El embalse de Guadalcacín en Cádiz pasa de niveles críticos de sequía a cuatriplicar sus reservas de agua en sólo un año: así se ve desde el espacio
Las imágenes del satélite europeo Sentinel 2 confirma el cambio radical de los pantanos tras meses de intensas lluvias, con embalses a rebosar y tranquilizando en cuanto a sus capacidades futuras
Las consecuencias de los intensos temporales en Cádiz ya son visibles desde el espacio
La situación hidrológica de los pantanos gaditanos ha dado un giro de 180 grados en los últimos doce meses y gracias en gran medida al agua que ha caído en la provincia en los últimos meses. Unas semanas de precipitaciones extraordinarias que han logrado que a finales de febrero de 2026 las reservas gaditanas se encuentren a casi el 90% de su capacidad, triplicando la cantidad de agua que tenían en la misma fecha de 2025. Una imagen muy tranquilizadora en cuanto al futuro y que se puede apreciar de una manera muy gráfica gracias a las imágenes de satélites europeos que fotografían cada cierto el terreno.
Uno de ellos es el Sentinel-2, que hace unos días recogía la situación del pantano de Guadalcacín, el más grande de la provincia y que se vio obligado a desembalsar agua tras las últimas borrascas. Tal como se aprecia en la imagen, se puede ver el aumento del agua embalsada en el pantano gaditano, que casi cuatriplica el espacio que el líquido ocupaba hace justo un año. Los datos numéricos también son reveladores: ahora almacena más de 765 hectómetros cúbicos de agua y hace doce meses, algo más de 183.
La imagen la ha compartido en su perfil en X (antes Twitter) el meteorólogo gaditano Manuel Salguero.
Los sedimentos de los temporales en Cádiz tiñen de marrón el mar
Pero no es la única consecuencia de los intensos temporales que ha vivido la provincia que se han podido ver desde el espacio. Hace unas semanas, este mismo satélite aprovechaba los primeros cielos despejados que se veían en la provincia para dejar instantáneas de la gran cantidad de sedimentos que los ríos gaditanos estaban trasladando hacia el Atlántico y el Mediterráneo. Los depósitos generaron unas llamativas lenguas marrones que entraban en el agua salada, tiñendo de marrón toda la desembocadura del Guadalquivir y del Guadalete, justo el río que mantuvo más en vilo a la población durante los días de precipitaciones más críticas.
La imagen también se repetía en la zona oriental, con el río Guadiario tiñendo igualmente las aguas del Mediterráneo.
El estado de los pantanos gaditanos al finalizar febrero
A mediados de mes, el embalse más grande de la provincia, el de Guadalcalcín, con sus 800 hectómetros cúbicos de capacidad, estaba a más del 95% debido a la llegada del agua que estaba desembalsando el de los Hurones (surte de agua a tres cuartas partes de la provincia), que se mantenía al 90% de su capacidad y que se vio obligado a desalojar importantes cantidades de reservas al río Majaceite 95,35%.
El resto de los pantanos estaban igualmente hasta los topes, algunos de importantes capacidades de almacenaje de agua como el del Barbate (por encima del 105% cuando puede albergar 228 hectómetros cúbicos), el de Bornos (de 200 hectómetros cúbicos de máximo y que rozaba el 89,6%) y dos de los embalses radicados en la comarca del Campo de Gibraltar como el de Guadarranque y el de Charco Redondo. El primero, con una capacidad máxima de 88 hectómetros cúbicos estaba al 88,06% y el segundo estaba al 91,28% cuando puede llegar a almacenar hasta 82 hectómetros cúbicos de agua.
Otro pantano que adquirió protagonismo en las últimas semanas fue el de Arcos, que al colmatarse tuvo que abrir compuertas, repercutiendo todo ello en la desembocadura del Guadalete. Este embalse se acercaba a mediados de mes al 92%, aunque su capacidad es limitada (apenas puede almacenar 14 hectómetros cúbicos). Y en el corazón de la comarca de La Janda, el embalse del Celemín superaba igualmente el 95,47%, con una capacidad máxima de 45 hectómetros cúbicos.
De la sequía más extrema al verde también en Marruecos
Las lluvias del suroeste de la Península también han logrado cambiar el paisaje de manera extraordinaria al noroeste de Marruecos, una zona aquejada por un grave sequía en febrero de 2025. Apenas un año más tarde, la misma región se ve notablemente diferente: donde antes predominaban los tonos ocres de terrenos muy secos se ha transformado ahora en una extensión verde, con vegetación mucho más abundante.
Las imágenes satelitales, en este caso las de Sentinel-3, ilustran este contraste. La imagen de la izquierda, del 20 de febrero de 2025, muestra una sequía generalizada mientras que la de la derecha, del 20 de febrero de 2026, revela una extensa vegetación, visible en tonos verdes, tras las lluvias invernales. A 20 de febrero de 2026, los recursos hídricos disponibles alcanzaron los 11.800 millones de metros cúbicos, lo que representa un aumento de aproximadamente el 155 % en comparación con el mismo período de 2025. El almacenamiento de los embalses en Marruecos alcanzó el 70,7 % de la capacidad total de las presas.
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