Análisis

Roberto Pareja

¡Qué hartura!

06 de septiembre 2010 - 01:00

TIENE hasta guasa: ya estaba todo dicho sobre la gran noticia antes de que ésta se produjera: nadie se cree nada de lo que dice la organización terrorista ETA salvo la izquierda abertzale. Por razones tan obvias como que si se queda finalmente fuera de las municipales de dentro de ocho meses corre serio peligro de extinción al verse privada de presencia y financiación institucionales. Batasuna gasta puro instinto de supervivencia, ese que tan bien conocen miles de personas que no pueden caminar tranquilamente por la calle sin miedo a que llegue alguien y le vuele la tapa de los sesos. ¡Qué hartura de asesinos travestidos de gudaris!

Hay que reconocer que tiene su mérito que Batasuna se haya atrevido -al cabo de más de 30 años de deletérea sumisión- a toserle a los pistoleros y les haya pedido, aunque sea con la boca pequeña y carita de póker, que dejen de matar un tiempo, tal como prometieron con su último alto el fuego permanente, aunque la cosa duró sólo de marzo a diciembre de 2006. Ahora abre ETA el enésimo paréntesis en su actividad criminal, pero la noticia es que ya nadie se cree nada, empezando por el presidente del Gobierno, escarmentado por su embarazoso viaje de nueve meses a ninguna parte con una organización terrorista a la que una buena agencia llamada Dpa sigue considerando en sus cables independentista y separatista, obviando su macabro expediente. ¡Qué hartura de periodistas que no saben llamar a las cosas por su nombre! ¡Que son te-rro-ris-tas, compañeros del arma!

Y qué decir de la hartura que inspira la nota discordante del reguero de reacciones de la clase política, que casi unánimemente cargó ayer contra ETA tras su comunicado. Él fue más allá. Se trata del portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, que sigue tratando de abrirnos los ojos y hacernos ver que Zapatero ha vuelto a hacer manitas con los terroristas. Esto es textual, tras el anuncio que hizo ayer la organización terrorista: "El alto confirma la existencia de un proceso de negociación entre la banda y el Gobierno puesto en marcha hace meses".

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