierta en Venecia”.

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