El Quite en El gusto es suyo
Bahía Blanca, en Cádiz, ya tiene su taberna de barrio
Fernando Pérez, uno de los socios de Las Banderas del barrio de La Viña, abre la Taberna El Quite en la calle Acacias de Cádiz
05-03-26
Salva Moreno.- A Fernando Pérez le suena mucho el barrio de Bahía Blanca, en Cádiz, donde vivió más de 20 años. Y a los que eran sus vecinos, y al resto de la ciudad, seguro que también les resulta familiar su televisivo rostro y su radiofónica voz, siempre asociadas a Canal Sur. Periodista de profesión, hace unos años se aventuró junto a tres socios más en la apertura de Las Banderas, histórico local de La Viña al que volvieron a dar vida tras muchos años cerrado. Ahora, en solitario pero con la ayuda de Sergio Verano, vuelve a Bahía Blanca y a la calle Acacias con la Taberna El Quite, inaugurada a principios de febrero de este año.«En Las Banderas estamos triunfando», dice Fernando. «Pero me apetecía crear un espacio multifunción, desde el desayuno con molletes de Espera hasta la noche. Y hacerlo en esta zona, en Bahía Blanca, donde residí mucho tiempo. Gracias a Yolanda Pérez, hija del propietario, encontré este local. Las condiciones son muy buenas, así que me decidí».
La Taberna El Quite, en la calle Acacias de Cádiz. Foto: Salva Moreno
Ya tenía el local, pero ahora necesitaba alguien que realizara el trabajo de campo, el día a día de El Quite. Y lo encontró en Sergio Verano, «un profesional con mucha experiencia a quien conozco desde hace años. Estaba en El Puerto de Santa María, le hablé de mi proyecto, y entró a formar parte del engranaje del negocio». Local más profesional. Todo listo para comenzar.
Taberna El Quite
La idea de Fernando estaba clara. Un toque de taberna, sin grandes complicaciones en la cocina y productos básicos como buen jamón, buen queso y un buen guiso de rabo de toro. En su carta, además, la clásica y socorrida ensaladilla de langostino, huevos fritos con jamón, patatas aliñadas, chicharrones de Cádiz, carne mechá, gildas, picadillo y tablas de ibéricos y ahumados, entre otras opciones.
Sergio Verano, cortando jamón de Hermanos Cárdeno Chaparro. Foto: Salva Moreno
La oferta de vinos se focaliza en González Byass, bodega que le ha proporcionado dos grandes barriles frente a la barra. «Luego, hemos apostado por los clásicos: Cruzcampo, Catunambú, el jamón de Cumbres Mayores de los Hermanos Cárdeno Chaparro, y la Coca Cola. No nos salimos de la apuesta segura».
Ensaladilla de langostinos. Foto: Salva Moreno
Y especialmente, añade Fernando, «para la gente de Cádiz, la gente del barrio. Aquí el turismo apenas llega, así que pretendemos que El Quite sea para los gaditanos y gaditanas, un espacio en el que puedan disfrutar de un vino o una cerveza y unas tapas y raciones. Últimamente todo se abre pensando en el turista, y yo quería para los vecinos y los trabajadores den entorno, más aún en un barrio como Bahía Blanca, donde apenas hay bares».
Plato de jamón. Foto: Salva Moreno
En El Quite también tienen su protagonismo tres jóvenes de 20 años. Uno es su hijo, Fernando Pérez Rendón, y dos amigos, Juanjo Moreno y Luis Castañeda. Son gaditanos y estudian en Sevilla. «Ellos me decían que no tenían un lugar de su ambiente, que en Cádiz hay discotecas maravillosas, pero ellos no encajan. Querían algo más cercano, de la rama taurina del fenómeno Morante que a ellos le encanta. A mí me ilusionaba montar un bar con buenos desayunos y comida, pero también dar la opción a la gente joven que se reúne aquí los fines de semana para tomarse una copa».
Huevos fritos con jamón. Foto: Salva Moreno
De momento, comenta Fernando que funciona bien. Acude gente joven y de edad más avanzada, además de trabajadores y funcionarios de las oficinas cercanas que abundan por el barrio de Bahía Blanca y sus cercanías. «El Carnaval ha sido muy bueno y el resto del mes hemos tenido una gran aceptación. Le pedí un burladero a un artista para darle un toque que compagine con El Quite. Tenemos fotos de Rafa Avilés, el fotógrafo de la Maestranza de Sevilla, y otras que nos ha cedido Curro Orgambides. Un recuerdo al pasado taurino de Cádiz, que lo tuvo», recuerda Fernando.
Rabo de toro. Foto: Salva Moreno
El horario, de ocho de la mañana a cinco de la tarde y a partir de las siete hasta la noche. El día de descanso, el domingo.
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