Hacienda lo confirma: los hijos que viven gratis en la segunda vivienda de sus padres tienen que pagar impuestos
La Agencia Tributaria puede interpretar como beneficio fiscal el uso gratuito de una segunda residencia familiar y exigir tributar por ello
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El precio de la vivienda y el alquiler impiden que muchos jóvenes puedan independizarse, por esta razón hay quienes tienen la oportunidad de irse a vivir a la segunda residencia de sus progenitores evitándose así tener que pagar ningún tipo de alquiler. No obstante, todo esto puede cambiar de manera inmediata, ya que Hacienda podrá exigir impuestos por este tipo de beneficio.
Convivir en la vivienda familiar principal no supone ningún problema. Pero cuando se trata de una segunda residencia, el uso sin pagar alquiler puede considerarse un beneficio económico. Según la Agencia Tributaria, si los padres renuncian a cobrar un alquiler por un inmueble que podrían alquilar, esto podría interpretarse como una donación encubierta o una renta imputada. En esos casos, tanto hijos como padres podrían tener que declarar algo que antes pasaba desapercibido.
Qué dice Hacienda
Expertos fiscales explican que cuando un inmueble no se utiliza como vivienda habitual y se cede gratis, Hacienda puede verlo como un ingreso o una donación indirecta. Esto no significa que todas las familias tengan que pagar.
- Vivienda habitual familiar: Si el hijo vive en casa de sus padres por estudios, trabajo o dependencia, no hay impuestos extra.
- Segunda vivienda u otro inmueble: Aquí Hacienda puede actuar. Si los padres permiten que su hijo use una casa vacía sin pagar alquiler, eso sí se puede considerar un beneficio fiscal.
Además, los padres podrían tener que declarar esa vivienda en su renta como si estuviera vacía o "cedida a otra persona". Esto genera un ingreso ficticio que puede aumentar su factura de impuestos anual.
¿Quiénes deben pagar y cuánto?
Hay dos formas principales de tributación:
- Imputación de rentas en el IRPF: Los padres tendrían que declarar la vivienda como si generara ingresos, aunque nadie pague alquiler. Esto puede suponer entre un 1,1% y el 2% del valor catastral anual.
- Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones: Si Hacienda considera la cesión gratuita como una donación, el hijo podría tener que pagar este impuesto. En muchos casos, por parentesco directo hay bonificaciones importantes, pero la obligación de declarar sigue existiendo.
Cómo evitar problemas con Hacienda
Los expertos aconsejan formalizar la situación para no tener sorpresas
- Firmar un contrato de comodato o precario, dejando claro que el hijo vive allí por tolerancia familiar y sin pagar renta. Esto no genera ingresos, pero queda constancia documental.
- Documentar la situación ante Hacienda, especialmente si se trata de una segunda residencia, para evitar malentendidos en caso de inspección.
- Evitar movimientos financieros ambiguos, como transferencias de dinero recurrentes sin contrato, que Hacienda podría interpretar como donaciones.
Por el momento sigue siendo seguro que los hijos puedan convivir con sus padres en el domicilio familiar sin que suponga un desembolso de dinero para sus progenitores. Hacienda se centra, actualmente, en los inmuebles que no forman parte de la vivienda habitual y que son usados como segunda residencia.
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